Lo que circula por los medios

24 de octubre de 2008

CAMBIOS EN LA JUBILACION ARGENTINA Y LO DE SIEMPRE...


Mié 22
08
23:40

El fin de las AFJP

¿Qué va a pasar con la jubilación de los argentinos? (Bloque III, 22-10-08)







http://contenidos2.tn.com.ar/2008/10/22/voces3.flv



-------------

referencias:


Buenos Aires Económico
La propuesta
El Estado será garante de las futuras jubilaciones

23-10-2008 / Los principales aspectos del proyecto que comenzará a ser debatido en comisiones en el Congreso la próxima semana son los siguientes:
Los fondos acumulados por los afiliados a las AFJP, aproximadamente $98.000M, pasarán al Estado, con el compromiso de retenerlos en la cartera de la ANSeS como garantía de solvencia del régimen público.


Reconocerán a aquellas personas que hayan estado aportando a una AFJP el mismo monto que si hubiesen estado aportando al sistema de reparto: implican unos $15.000M anuales.


Al momento de jubilarse, la ANSeS calculará el haber mensual según las reglas del sistema público, donde el trabajador tiene derecho a cobrar la Prestación Básica Universal, que hoy es de $326 mensuales, más el 1,5% del sueldo promedio actualizado de los últimos 10 años por cada año aportado.


Esa jubilación se actualiza luego dos veces por año de acuerdo con la fórmula de movilidad aprobada días atrás por el Congreso.


El carácter fiduciario de los fondos no va a cambiar, sólo que desde enero el administrador será el Estado nacional.


El control del futuro sistema estatal de jubilaciones estará a cargo de una Comisión Bicameral, a la que se sumarán representantes de la Unión Industrial Argentina, la CGT y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, entre otras organizaciones civiles.


El Banco Central y otros organismos controlarán el stock de ahorros que pasan al Estado.


La Nación absorberá a los casi 11.000 trabajadores que actualmente se desempeñan en las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión tras la estatización del sistema de jubilación privada.


El número que empleados que estiman las fuentes oficiales oscila entre los 8.000 y 10.500 y la variación se explica por la cantidad de promotores externos, que deberá ser analizada.

Según indicaron desde el Gobierno nacional, la mayoría de las personas empleadas por las administradoras será absorbida por la ANSeS, mientras que un porcentaje pasaría a integrar las filas del Banco Nación.
2

http://www.elargentino.com/nota-11802-El-Estado-sera-garante-de-las-futuras-jubilaciones.html

--------------------------------------
De Interés
Constitución Nacional
Primera Parte
Capítulo Primero

Declaraciones, derechos y garantías


Art. 14 bis.- El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.
Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga. Los representantes gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo.
El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna.


-----------------------

referencias

video Peron DEL QUE TODOS AHORA HABLAN:




http://es.youtube.com/watch?v=hnkfhX8n1H8


lectura recomendada:

Juan Perón, La Fuerza es el Derecho de las Bestias. Capítulo I
http://pensando-la-argentina.blogspot.com/2008/10/no-jodan-con-pern-hijos-de-puta.html

PARA LOS GILES QUE HABLAN DE PERON Y SIN LAVARSE PRIMERO LA BOCA Discurso pronunciado en la ceremonia de clausura de la “Semana Nacional de Seguridad Social”, realizada en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, el 30 de noviembre de 1973
-se transcribe más abajo-


El video en el que Perón fustiga el manejo estatal de las jubilaciones nota publicada por La Nacion


--------------------------

Ahora todos hablan de Peron

"COMO SI FUERAN EXPERTOS EN LA MATERIA"

Vigilia y paro docente

¿Qué va a pasar con el conflicto en la Ciudad de Bs. As.? (Bloque IV, 22-10-08)

Mié 22
08
23:35




http://contenidos2.tn.com.ar/2008/10/22/voces4.flv


de registromundo:
LO QUE MACRI NO DICE es que los Estados están poniendo la plata en los bancos después del que el sistema A CAUSA DE LAS POLITICAS QUE HAN IMPLEMENTADO EXPLOTO!! y ahora tienen que JUNTAR LOS PEDAZOS CON LA PLATA DE LOS ESTADOS Y DE LOS CIUDADANOS...

PARECE QUE A MACRI LE INTERESA COPIAR LAS MALAS LECCIONES Y LOS MALOS EJEMPLOS!!!



---------------------------------------

MAS SOBRE EL VIDEO DE PERON


viernes 24 de octubre de 2008
PARA LOS GILES QUE HABLAN DE PERON Y SIN LAVARSE PRIMERO LA BOCA
Voy a reproducir un posteo de los compañeros de El Grito Primal, que en un gran trabajo de docencia, han puesto a disposición de todos el discurso completo del General Perón, cuyo fragmento, editado y descontextualizado, está siendo usado por el gorilaje en estos días justamente para justificar los negocios y el robo de las AFJP. En el corte que en inepto Macri anda recomendando por ahí en vez de hablar de cómo desgobierna la ciudad de Buenos Aires y manda apalear docentes. Si ya es ofensivo que un gorilita mediocre como el intendente de Buenos Aires ande citando a Perón, lo es mucho más el objetivo espurio por el que se lo cita. Bueno. Aquí el texto completo del famoso discurso del General. Leerlo completo desarma la maniobra burda que se buscó llevar adelante, que es usar palabras del hombre que dignificó a trabajadores y jubilados para justificar el robo privado al Pueblo. Una verdadera hijoputez.
Que lean y que entiendan, especialmente esa clase de personas que abunda por estos días y que Perón denominó brillantemente "idiotas útiles".






Discurso pronunciado en la ceremonia de clausura de la “Semana Nacional de Seguridad Social”, realizada en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, el 30 de noviembre de 1973



"Señores: Es para mi un verdadero placer poder intervenir en esta forma, aunque sea indirecta, en un acto que presupone retomar pasos ya dados hace muchos años.
Dice Plutarco que un día pasaba un circo cerca de donde estaba Licurgo y le invitaron a ver la función. Preguntó entonces Licurgo qué tenía de notable ese circo, y le respondieron: “ Hay un hombre que imita maravillosamente al ruiseñor”. “Sí yo he oído al ruiseñor”, expresó Licurgo, como única contestación.
Al tratarse de esto, señores, yo creo que puedo hacer también oir al ruiseñor, porque hace treinta años –ya cumplido el pasado 27 – fui designado secretario de Trabajo y Previsión. Esto sucedía por primera vez, en un país donde había un Ministerio de Agricultura para cuidar a los animales y a los vegetales y no había uno de Salud Pública para cuidar a los hombres. Eso hacía cierto aquello de que teníamos toros gordos y peones flacos.Vale decir que en 1943, cuando comenzamos a trabajar en todos los aspectos de la previsión social, el país carecía totalmente de ella. Hace treinta años, por primera vez en la República, se habló de previsión social. Ya entonces había muchos que eran partidarios del seguro; pero el seguro, precisamente, es la consecuencia de imprevisión social. La previsión social hace inútil el seguro, ya que ella es un seguro colectivos, que el país tiene la necesidad y la obligación de dar a la comunidad para satisfacer los riesgos que ningún seguro va a cubrir en forma completa.Recuerdo que en aquella época los obreros, especialmente en la campaña, atravesaban una situación verdaderamente dolorosa. El salario mensual era, término medio, de treinta pesos por mes, y había una gran cantidad de peones del campo argentino que ganaban diez pesos por mes. O sea, peor que en la época de la esclavitud, porque por lo menos en esos tiempos el amo tenía la obligación de mantener y cuidar al esclavo cuando envejecía. En cambio a los peones de campo, cuando se ponían viejos, los largaban como caballos, para que se murieran en el campo.
No exagero nada si digo que era tal la incuria en este aspecto que no había sino dos o tres cajas que se sostenían mediante el esfuerzo de sus propios componentes, en la Policía y algunos sectores estatales. Los demás quedaban librados a la suerte o a la desgracia de su propio futuro.Nosotros comenzamos a estudiar estos problemas cuando todos nuestros viejos estaban abandonados. Fuimos, poco a poco, organizando las distintas cajas, que se fueron escalonando desde las de los industriales y las de los comerciantes que también necesitan cajas, porque no todos ellos se hacen ricos; algunos se funden, y quedan más pobres que nadie. Se trataba de que existiera una cobertura de los riesgos; de la vejez, de la invalidez y de las enfermedades, tanto para unos como para otros. Es decir, que en la comunidad nadie quedara abandonado a su propia suerte y que un sentido de solidaridad social permitiera que todos los hombres que trabajaban para la grandeza del país pudieran, en un momento de infortunio, tener cubiertos los riesgos para poder seguir viviendo dentro de un margen de felicidad y tranquilidad que es consustancial a la vida humana.
La tarea no fue fácil. Se trabajó durante diez años duramente para organizar todo esto. No quisimos hacer un sistema provisional estatal, porque yo conocía –lo he visto ya en muchas partes- que estos servicios no suelen ser eficaces ni seguros. Preferimos instituirlos administrados y manejados por las propias fuerzas que habrían de utilizarlos, dejando al Estado libre de una obligación que siempre cumple mal. Esta es la experiencia que tengo en este sentido, porque estos sistemas los he visto en varias partes. De manera que organizamos cajas que se manejaban, se dirigían, se financiaban y se mantenían por sí mismas. Llegamos a crear el Instituto de Reaseguros para esas cajas, para que mediante un fondo común se auxiliaran mutuamente. Jamás tuvimos el mínimo inconveniente, y las cajas se capitalizaron de una manera extraordinaria. Y ningún jubilado tuvo jamás que quejarse porque le liquidaran mal, tarde o nunca, como suele suceder.
Algunos riesgos que no se cubrían con la previsión social se cubrieron con los requisitos exigidos. Pero había que pensar que, cumpliéndose los requisitos o no, los pobres tenían necesidades que cubrir.
Fue así posible llegar a un sistema previsional perfecto , que nada escapó. Desaparecieron los niños y los viejos que pedían limosnas; las sociedades se fortalecieron y las asistencia social se montó sobre una cantidad de policlínicos, fueran sindicales, de la Fundación o del Estado, que proporcionaron la asistencia social indispensable a todos esos sectores. Creo no exagerar si digo que, como sistema provisional, ha sido lo más perfecto que yo he conocido en mi vida. No sé si existiría en alguna otra parte del mundo, pero lo cierto es que aquí era el mejor que he visto; y lo mejor que he visto porque para mi el sistema provisional más perfecto es aquél que cubre todos los riesgos. El que deja sectores sin cubrir no es un régimen provisional; donde haya una necesidad, tiene que haber un auxilio. Ese es un deber ineludible de la comunidad.
Bien, señores. ¿Qué pasó después? En 1956 el Estado, acuciado quizá por las necesidades, echó mano de los capitales acumulados por las cajas. Es decir, se apropió de ellos. Para mí, eso es simplemente un robo, porque el dinero no era del Estado sino de la gente que había formado esas sociedades y organizaciones. Claro que las descapitalizaron. He visto un decreto secreto en virtud del cual se les sacaron sesenta y cinco mil millones de pesos para auxiliar a quienes no tenían nada que ver con las cajas de jubilaciones y pensiones que habíamos creado. Es decir, se las asaltó, porque fue un asalto. Y naturalmente que, después de ese asalto, los pobres jubilados comenzaron a sufrir las consecuencias de una inflación que no podía paliar ningún salario ni ninguna jubilación.
Cuando nosotros dejamos el gobierno en el año 1955, el dólar en el mercado libre estaba a catorce con cincuenta, y ahora estos pobre tenían que cobrar a razón de un dólar a mil cuatrocientos pesos. Entonces era lógico que, cualquiera hubiera sido el arreglo que se hiciera, esto no tenía arreglo.
¿Qué pasaba? Habían desfalcado las cajas; las habían asaltado. Y las cajas, que como todas las organizaciones económicas y financieras tienen su límite – el límite está indicado por su capital- una vez que le sacaron el capital, era inútil que se pretendiera buscarle soluciones de otra manera, y el Estado tuvo que hacerse cargo de todas las prestaciones. Indudablemente, el Estado fue también impotente para atender la enorme cantidad de prestaciones. Las sirvió mal, tarde y, en fin, con déficit en perjuicio de los pobres jubilados.
Bien Señores: no vamos a resolver nada con lamentos y pensar que esos pobres jubilados han sufrido las consecuencias de semejante marranadas. No los vamos a resarcir, porque muchos de ellos se han muerto y otros han sufrido las consecuencias en su salud y en otros aspectos. Lo único que podemos hacer es tratar de remediar de la mejor manera posible estas deficiencias naturales de una falta de administración.
Afortunadamente, el Ministerio de Bienestar Social, que tomó a su cargo todas estas obligaciones, ha comenzado ya la tarea hace 180 días, que no es mucho tiempo. Todos los grandes problemas que se habían presentado han sido ya resueltos en lo fundamental, y podremos pensar que nuestros jubilados comenzarán a percibir lo que por derecho les corresponde, y que les había sido negado por la impotencia de un Estado impotente no solamente por falta de medios, sino más que nada por falta de una administración apropiada. La prueba está en que todos esos males ya han sido en gran parte remediado y se están dando ahora los últimos pasos para resolver definitivamente esos problemas.
Al firmar hoy este decreto hemos dado fin a un programa de seguridad social que es un complemento necesario de los convenios firmados anteriormente sobre precios y salarios y luego sobre economía. Lógicamente, faltaba el aspecto social que le agregamos ahora a esos factores determinante de la vida nacional.
A mí me llena de satisfacción el haber firmado en este acto el decreto por el cual se aprueba el programa de Seguridad Social, justamente con las fuerzas del trabajo y del sector empresarial. De esta manera todos nos comprometemos a mancomunar esfuerzos en pro del engrandecimiento del país, promoviendo y desarrollando integralmente la seguridad social, a fin de que la llegue por igual a todos los habitantes, sea cual fuere el lugar donde se encuentren.De esta manera, cerramos con profunda satisfacción la Semana de la Seguridad Social, que ha establecido el Ministerio de Bienestar Social, el que ha realizado una obra enjundiosa.Muchos miles de jubilados, pensionados, inválidos y niños, han visto convertirse en realidad una esperanza que empalidecía con el tiempo.
Pero aún subsisten problemas e injusticias que deberemos reparar. Tenemos 711.000 hombres y mujeres que están percibiendo 61.500 pesos y hay otros 101.800 jubilados que no pudieron percibir ni un solo peso de aumento, porque cobraban más de 100.000 pesos. Es decir, que esta clase pasiva volvió a tener que sacrificarse y esperar una nueva oportunidad para ampliar sus recursos, ya bastantes escasos e insuficientes para vivir dignamente.
En ciento ochenta días, como dije, el gobierno, trabajando fuerte y con honradez, ha logrado normalizar, las recaudaciones jubilatorias.
Este es un mérito que yo reconozco y aplaudo en el Ministerio de Bienestar Social. Ha obtenido recursos genuinos que permiten encarar el futuro de los jubilados y pensionados con una mayor esperanza y seguridad.
Cuando recibimos el gobierno el 25 de mayo de 1973, la Secretaría de Seguridad Social tenía una disponibilidad de dieciocho mil millones de pesos moneda nacional: pero, junto a ello, también recibió una deuda con el Instituto de Jubilados y Pensionados y con el Fondo Nacional de la Vivienda que llegaba a los cincuenta y seis mil millones de pesos. Además, se debía a los jubilados una retroactividad de sesenta mil millones de pesos.
Al cumplirse los ciento ochenta días de nuestro gobierno, tengo el placer de anunciar que no solamente se ha otorgado mejoras del 28 y el 33 por ciento inspiradas por el pacto social, sino que se han pagado todas las deudas mencionadas.
Se han cumplimentado los pagos de las retroactividades atrasadas, que se están liquidando en este último bimestre. También se han firmado convenios con modernos policlínicos para la atención médica de jubilado y pensionados.
Se han establecido convenios de corresponsabilidad con la C.G.T., para que los mismos obreros controlen oficialmente si los aportes se pagan en término o no.Se están agregando días al calendario de pagos, para que cada jubilado llegue a percibir su pago al mes vencido, y no a dos o más meses atrasados.Se ha agilizado la forma de cobros, para evitar esas largas y angustiosas colas frente a un banco determinado. Ahora pueden hacerlo en el que más le convenga y cerca de su domicilio.
Se está trabajando arduamente para facilitar el Turismo Social de jubilados y pensionados, de manera que puedan gozar de un descanso reparador y merecido para quienes trabajaron mucho a lo largo de toda su existencia.
Se han mejorado las pensiones para los internado en asilos y dependencias de rehabilitación o atención médica, colocándolos en situación muy mejorada con respecto al pasado.
El gobierno no desea que la Semana de Seguridad Social termine sin un verdadero broche de oro que lleve la alegría a todos los hogares –un millón y medio- de jubilados y pensionados del Sistema Nacional de Previsión Social. A partir del primero de enero de 1974 tendrán un aumento del 30 por ciento sobre los haberes que cobran al 31 de diciembre de 1973.
Para que el público en general tenga una idea de la real situación de los jubilados, les diremos que cuando recibimos el gobierno la jubilación mínima era de 46.200 pesos, y a partir del primero de enero de 1974 será de 80 mil pesos, lo que equivale a decir el 80 por ciento del salario vital, mínimo y móvil.
Señores: es para mí un deber agradecer y felicitar en nombre del gobierno, a los funcionarios que han hecho posible la realización de todas las conquistas, dirigidas hacia un sector que todos tenemos la obligación de cuidar. Los viejos y los niños, como ocurre en toda familia, son los que merecen nuestro cuidado. La familia vive y se mantiene cuando tanto unos como otros están debidamente protegidos.
La función de la previsión social, con su asistencia social y todos los demás menesteres, es parte de esa solidaridad que no sólo tenemos la obligación moral de mantener, sino también destacar que en nuestro país ya es una conquista que no puede ceder a la acción destructora del tiempo ni desvanecerse bajo las sombras del olvido.
En 1949 sancionamos una Constitución Justicialista, donde se dio status constitucional a los deberes y a los derechos de la ciudadanía. Entre esos derechos estaba el del trabajo, el de la familia, el de la ancianidad y el de la niñez. Han pasado muchos años; en 1956 esa Constitución, que estableció inalienablemente esos derechos, fue derogada por un bando. Yo no sé cómo puede hablarse de Derecho Constitucional en un país donde, por un bando, puede dejarse sin derecho una Constitución.
Tenemos que volver a dar status constitucional a esos derechos, porque ningún sistema constitucional podrá afirmarse en derechos que estén garantidos por una Constitución, que ha de ser inamovible para evolucionar sólo a lo largo de los tiempos y no al antojo de algunos transnochados que encuentran mal todo lo que ellas no han sido capaces de realizar.
Señores: aprovecho también la oportunidad para agradecer, en nombre del gobierno, a toda la organización que, a través de la C.G.E. y de la C.G.T., han hecho posible que nuestra economía y nuestras finanzas puedan ponerse en pie y avanzar con la seguridad que dan los procedimientos honestos y capaces. Por eso al felicitar al Ministerio de Bienestar Social, quiero hacerlo extensivo al Ministerio de Economía, expresando mi reconocimiento a cada uno de los señores funcionarios por todo lo que se está haciendo en la República, dado que todo lo que se hace es producto de su preocupación, de su capacidad y de su entusiasmo."
Publicado por MP en 4:01

http://pensando-la-argentina.blogspot.com/2008/10/para-los-giles-que-hablan-de-peron-y.html


EXCELENTE LECTURA

Jueves, 23 de Octubre de 2008
ECONOMIA › OPINION

Golpe de la timba

Por Alfredo Zaiat
Hasta ayer Argentina carecía de mercado de capitales. Hoy la furia de banqueros que pierden el negocio de lucrar con el dinero previsional de los trabajadores censura el fin de las AFJP porque destruye lo que antes no existía.

Hasta ayer la plaza bursátil era un reducto insignificante, con cada vez menos empresas cotizantes e inútil como canal para conseguir financiamiento. Hoy la ira de corredores de la Bolsa que se quedan sin comisiones por compraventas de acciones y bonos por parte de las AFJP critica el proyecto de eliminar esas compañías porque derrumba una plaza que antes era irrelevante.

Hasta ayer las AFJP dieron muestra de desinterés para financiar al sector privado en proyectos que permitieran el crecimiento económico. Hoy la secta de economistas de la city que come de la mano del poder financiero expresa su indignación por la clausura de la etapa de capitalización individual porque elimina una fuente de crédito al sector privado que era débil.

La hipocresía y el interés mezquino de una amenazante trama del poder económico se exponen en toda su dimensión en el golpe de la timba que se traduce en arrastrar al subsuelo las cotizaciones de acciones y títulos públicos. No llega a ser un golpe de mercado porque ni por volumen de negocio, por cantidad de papeles transados y por inversores y operadores involucrados alcanza a merecer esa categoría. Lo que no tiene que hacer el Gobierno es escuchar a quienes le recomiendan salir a comprar bonos para ponerle un piso a esa caída. Esos fondos sólo servirían para facilitar la fuga de especuladores que correrían con ese dinero a comprar dólares y, por lo tanto, extender, en ese caso sí, la inestabilidad al sensible mercado cambiario. Aquellos que transitan el recinto bursátil saben que son comunes las operaciones para “marcar” precios al alza o a la baja por motivos diversos y en general por intereses especulativos. Esas maniobras se revelan en el volumen de negocios, y en las dos últimas ruedas no hubo un crecimiento de ese indicador. Esto muestra que más que intercambios desesperados de compradores y vendedores se verificaron transacciones para “marcar” cotizaciones bien deprimidas para desestabilizar el proyecto que pone fin a las AFJP. Los fantasmas que se instalan con la caída de acciones y bonos se conjuran pensando que se trata del poder financiero, que ese derrumbe no afecta la vida cotidiana de la gente más allá de los afiliados afectados por el síndrome de Estocolmo y que, salvo que la campaña de desinformación vuelva a triunfar, los protagonistas de este golpe timbero no tienen el aura de pobres pequeños productores agropecuarios.

azaiat@pagina12.com.ar




Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/subnotas/113824-36138-2008-10-23.html


0 comentarios:

Entrada destacada

¿No se crearon puestos de trabajo en los últimos 4 años?

Víctor Hugo transmitió en vivo. 9 de septiembre a las 8:50 · Facebook Mentions · Es #falso que en los últimos años no se creó #emple...

Blog Archive

Etiquetas