Lo que circula por los medios

21 de octubre de 2008

El Gobierno anuncia hoy la creación del Sistema Previsional Argentino y el fin de la capitalización


Buenos Aires Económico
Cristina presenta esta tarde el proyecto que discutirá el Congreso
El Gobierno anuncia hoy la creación del Sistema Previsional Argentino y el fin de la capitalización
21-10-2008 / El Gobierno decidió poner fin al sistema de jubilación privada por la pérdida de rentabilidad que sufrió como consecuencia de la crisis financiera internacional. El proyecto de ley del Ejecutivo será presentado hoy por la Presidenta.




Infografia: Buenos Aires Económico
El Poder Ejecutivo elaboró un nuevo proyecto de ley que prevé eliminar para siempre el sistema de jubilación privada y la creación del Sistema Previsional Argentino.

La crisis financiera internacional se cobró así su primera víctima. Es que para contrarrestar las pérdidas que el crac de los bancos del mundo causó en el sistema de capitalización (que tiene la mayor parte de sus fondos invertidos en bonos), el Gobierno decidió eliminarlo y se reestatizarán todas las jubilaciones.

La decisión se elaboró entre el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el titular de la ANSES, Amado Boudou, que ayer estuvieron toda la tarde terminando de definir el documento que hoy será presentado oficialmente por la presidenta Cristina Fernández a las 17 en la sede de la ANSES.

Fuentes oficiales precisaron anoche que "el dinero acumulado en las cuentas de capitalización pasará al Fondo de Garantía de Seguridad Social que administra la ANSES".

De esta forma, el Estado se quedaría con unos 30 mil millones de dólares (dinero que hoy está en manos de las AFJP), además de recaudar unos 1.000 millones de pesos mensuales.

Asimismo, el gobierno prevé ofrecerle trabajo dentro del Estado hasta a un máximo de 3.500 empleados que actualmente se desempeñan en las AFJP.

REPENTINO. La noticia fue un baldazo de agua fría para muchos, especialmente para la Unión de AFJP. “Lo estamos analizando. Fue todo repentino”, fue lo único que atinó a decir a Buenos Aires Económico una fuente consternada, del otro lado del teléfono.

En ese sentido, las administradoras analizan los planes del Gobierno para tomar una posición conjunta al respecto.

Según pudo saber este diario, otros actores involucrados en el tema tampoco fueron consultados para tomar esta determinación, ni para elaborar la letra chica del proyecto.

LETRA CHICA. Desde el gobierno, fundamentan la decisión en la necesidad de "proteger a los trabajadores activos y a los jubilados".

Según revelaron fuentes oficiales, el proyecto de ley creará un nuevo régimen que se denominará "Sistema Previsional Argentino" cuyo "pilar central será el régimen público de reparto".

El actual régimen de capitalización desaparecerá como tal y sólo quedará como opción "voluntaria". En las filas oficiales afirman que "así ocurre en la mayoría de los países serios, como Estados Unidos o España".

La iniciativa contempla distintas situaciones que surgen como consecuencia del cambio de régimen. Tal es el caso de los trabajadores que aportan a las AFJP y que cuentan con dinero en sus cuentas individuales.

En este caso, según los informantes, esos fondos pasarían a integrar el Fondo de Garantía de la Seguridad Social que administra la ANSES y que hoy cuenta con 20 mil millones de pesos.

"Se les reconocerá los aportes como si los hubieran hecho al sistema público y sus haberes jubilatorios nunca serán inferiores a los que hubieran percibido en la capitalización", afirman los autores de la norma.

Al justificar la medida, en el gobierno sostienen que los trabajadores que aportan a las AFJP tienen lo que se denomina "valor cuota" y no una cantidad fija de dinero.

"El problema con eso es cómo están valuados", sostienen y explican que el valor de los títulos que compraron con ellos es muy superior al valor del mercado y, por ende, "hoy se tiene la ilusión de poseer determinado valor cuando en realidad se tiene un 40 por ciento menos". "Con la crisis internacional estos títulos caen todos los meses. Este año perderán un 20 por ciento.

LA CRISIS DEL SISTEMA. Las AFJP acumulan hoy ahorros por $98.000 millones desde la creación del sistema en 1994 y promedian una recaudación mensual que supera los $1.000 millones.

Pero la rentabilidad de las AFJP fue cayendo mes tras mes este año, según el relevamiento de la Superintendencia de AFJP.

De acuerdo con ese informe, la rentabilidad real anual promedio en enero cayó un 1,28%; en febrero, 1,75%; en marzo, 0,82%; en abril, 4,70%; en mayo, 7,12%; en junio, 8,66%; en julio, 10,08%, y en agosto; 6,43 por ciento.

Con el derrumbe de los mercados de todo el mundo en septiembre y octubre, se supone que esos números empeorarán.

Según el documento que circuló, el Gobierno fue alertado de que 77% de los 446.000 jubilados cuyos haberes son responsabilidad de las AFJP terminan siendo pagados con recursos del Estado.

En el mismo informe aseguran que 33.000 personas que integran el sector pasivo y que están afiliadas a las AFJP reciben el total de su haber del Estado debido a que sus aportes ya no existen más; 220.000 reciben la mitad, y para otras 100.000 una parte del haber es estatal; apenas 23%, es decir, 103.000 jubilados, cobran todo su haber de la AFJP.


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http://www.elargentino.com/nota-11432-El-Gobierno-anuncia-hoy-la-creacion-del-Sistema-Previsional-Argentino-y-el-fin-de-la-capitalizacion.html


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Martes, 21 de Octubre de 2008

EL PAIS › PUNTO FINAL A LA OPCION DE LA JUBILACION PRIVADA

El régimen previsional vuelve al Estado


El proyecto dispone la obligatoriedad del régimen de reparto para todos los afiliados. La capitalización privada, voluntaria con aportes extra.



Por Raúl Dellatorre

La presidenta de la Nación anunciará hoy el envío al Parlamento de un proyecto de ley por el que se creará un nuevo sistema previsional, cuyo pilar será el régimen público de reparto, obligatorio, en tanto el de capitalización pasará a ser voluntario. Cristina Fernández hará el anuncio esta tarde, a las 17, desde la sede de la Anses, anticiparon fuentes oficiales. Las mismas fuentes precisaron que el dinero acumulado en las cuentas de capitalización individuales pasará al Fondo de Garantía de la Seguridad Social, que administra Anses. Desde la cartera laboral, en tanto, aseguraban que “estarán garantizados los puestos de trabajo de las 10.500 personas que se desempeñan en el sector”, tomando en cuenta el personal de las AFJP y de la Superintendencia respectiva. Otras fuentes del Gobierno indicaban que el Estado absorbería “hasta 3500 empleados del régimen de capitalización”. Es decir, la tercera parte. Por otra parte, trascendió que el fiscal federal Guillermo Marijuán estudiaba anoche una probable acción judicial contra directivos de las AFJP, por presuntas maniobras especulativas practicadas ayer, en el mercado cambiario, luego de que tomó estado público la intención oficial de nacionalizar el sistema de capitalización previsional.

Tal cual adelantó PáginaI12 en su edición de ayer, el cambio de régimen busca garantizar la jubilación a los afiliados al sistema de capitalización, cuyas administradoras enfrentan crecientes dificultades para no ver evaporados los fondos que les confiaran, en el marco de la actual crisis financiera mundial. Por otro lado, para el Estado es la oportunidad de recuperar el manejo de recursos de un régimen que terminó convirtiéndose en su propia trampa: fue, en 1994, la principal causa del origen del déficit de las cuentas públicas cuando se creó, y es hoy una pesada carga para el erario, porque mientras el sector público debe complementar el pago de haberes a los jubilados por el sistema privado, a la vez les paga intereses a las AFJP por los títulos de la deuda pública que éstas mantienen como activo. Los fondos de terceros administrados por las AFJP suman actualmente casi 100 mil millones de pesos, y entre 60 y 70 por ciento son títulos públicos.

Anoche, hasta muy tarde, en la Casa Rosada se pasó revista a los aspectos puntuales del proyecto que se presentará hoy. Sergio Ma-ssa, Amado Boudou, Carlos Tomada y Carlos Zannini compartieron, entre las 20 y hasta poco más de las 22, una sesión intensa para definir los mínimos detalles. Uno de los puntos que más preocupa es evitar la litigiosidad, tanto de parte de las AFJP como de los afiliados al sistema privado que se sientan perjudicados por la desaparición de ese régimen. El nuevo esquema contempla que todos los afiliados pasan al reparto, que será el único obligatorio. No habrá más cuentas individuales de capitalización, sino el cómputo de los años de aporte al régimen privado como si hubieran estado adherido al sistema público. No habría reconocimiento de rentas de capital acumuladas. Todos los fondos en poder de las AFJP pasan a ser administrados por Anses. Es decir, que por los títulos públicos que componen ese activo, el Estado pasa a ser acreedor de sí mismo, por aproximadamente 60 mil millones de pesos.

Los afiliados al sistema de capitalización pasan al régimen de reparto, pero tendrán la opción de que los fondos aportados al sistema de AFJP constituyan un seguro de retiro y perder esos años de aporte en el nuevo régimen. Es la “puerta de salida” que busca quitarles argumento a quienes busquen litigar por perjuicio. El régimen de capitalización, en tanto, seguiría siendo optativo con aportes adicionales del empleado (por encima del 11 por ciento del sueldo). Este estrecho margen de negocios es el que les quedaría a las AFJP tras la reforma, lo que obligará a las diez hoy existentes a redimensionarse o fusionarse para ser viables.

Aun sin estas novedades, el negocio había dejado de ser brillante para todas. Fuentes del sector aseguraban anoche que, más de una, recibirá como un golpe de suerte la “nacionalización” del sistema, ya que venían desbarrancándose. De todos modos, el manejo de un capital financiero extraordinario todavía les permite mantener alto poder de fuego: ayer, se habría detectado una gruesa maniobra especulativa de un puñado de ellas, que buscaron “desestabilizar” el mercado vendiendo bonos públicos y comprando dólares en la plaza cambiaria. Ello habría sido la causa de la baja en el valor de los primeros y la suba de la divisa. “Sobre un total de operaciones de compra de 140 millones de dólares, la mitad habrían tenido origen en las AFJP”, confió una fuente oficial. La fiscalía federal, a través de Guillermo Marijuán, estudiaba anoche accionar contra directivos que habrían hecho abuso del manejo de fondos fiduciarios en beneficio propio. Primeros escarceos de una pelea larga.




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Lunes, 20 de Octubre de 2008 Hoy
EL PAIS › EL GOBIERNO ESTUDIA ELIMINAR EL SISTEMA DE JUBILACION DE LAS AFJP

La jubilación para las AFJP
El 75 por ciento del dinero de las jubilaciones privadas está invertido en títulos y acciones que vienen cayendo desde 2007 y se desplomaron con la crisis. El nuevo modelo sería similar al que está en vigencia en Brasil y España.



Por Daniel Miguez
Ante la evidencia de cómo se evaporan con la crisis financiera los aportes que los trabajadores hicieron a las AFJP y previendo que en el futuro, cuando llegue el momento de jubilarse, las aseguradoras no van a poder pagar ni los haberes mínimos, el Gobierno tiene en estudio la posibilidad de enviar al Congreso un proyecto de ley que de hecho terminaría con el sistema de jubilación privada en la Argentina. Si la idea prospera, según revelaron a PáginaI12 altas fuentes del Gobierno, todos los trabajadores pasarán al sistema de reparto y quienes quieran podrán seguir aportando a las AFJP fondos extra de modo voluntario, como para tener una jubilación complementaria a la del Estado, como ocurre en Brasil o en España.

“Queremos anticiparnos a algo que va a ocurrir inevitablemente y es que el Estado se va a tener que hacer cargo de todos las jubilados, no sólo de los que aportan al sistema de reparto, sino también de los que aportan a las AFJP”, señaló la fuente.

Según informes que estuvo evaluando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner este fin de semana en Olivos, las AFJP tienen el 75 por ciento del dinero de sus afiliados en bonos y acciones que vienen cayendo sin cesar desde 2007, pero que se derrumbaron en septiembre y en lo que va de octubre. Y cada vez es más el dinero que tiene que poner el Estado para que los que ya se jubilaron por las AFJP lleguen a cobrar el haber mínimo.

En la cima del Gobierno también evaluaron que se fueron desvirtuando los objetivos que se suponía que debían cumplir las AFJP cuando se creó el sistema en 1994, durante la gestión de Carlos Menem, entre otros, el de fomentar el mercado de capitales del país, Actualmente sólo el 1,5 por cuento de los fondos están en acciones de empresas argentinas.

Pero el dato más relevante que determinó que la Presidenta se pusiera en alerta antes que a alguno de los próximos gobiernos le estalle en las manos la crítica situa- ción de los afiliados a las AFJP, fue el siguiente: actualmente hay 446.000 jubilados que cobran (o deberían cobrar) sus haberes de las AFJP porque hicieron su aporte previsional enteramente a ellas. Sin embargo, al 77 por ciento de esos jubilados, el Estado les tiene que pagar algo. Y la lógica indica que cuantas más personas se jubilen en el sistema privado, más va a tener que desembolsar el Estado.

Los números son elocuentes: a 33.000 personas jubiladas por AFJP el Estado les tiene que pagar el 100 por ciento de su jubilación, porque su dinero en las AFJP se evaporó. A 220.000 personas les paga la mitad de la jubilación. A otras 100.000 les paga algo de la jubilación. Y sólo el 23 por ciento (103.000 jubilados) cobra enteramente sus haberes de las AFJP.

Como están las cosas y siguiendo la lógica elemental de que a medida que pase el tiempo más personas se irán jubilando –a la vez, obviamente, dejarán de aportar– y las AFJP tendrán que desembolsar más dinero. Esto supone que algún momento de la curva entre menos afiliados que aportan y más jubilados, si no se produjera una reactivación fenomenal de las finanzas (o si la hubiera pero luego estallara una nueva crisis), las aseguradoras no tendrán el dinero suficiente para hacer frente a los pagos de los haberes. Conclusión: Deberá hacerse cargo el Estado.

“Para tener una idea de lo que estamos hablando, pongamos un ejemplo: si usted aportó 100.000 pesos y su AFJP lo colocó en Boden 2012, ahora usted tiene 60.000 pesos. Y hay muchas inversiones en las cuales las pérdidas fueron mayores”, dijo la fuente con afán didáctico.

La situación hace que muchos afiliados a las AFJP están maldiciendo hoy su decisión de permanecer en el sistema, cuando a fines del año pasado se modificó la ley previsional y se abrió la opción de pasarse de la jubilación privada a la estatal. Es que como la ley –para darle garantías al sistema– dispuso que los traspasos se puedan hacer sólo cada cinco años, hasta 2012 nadie se puede cambiar. Y muchos se preguntan cuánto quedará de su dinero en 2012.

De hecho hay un dato concluyente que avala la percepción o, incluso, las encuestas que indican el temor de los trabajadores a permanecer en una AFJP. De las últimas 70.000 personas que ingresaron al mercado laboral, 63.000 (el 90 por ciento) optaron por el sistema de reparto y sólo 7000 (10 por ciento) eligieron las AFJP.

Actualmente aportan a las AFJP unos cinco millones de personas y al Estado unos 3,5 millones. Si la idea que ronda en la Casa Rosada se transforma en proyecto y éste en ley, esos 3,5 millones de aportantes pasarán al sistema de reparto.

“Vamos hacia un sistema más racional. Si se agota la cuenta de capitalización, no cobrás más o, mejor dicho, no vas a tener nada para cobrar. Y si el Estado es el que va a terminar pagando, entonces tiene que ser el que reciba los aportes. Es básico. El sistema implementado en 1994 es el de República Dominicana y Panamá. El que queremos adoptar ahora es el de Brasil y España”, dijo a PáginaI12 uno de los funcionarios involucrados en el tema que ayer estuvo reunido con la Presidenta para aportarle la información que ella le pidió.

En el Gobierno destacan que la atención al tema previsional fue siempre un eje central tanto del gobierno de Néstor Kirchner como de su sucesora, CFK. Y, como al pasar, uno de los funcionarios de esa área comenta una cifra que impacta. “Con la moratoria que lanzamos para que puedan jubilarse personas que no habían hecho todos los aportes, hoy 9 de cada 10 ancianos están cobrando jubilación. Si no lo hubiéramos hecho, sólo 5 de cada 10 la estarían cobrando”, detalló.

En el Gobierno, cuando PáginaI12 consultó sobre este proyecto de acabar con la jubilación privada, admitieron su existencia pero con una definición que ponía la noticia entre algodones. “Es cierto, estamos estudiando un paquete de medidas tendientes a cambiar el rol de las AFJP”, dijo la primera fuente consultada midiendo las palabras.

El rol que les quedaría a las AFJP sería el de recibir aportes complementarios y voluntarios para quienes quieran jugarse a tener un seguro de retiro complementario a la jubilación.

¿Y las AFJP aceptarán esto con calma? ¿Querrán algún resarcimiento del Estado?, quiso saber PáginaI12. Una de las fuentes consultadas respondió: “Este es un tema que está en estudio, quedan muchas cuestiones por analizar. Por ahora no podemos informar más que esto”.

Pero otra fuente señaló que las AFJP no tendrían derecho al pataleo. “Ellos son custodios fiduciarios. Sólo administran fondos de otros y para ello cobran una comisión. Además las inversiones están suficientemente amortizadas”, explicó.

Uno de los elementos centrales de este argumento es que las AFJP administran el dinero de sus afiliados y por ello cobran una comisión –bastante alta– que es su rentabilidad. Si invierten mal el dinero de los afiliados éstos son los únicos que pierden, porque la comisión se sigue cobrando sin variaciones. La única sanción posible por esa mala administración es que el afiliado cambie de AFJP o, dentro de cinco años, se pase al sistema de reparto.

Como informó ayer PáginaI12, en agosto de este año los cinco millones de afiliados depositaron en las AFJP 1021 millones de pesos. El fondo total acumulado en julio era 98.422. La lógica entonces indicaría que el acumulado de agosto debería ser de casi de 100 mil millones. Pero no. Fue de 97.920 millones. Es decir 500 millones de pesos menos, pese a los 1021 que se sumaron. La explicación es la caída del valor de las acciones y bonos en los que las AFJP invirtieron el dinero de sus afiliados.

Todos esos números y muchos otros están hoy en manos de la Presidenta y muy pronto pueden convertirse en los considerandos de un proyecto.




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Sur
Crisis
Llegó la hora de defender a las mayorías

Fotos: archivo
19-10-2008 / Los terremotos financieros fueron oportunidades para que el establishment se llenara los bolsillos. El gobierno ya inició algunas acciones concretas en ese sentido.











por Norberto Colominas
ncolominas@miradasalsur.com

Un proverbio chino vincula la crisis con las oportunidades. En cambio, en Occidente aquella palabra es sinónimo de conflicto. En la Argentina las crisis fueron siempre grandes oportunidades para que el establishment se llenara los bolsillos, sin que importara el grado del conflicto generado ni el daño resultante. Los años 1890, 1910, 1930, 1974 y 2001 son ejemplos suficientes. Sin embargo, el país puede aprovechar ahora la oportunidad de esta crisis (que será profunda, prolongada) para defender el nivel de vida de las mayorías y proyectar un futuro mejor.

El Gobierno busca sumar voluntades empresarias y laborales para amortiguar el impacto local de la violenta turbulencia de las bolsas. En el camino deberá evitar que el mercado local aplique, de hecho, la vieja ley del gallinero según la cual los de abajo (trabajadores, clase media) sufren en carne propia las consecuencias de su posición y los de arriba (empresarios) aprovechan la suya.
¿Podrá el gobierno de Cristina Fernández conducir la nave hacia aguas menos turbulentas en los próximos tres años, que es lo mínimo que durará la crisis? Al concluir ese período habrá elecciones presidenciales en las que Néstor o Cristina querrán revalidar el apoyo recibido en 2005 y 2007. De modo que la pregunta no es ociosa.

¿Podrá o no podrá? Como las máscaras del teatro, la respuesta tiene dos caras: una es la suma de medidas concretas que adopte el Gobierno; la otra es la voluntad social efectiva de hacer las cosas bien, más allá de las declaraciones.

A ningún argentino le conviene que la economía se caiga. A los trabajadores porque perderán empleos, a los empresarios porque perderán dinero, y a los políticos de cualquier signo porque deberán enfrentar a una sociedad malhumorada que ya los aprecia poco, incluso cuando está de buen humor. Nadie –salvo unos pocos enemigos del pueblo– saldrá ganando de una crisis generalizada, porque ésa es una perinola en la que “todos ponen”.

El Gobierno cuenta con que el impacto de la crisis será menor que en otras latitudes, dada la relativa desconexión argentina de los flujos financieros mundiales. No obstante, sabe que el país sufrirá por la caída del precio de las materias primas, por la tendencia del dólar a encarecer (al menos en esta etapa), por la pérdida de empleos que costó tanto esfuerzo conseguir, y finalmente por la caída de la recaudación, que será el producto inevitable de una eventual retracción económica. Eso sin contar los números finos que habrá que hacer con Brasil, China y los países del sudeste asiático para evitar que sus remanentes de exportación inunden nuestro mercado a favor de monedas locales más devaluadas que el peso.

Intenciones de hacer las cosas bien no le faltan al Gobierno, que ya ha iniciado acciones concretas. La duda viene dada por la voluntad de los actores sociales de ayudarse unos a otros (y a sí mismos) poniendo de su parte para que el barco resista la tormenta.

Ya que los puestos de trabajo que aporta el campo son escasos, los industriales serán los primeros responsables de mantener el actual nivel de actividad, ya que de ellos depende el grueso del empleo, ese factor decisivo en el equilibrio económico y social. Si la desocupación gana la partida caerá el consumo y empezarán a sufrir los trabajadores (por el empleo) y los empresarios (por las utilidades). Históricamente ésta fue la lección peor aprendida por los herederos de Carlos Pellegrini. Ahora es el momento de mostrar que han madurado, que saben lo que hacen y que son socialmente responsables.

Puesto a elegir entre la recaudación o el trabajo de los argentinos, el Gobierno debería optar claramente por lo segundo. Si hay que hacer concesiones fiscales para que no caiga abruptamente el volumen de empleo, el Gobierno hará bien en hacerlas. Cualquier concesión será poca si el resultado permite contener la desocupación, que es la peor consecuencia de la crisis. Si el precio de conservar el empleo es postergar legítimas aspiraciones salariales, la CGT hará bien en atender lo urgente sin resignar lo importante.

Sin embargo, para que las cosas queden claras, la contrapartida de abrir la mano por parte del Gobierno debe ser la exigencia de una indemnización extraordinaria (mientras dure la crisis) a los empresarios que opten por los despidos. Y la posibilidad de que los trabajadores puedan hacerse cargo de una empresa al borde de la quiebra con créditos de bancos oficiales a bajo interés y largo plazo. Así, los dirigentes sindicales (y los propios empresarios) advertirán que el Gobierno no permitirá que algunos avivados saquen partido de la crisis a costa de la gente. Y a partir de ahí que cada cual se haga responsable de sus actos y afronte las consecuencias.
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http://www.elargentino.com/nota-11261-Crisis-llego-la-hora-de-defender-a-las-mayorias.html




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El país
CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN A LA ESTATIZACIÓN DE AFJP: CARRIÓ, LA MÁS DURA
“Saquean y hacen caja”


El PRO denunció que la medida es para “manejos discrecionales”. María América González apoya. La UCR pidió cuidar el dinero.


07:34
21.10.2008
Con la noticia de una inminente estatización de los depósitos de las AFJP, unos 30 mil millones de pesos que pasarían a manos del Estado, comenzaron a llover críticas desde todos los rincones de la oposición. La presidenta de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, tiró la primera piedra: “En el actual contexto, las medidas no son para mejorar el sistema jubilatorio, sino para saquear los fondos de los jubilados y hacer caja”. En esa línea, el jefe del bloque de diputados del PRO, Federico Pinedo, disparó contra la pareja presidencial y opinó que se trata de una “maniobra burda de los Kirchner para quedarse con el dinero”. En tanto, el senador radical Gerardo Morales calificó al proyecto de “salvataje” y advirtió que “hay que tener cuidado con este tipo de medidas”.

Enfurecida con la noticia, Carrió agregó que “el problema es que los fondos van a ir a la caja discrecional K y no a un sistema único serio como el que proponemos desde la Coalición Cívica. Es una pésima señal de una Argentina ya sin crédito”.

Según Pinedo, “lo que se pretende hacer es una confiscación, expropiar propiedad privada sin indemnización y ello está prohibido por el artículo 17 de la Constitución Nacional”.

En línea con sus colegas, el jefe del bloque de diputados de la CC, Adrián Pérez, dijo que cualquier cambio en el régimen previsional “debe garantizar que los fondos sean utilizados para pagar jubilaciones y no puedan ser desviados por el Ejecutivo para resolver eventuales problemas de caja”.

Con una postura intermedia, María América González, diputada del bloque Solidaridad e Igualdad (ex ARI), apoyó la decisión de estatizar los depósitos de las AFJP. “Es una muy buena idea y sólo espero que la Presidenta vaya hasta el hueso con el bisturí.” Tras apoyar la medida, la diputada dudó y admitió que le preocupa adónde irán los mil millones de pesos mensuales que recaudan las administradoras. “No queremos que Boudou o Massa se los presten a AySA o Yacyretá, o que De Vido o Jaime los metan donde quieran”, disparó.

http://criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=12749


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El país
ANTES DEL TRASPASO
Un fiscal denunció a diez AFJP por presunta administración fraudulenta

Guillermo Marijuan impulsó la medida porque las administradoras habrían liquidado los bonos del Estado tras confirmarse el cambio que anunciará hoy la Presidenta. Opiniones a favor y en contra. La fábula de Carlos y Mingo.


11:31
21.10.2008

El fiscal Federal Guillermo Marujián interpuso la medida contra las AFJP.


Aunque el Gobierno todavía no oficializó el traspaso de las AFJP al Estado, ya empezaron a llover complicaciones para las administradoras de pensión. El fiscal federal Guillermo Marijuan denunció a diez AFJP –incluida la estatal Nación- por presunta administración fraudulenta por supuesta liquidación de bonos del Estado que habrían realizado en la víspera del anuncio del oficialismo.

La denuncia de Marijuan –que también se desempeña como titular de la unidad fiscal del ANSES- se basó en las informaciones periodísticas publicadas est martes por los diarios Ambito Financiero y Página/12 sobre las consecuencias del plan oficial de reestatizar las AFJP.

Ahora, el texto será analizado por el juzgado federal, a cargo de Clauido Bonadio, quien decidirá las acciones a seguir.

http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=12773

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¿Gastar menos o saquear? Saquear

Por Joaquín Morales Solá

Para LA NACION

Martes 21 de octubre de 2008

Un Dios bueno proveyó al Gobierno de una crisis financiera internacional. En nombre de ella encontró margen para estatizar algunas empresas de servicios públicos y, ahora, para estatizar el sistema de jubilaciones.

Entre encoger el enorme gasto público promovido por el kirchnerismo o echar mano de los fondos de jubilaciones y pensiones, el Gobierno se quedó con esta última opción. Los futuros jubilados no estaban muy seguros con el vendaval financiero que azota al mundo. Ahora lo estarán menos.

Los fondos privados de pensión motivaron en los últimos tiempos un intenso debate en el mundo. Los países desarrollados coincidieron en que era necesaria, después del actual huracán, una mayor regulación de esos fondos que los trabajadores acumulan para vivir una vejez sin sobresaltos. Pero la Argentina no es Alemania. Desde que el primer Perón usó los fondos de las jubilaciones, por entonces puramente estatales, ningún otro gobierno argentino pudo evitar la seducción de hurgar en el dinero de los futuros viejos.

Aun en manos de fondos privados de pensión, desde la década del 90, tampoco los gobiernos dejaron de extraer recursos de las jubilaciones. ¿Por qué los famosos préstamos garantizados del último Cavallo, que sirvieron para financiar el déficit y la deuda del Estado, están mayormente en fondos de pensión y en bancos argentinos? Porque una resolución del entonces gobierno de Fernando de la Rúa los obligó a aceptar esa "propuesta" del Gobierno.

Esos préstamos garantizados son ahora motivo de una refinanciación anunciada en la semana última; es decir, el Estado incumplirá con su inicial promesa de pagar los préstamos en una fecha determinada. Son los jubilados por venir los que recibirán bonos a plazos más amplios que aquellos vencimientos predeterminados.

El discurso del Gobierno puede encajar oportunamente en una circunstancia especial del mundo. Pero es el Estado argentino el que carece de precedentes como para demostrar que en su poder los recursos de las jubilaciones estarán mejor cuidados. Por el contrario, y después de los históricos defaults y de las constantes refinanciaciones, lo más seguro es que los jubilados del futuro quedarán a la intemperie por acudir ahora a arropar las necesidades financieras del Gobierno.

En el fondo, subyacen las carencias del kirchnerismo. Los gobernantes fueron muy claros en los últimos días ante interlocutores que les reclamaban una drástica reducción del gasto público para suplir la caída de ingresos por la devaluación de las materias primas en los mercados internacionales. "El próximo año será electoral y no se podrán reducir los gastos", dijeron desde Néstor Kirchner hasta los ministros más desdibujados. Al mismo tiempo, ni Néstor ni Cristina Kirchner quieren ser los autores de otro default, justo cuando se avecinan años de fuertes vencimientos de la deuda pública.

Comenzaron por refinanciar los préstamos garantizados. Son unos 5000 millones de dólares de vencimientos en los próximos 18 meses. Siguieron con un parcial cierre del comercio exterior elevando los aranceles de productos de Brasil y China. El objetivo era y sigue siendo juntar más dólares de la balanza comercial.

La magnitud de la crisis internacional les dio argumentos como para explicarles a los brasileños y a los chinos esas decisiones. Pero las explicaciones tienen un límite: ¿aceptarán Brasil y China un virtual cierre de sus importaciones por mucho tiempo, cuando ellos mismos son importantes compradores de productos argentinos?

El mundo, le guste o no al kirchnerismo, se mueve a través de un permanente sistema de compensaciones.

Algunos economistas oficiales habían tranquilizado al matrimonio presidencial en meses recientes y en reuniones reservadas, recordándole que dentro del país existían muchos depósitos a los que se les podía pedir prestado el dinero que se necesitara para cumplir con la deuda pública.

Entre esos depósitos, mencionaron precisamente los fondos de pensión. Pero hablaban de pedir prestado, no de confiscarlos.

Los Kirchner no están acostumbrados a pedir favores. Decidieron, directamente, llevarse al Estado esos fondos, de los cuales ellos podrán disponer, gracias a los superpoderes del presupuesto, como si fueran propios.

El año próximo es, en efecto, un año electoral. Ese año sorprenderá a los Kirchner, encima, con dos novedades: ninguno de ellos marcha bien en las encuestas y, por primera vez desde 2003, tampoco los aguarda una elección con una economía en estado de bonanza.

La peor noticia que podría darse, además, sería que se le agregara una crisis en el poder de pago de la deuda pública.

Nunca han hecho campaña electoral sin prometer hasta lo que no podrán cumplir en materia de gasto público. No harán experimentos en 2009 ni éste será una excepción. Una derrota electoral los dejaría extremadamente débiles en los dos años de mandato que les quedará.

El "plan B", del que Cristina Kirchner se ufanó de carecer en Nueva York, consiste, en última instancia, en quedarse con las retenciones de las exportaciones de materias primas, aun cuando han cambiado las condiciones internacionales; en llevarse al Estado todos los recursos disponibles, incluidos los ahorros de los futuros jubilados, y en ir pateando hacia los próximos gobiernos los vencimientos de la deuda que le tocan a esta administración.

Se trata, con todo, de una mala resolución de una parte del problema. La otra parte del conflicto estará en la economía real, con signos preocupantes de desaceleración, y en la escasa confianza de la sociedad en sus liderazgos políticos y en el buen decurso de la economía.

El discurso estatista que ha vuelto al mundo se refiere a la construcción de un sistema más prolijo de regulaciones del universo de las finanzas. Aquí se lo ha entendido como el regreso triunfal del viejo y fallido Estado capitalista. Es otra cosa, ciertamente más antigua y más superficial.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1061698


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VOCES, SÓLO VOCES
Opiniones a favor y en contra de traspasar las AFJP
La decisión de eliminar el sistema de AFJP que tomó el Gobierno levantó voces a favor y en contra. Los sindicatos apoyan la medida, pero el arco opositor la cuestiona. Para el ombudsman, es poner "al zorro cuidando el gallinero".

21.10.2008



En contra

Eduardo Mondino, defensor del Pueblo de la Nación: "Transferir esos fondos a la ANSeS, es como poner un zorro adentro de un gallinero. La transferencia tiene que ser por consenso, con la participación de todos los ciudadanos que aportaron durante años. El Congreso debería establecer un mecanismo de control para fiscalizar y limitar el uso y el destino de esos fondos. Las AFJP demostraron ser ineficaces, pero no quiero que mis fondos los cuide (el titular de la ANSeS, Amado) Boudou, que con su discrecionalidad hará lo que le dé la gana".

Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica: "Van por los fondos del sistema previsional y esto ha sido trágico en la historia argentina. Estamos discutiendo si los argentinos vamos a permitir que el gobierno de turno vacíe el dinero de los jubilados en la medida más antiprogresista de la historia porque le paga al FMI de contado y le saca a los jubilados para seguir pagando deuda. Nos oponemos de manera absoluta".

Juan Carlos Romero, senador del PJ por Salta: "Se va a vestir esto como si fuera una recuperación del patrimonio que no es otra cosa que quitarle el ahorro a los argentinos. Esto es peor que lo que hizo (Álvaro) Alsogaray (en la década del '60) con (la emisión de) los bonos patrióticos".

Esteban Bullrich, diputado de Recrear: "Esto es un robo para financiar más curros del Kirchnerismo. Sin duda este es el robo del siglo. Esto es peor que el corralito, este dinero sale del bolsillo de la gente para meterse directamente en el bolsillo de Néstor y Cristina Kirchner".

Silvana Giudici, diputada de la UCR: "Bajo el supuesto rescate de la rentabilidad del sistema se apropiará de 30 mil millones de dólares para cubrir los déficit de caja que empieza a tener, como viene sucediendo con AySA que recibe dinero del fondo del ANSES".

A favor

Hugo Moyano, secretario general de la CGT: "El cambio en las AFJP es una de las medidas más acertadas, creo que no nos equivocamos cuando la calificamos como una de las estafas que se le hacía al pueblo argentino. De una vez por todas, estos negociados tienen que desaparecer y empezar a construir una jubilación en serio, nadie más que el Estado puede garantizar la jubilación de todos los trabajadores".

Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad. "Los que están en el sistema privado aportaron 37 mil millones de dólares, y hoy hay 33 mil millones. El sistema de seguridad social tiene que ser público con un fuerte control social. El sistema privado se expuso como idea, porque el de reparto fue saqueado durante 50 años por todos los gobiernos de turno. Lo que se llamó privado no era un sistema de seguridad social sino de riesgo, que claramente se convirtió en un fracaso del sistema. No solo por la situación internacional, sino porque por cada 100 pesos de aportes, entre 35 y 40 no capitalizaban porque se lo llevaban las AFJP como comisión".

Patricia Vaca Narvaja, vicepresidenta de la Cámara de Diputados: "El gobierno cumple el rol que tiene el Estado de garantizar la seguridad social de los argentinos. Desde la oposición, están buscando excusas o argumentos en función de no querer reconocer que este sistema no es realmente la respuesta ni ha sido la respuesta adecuada para resolver esos intereses".

Héctor Recalde, diputado de Frente para la Victoria: "El artículo 14 bis de la Constitución nacional dice que el Estado otorgara los benéficos de la seguridad social que serán de carácter integral e irrenunciable. Otra vez aparece el rol del Estado tan vilipendiado, denostado, y ahora mutis por el foro".

De acuerdo, pero con serias reservas

María América González, diputada: "El sistema privado de jubilaciones no sirve, pero hay que controlar el destino de los fondos. El sistema de AFJP no es un sistema previsional, sino de capitalización en la Bolsa sin garantía ni rentabilidad. Las administradoras han cobrado una comisión de doce mil millones de dólares desde el 94. Cómo puede ser que las administradoras tengan invertido el 70% de su capital en Letras de Tesorería que no capitalizan nada y las paga el Estado. Las administradoras no pierden nunca".

Miguel Kiguel, ex secretario de Finanzas: "Tiene su efecto positivo porque habrá mas fondos para pagar deuda. Lo más preocupante es que se cambien las reglas de juego entre gallos y medianoche, sin un proceso de consulta importante. Hoy son las AFJP y mañana ¿quién?. ¿Por qué no se hizo a través de una discusión mucho más amplia? Igual esto tiene que pasar el Congreso y no sé cuánta decisión va a haber ahí".

Claudio Lozano, diputado nacional: "Implica dotar de mayor solidez al Estado argentino, y colocarlo en mejores condiciones para afrontar la crisis. Celebramos que el Gobierno ponga la mirada en esta dirección. Lamentamos que una vez más se haya perdido la oportunidad parlamentaria de forjar una unidad política con contenido, y esperamos que esta decisión no tenga por único objetivo hacer caja para pagar deuda pública sino que tenga por destino mejorar la situación de nuestros jubilados".

Gerardo Morales, titular de la Unión Cívica Radical:“Estamos de acuerdo en rediscutir un nuevo régimen pero no queremos que el Gobierno lo único que busque sea recaudar para otros gastos. Además, si la totalidad de los trabajadores que están en el régimen de capitalización pasan al de reparto el Estado recibirá 15 mil millones de pesos extras el año próximo provenientes de lo que se aporta a la Afjp. Visto rápidamente pareciera que el Gobierno quiere hacer caja”.

http://criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=12768&pagina=6

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