Lo que circula por los medios

22 de diciembre de 2008

Medidas sector agropecuario


Anuncios para el sector del campo y pago de un plus sobre el sueldo mínimo y planes sociales

Medidas para el sector agropecuario.

lunes, 22 de diciembre de 2008
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE ANUNCIOS DE MEDIDAS PARA EL SECTOR DEL CAMPO, EN LA RESIDENCIA PRESIDENCIAL DE OLIVOS



Señores gobernadores de distintas provincias argentinas: en el marco de los anuncios que habíamos realizado oportunamente en la reducción de las alícuotas de derechos de exportación para maíz y trigo, dos cultivos fundamentales y que son los que han retrocedido en superficie cultivada en el último tiempo, el trigo casi un 20 por ciento y el maíz un 10 diez por ciento, es que decidimos también lanzar en aquella oportunidad el programa Maíz y Trigo Plus en el cual íbamos a reducir un punto por cada millón de toneladas que se produjera por encima de los promedios históricos sostenidos en 13 millones en el caso del trigo y de 15 millones en el caso del maíz.

Hoy se firmaron las resoluciones por las cuales a partir de mañana ya se efectiviza el descuento de retenciones que en el trigo fue del orden del 17, casi 18 por ciento, 17,8 por ciento, 5 puntos, y en el orden del maíz fue exactamente el 20 por ciento de la reducción y que por lo tanto comenzarán a ser efectivos esos descuentos a partir de mañana.

En el tema de Maíz Plus hemos avanzado un poco más y precisamente hemos abordado el tema de la segmentación de los productores, a partir de un sistema en el cual vamos a innovar desacoplando el derecho de exportación del aumento de la producción, a través de incentivos fiscales directos. ¿Cómo va a funcionar esto? Es muy importante, porque por primera vez estamos apuntando directamente a que la reducción y el aumento de la producción vaya directamente al productor. Por ejemplo, habíamos dicho que íbamos a hacer una reducción de 1 punto por cada millón de toneladas que se efectivizara por arriba de esos pisos. Habíamos hablado, reitero, de 13 millones y de 15 millones, pero hemos segmentado la reducción de modo tal que el punto de reducción por cada millón de toneladas sea para el productor grande, pero para el mediano productor sea de 2 puntos por millón de toneladas y para el pequeño productor sea de 5 puntos la reducción del derecho de exportación. Con lo cual supongamos que en unos 10 millones de aumento de la producción en maíz, este año estaremos en 17, 18 millones pero la cifra de 25 millones en maíz no es una cifra mágica ni rara, el año pasado produjimos 22 millones; en ese caso estaríamos fijando un piso para el gran productor de hasta 10 puntos de retención y para el mediano del 8 por ciento, pero en este caso por ejemplo para el pequeño productor sería cero sobre el plus de excedente.

¿Qué estamos haciendo con esto en principio? Abordando el tema de que no solo impacte el plus que es reconocido totalmente al productor con el punto que habíamos hablado, el grande, a los medianos productores con 2 puntos y a los pequeños con 5 puntos, con lo cual si el crecimiento llegara a ser de 10 millones -lo cual no es una cifra exagerada- el pequeño productor estaría pagando cero de retención. (APLAUSOS)

¿Cómo sería esto? A través de la declaración de ganancias o en el caso de los pequeños, muy pequeños a través del monotributo, con lo cual estaríamos haciendo un incentivo fiscal directo al productor descontándoselo de ganancias o de monotributo, de modo tal que le impacte en forma directa. Esto siempre sobre la producción que sea plus.

¿Cuáles son los criterios para pequeño y mediano? Hemos querido hacer hincapié fundamentalmente en la producción y no en el número de hectáreas y por lo tanto la definición de pequeño y mediano la vamos a tomar por volumen de producción, que es la medida más justa y que impacta en forma directa en aquel que produce más obviamente.

En maíz, un productor grande será aquel que produzca más de 5.000 toneladas, de 1.000 a 5.000 toneladas mediano y hasta 1.000 toneladas es un productor pequeño. En el caso del trigo es grande más de 2.500 toneladas de trigo, mediano de 501 a 2.500 y hasta 500 toneladas un productor pequeño.

Cuando uno observa la composición del productor de maíz y trigo advierte aún más la medida y el impacto que éste tiene, porque en trigo en pequeños productores tenemos 21.000 pequeños productores contra 2.900 de los medianos y 600 de los grandes. Quiere decir que si aumentamos la producción en 10 millones de toneladas, 21.000 pequeños productores van a tener prácticamente cero retenciones. En tanto que va a haber un piso de 8 para los medianos y de 10 para los grandes, producto de ese crecimiento.

En el tema del maíz las cifras son parecidas, 29.000 productores pequeños, 3.200 grandes y 493 medianos. ¿Qué significa esencialmente esto? La posibilidad además de tomar la decisión por cada uno de los productores antes que se produzcan los procesos de siembra. En este caso estamos haciéndolo 6 meses antes de la decisión de sembrar maíz y 9 meses antes de la decisión de sembrar trigo, aunque también van a ser aplicables para esta cosecha. Pero sabemos que por efecto de la sequía va a haber menos producción de trigo y también porque ha habido cultivos alternativos al trigo. La idea es incentivar fuertemente la producción, la siembra de estos dos cultivos, trigo y maíz porque también ayudan a un proyecto agropecuario sustentable en materia de sostenimiento de suelos.

Fíjense que el único cultivo que ha crecido en superficie cultivable es la soja que lo ha hecho en un 18, 20 por ciento, en tanto que la reducción del maíz en superficie cultivable en la Argentina ha sido del 10 por ciento y el trigo casi del 20 por ciento, con lo cual es imprescindible incentivar fuertemente estos dos cultivos tradicionales y que además tienen impacto directo en la mesa de todos los argentinos.

También -porque esto abarca una zona muy delimitada de nuestro país- hemos decidido la reducción del 50 por ciento de las retenciones de todas las frutas frescas y hortalizas. (APLAUSOS) 50 por ciento de la reducción que implica a las frutas de pepita y carozo, cítricos, uvas de mesa, arándanos, frutillas, ajo, cebolla, papa congelada, legumbres y porotos. Los leo porque era imposible acordarme de la lista completa, implica la producción de 120.000 productores y también obviamente impacta fuertemente en las provincias del NOA y el NEA, San Juan, Mendoza, Entre Ríos, Corrientes, Río Negro y Santa Cruz que exporta muy buenas cerezas y blueberries desde el Noroeste de la provincia. En fin, implica fundamentalmente una gran ayuda, una gran mano a todo lo que se denomina economías regionales y que, como les decía, implica a 120.000 productores.

También hemos estado trabajando en lo que habíamos analizado en el tema del ternero overo, el ternero de la Holando-Argentina, y ya hemos articulado juntamente con productores y frigoríficos la construcción de 5 feed-lots de 40.000 animales cada uno.

Se había hablado mucho de que se sacrificaban anualmente 600.000 terneros aproximadamente, pero cuando nos sentamos en la Secretaría de Agricultura y Ganadería a hacer números también con la ONCAA, con la Secretaría de Comercio, con los frigoríficos, en realidad el número es aproximadamente de 200.000 terneros que van a estar distribuidos en 5 feed-lots de 40.000 animales cada uno que van a producir aproximadamente 100.000 toneladas de carne que van a ser destinadas totalmente a la exportación y que no van a tener la exigencia del encaje, que como ustedes saben es la decisión para poder sostener el precio interno de la carne para los consumidores argentinos; una parte de los que exportan carne deben fijar una parte de encaje para sostener el mercado interno. En este caso, estas 100.000 toneladas no van a tener ninguna necesidad de tener encaje, van a ser destinadas totalmente a la exportación y van a significar además un adicional muy importante, que hoy no se tiene porque se pierde, para todos los productores tamberos. (APLAUSOS)

Allí los frigoríficos van a hacer toda la logística, nosotros vamos a poner capital de trabajo y vamos a iniciar conversaciones con los señores gobernadores para ver quién ofrece mejores condiciones en cuanto a la tierra fiscal que es un componente que requiere condiciones específicas. Así que por favor señores afinen sus lápices y sus inteligencias, vamos a requerirles el aporte de la tierra fundamentalmente para poder constituir estos feed-lots que yo estimo en no más de 90 días, en 120 días como máximo, deberían estar constituidos y de esta manera poder llevar adelante un proyecto del cual siempre se habló en la Argentina pero que nunca se pudo hacer que es darle precisamente un destino al ternero de la Holando-Argentina.

También quiero anunciarles que en el plan de 230 millones en materia de ayuda de sequía que habíamos anunciado, ya están los convenios firmados por 197 millones y van a ser pagados entre fines de diciembre y el mes de enero, y son de 14 millones para trigo por el tema de la sequía, para Corrientes 34 millones para cría bovina, para Chaco 26.100.000 para cría bovina, para Buenos Aires 23 millones trigo y cría bovina, para Córdoba 22 millones trigo, para Santiago del Estero 10 millones trigo y cría bovina, para La Pampa 9 millones trigo y bovina y para Santa Fe 59.600.000 pesos para trigo y carne bovina. Esto tiene que ver fundamentalmente con la ayuda que vamos a darle a las provincias y que fuera incluida en el Presupuesto obviamente para todos aquellos sectores que han tenido problemas de sequía, ya sea en materia ganadera o triguera.

También quiero anunciarles que hemos pagado este año en total de compensaciones al sector agrícola-ganadero 3.483 millones de pesos entre productores tamberos, de trigo, pequeños productores de soja y girasol, productores porcinos, faenadores agrícolas, feed-lots, industria aceitera, industria láctea, molinos de maíz y molinos de trigo.

Igualmente anunciarles que en el ámbito de la Secretaría de Agricultura y Ganadería estamos terminando un informe de carácter técnico acerca de los distintos proyectos que se han presentado en materia de Ley de Arrendamientos. Este es un tema, como todo el mundo sabe, clave en la agricultura y ganadería argentina, donde tenemos uno de los principales problemas que puede afectar nuestra competitividad en cuanto a precios, no en cuanto a calidad, porque todos sabemos que la calidad y la tecnología de punta de la Argentina convierte al recurso agropecuario argentino -me atrevo a decirlo- en uno de los mejores del mundo, sino el mejor del mundo. Me refiero al tema de la doble rentabilidad, este es un tema que debe ser abordado.
No quiero hablar de doble rentabilidad porque en realidad es injusto para el productor. En realidad la renta obedece a un concepto de alguien que percibe algo sin hacer nada, sólo por ser el titular de la tierra y yo quiero hablar cuando hablo de los productores de beneficio, porque el productor es un empresario, el productor es alguien que invierte, que arriesga, que pone capital, es el que trabaja la tierra, es el que tiene las manos callosas, es el que se mata de sol a sol, que sufre con el granizo, que sufre con la falta de lluvia, que tiene que hacerse cargo le vaya bien o le vaya mal del precio del campo y además también el tema de la rotación de suelos, que es una ley que debemos tener todos los países desarrollados; la tiene Estados Unidos, para los que siempre toman como modelo al gran país del Norte la tienen. Exige que tengamos una Ley de Arrendamientos o una Ley de Suelos, como ustedes quieran llamarle.

Estamos trabajando en distintos proyectos que hay en el Parlamento argentino, presentados por distintos bloques y también por distintos sectores que tienen que ver con la actividad agropecuaria. La idea es hacer un informe técnico y esencialmente luego desarrollar un proyecto en el cual obviamente vamos a convocar a todos los sectores para que podamos discutir el porqué de los criterios que se adopten en cuanto al análisis de lo que deba ser enviado al Parlamento, pero con una actitud muy grande en la cual se contemplen todos los intereses, pero por sobre todas las cosas el interés de preservar al sector agrícola ganadero como uno de lo más competitivos, y también preservar la calidad de los suelos en la República Argentina, que es un tema clave para hacer sustentable en el tiempo la actividad, así que estamos trabajando fuertemente con eso.

Finalmente referido a este sector agrícola ganadero también quiero decirles que con mucho orgullo hemos arribado en el Ministerio de Trabajo, en el ámbito de la Comisión Nacional del Trabajo Agropecuario, a algo que ya sido publicado en el Boletín Oficial, la Resolución 71/08. Ustedes saben que funciona una Comisión Nacional de Trabajo Agropecuario en la cual hay representantes del Estado, representantes del sector sindical, en este caso los peones rurales, y también del sector de la patronal; hemos finalmente decidido establecer la jornada laboral de 48 horas también extensiva al peón rural en la República Argentina, y que todo lo que trabaje por sobre las 48 horas deba ser considerado hora extra y por lo tanto abonado en forma especial. (Aplausos)

Yo quiero hablar de esto porque normalmente cuando hablamos del campo siempre hablamos de los productores, pero hay gente que trabaja también en el campo y que merece que sus derechos sean reconocidos; muchas veces conviven, no en todos porque sería injusto generalizar, pero muchas veces uno advierte en sectores alejados del control del Estado prácticas del medioevo casi en la prestación del trabajo. Ustedes saben que el Estatuto del Peón Rural habla del trabajo de sol a sol, como algunos se toman literalmente eso del trabajo de sol a sol hemos decidido que entre jornada y jornada tiene que haber como mínimo 12 horas de distancia, y finalmente respetar estas 48 horas, que podrán ser distribuidas por los contratistas de los trabajadores hasta el día sábado a las 13 horas, pasado ese lapso se considera un feriado y por lo tanto tiene que ser abonado en forma doble; y con un máximo de hasta 9 horas, pero luego debe ser compensado durante la semana. Pero las 48 horas semanales han quedado consagrada, y además todo lo que se trabaje por arriba de esas 48 horas debe ser abonado como horas extras.

Finalmente también referido a otro sector que no son ni productores ni propietarios muchas veces, sino que son gente, hermanos y hermanas argentinas, que después de mucho tiempo han quedado alejados de la mano de Dios, como digo yo, y son los que todavía no han podido conseguir trabajo en la República Argentina, que integran los planes sociales, de los que por supuesto hemos hecho una reducción muy importante en el universo de pensiones no contributivas, es decir aquellas personas que no tienen ningún tipo de ingresos. Este universo que contempla a los Planes Familias, a los Planes Jefes y Jefas, y a las pensiones no contributivas, es un universo de 1.274.842 personas que realmente si el Estado no les abona un ingreso carecerían del mismo; para eso hemos dispuesto que el día 29 se abone para el Plan Familia una suma fija y única de 150 pesos, y para las pensiones no contributivas y para el plan Jefes y Jefas una suma fija de 100 pesos que va a contribuir como un reconocimiento. (Aplausos)

También disponer el pago de una suma fija de 200 pesos, pagaderos entre los días 29 y 5 del mes entrante, para aquellos trabajadores que perciban el ingreso mínimo que este año hemos fijado en 1.240 pesos, esos trabajadores también van a recibir una suma fija por única vez de 200 pesos, ¿por qué? Porque generalmente los sectores sindicalizados, o los sectores de mayor poder de presión -es la ley de la naturaleza- tienen una mayor capacidad de lograr mejores ingresos, pero no en aquellos sectores donde no hay posibilidades de llegar porque son muy pequeños, porque carecen del poder de presión, y cuando hablo de presión no estoy hablando con sentido peyorativo, estamos hablando de lo que significa la negociación de los salarios, y que algunos dicen "la presión", podríamos hablar de otro tipo de presiones también, pero en definitiva no tenemos que horrorizarnos de emplear términos que son parte de la mecánica de la negociación salarial y en todas las negociaciones en la vida cotidiana, en la vida colectiva. Precisamente aquellos sectores que no han conseguido más que el salario mínimo son sectores que por su número, por su impacto, por la actividad, tal vez carecen de los instrumentos necesarios para lograr una mejora salarial, y por eso entendemos que desde el Estado, de la misma manera que lo hemos hecho en otros sectores, también tenemos que estar allí apoyando a aquellos sectores de menores ingresos y de menor capacidad de obtener beneficios, sea por la actividad que desempeñan o por lo que fuere.

Pero lo cierto es que es importante que todos advirtamos la necesidad de tener en cuenta el conjunto, lo he dicho en reiteradas oportunidades. A un gobernante le podría gustar decir que sí a todos los sectores acerca de todas las peticiones y reclamos, pero en realidad cuando uno toma decisiones siempre las toma mirando el conjunto, pero además en esta situación en la cual hoy vive el mundo, ya no solamente contemplar el conjunto de las acciones sino las condiciones imperantes en el mundo y tal vez lo que resultaba apropiado ayer ya no resulta tan apropiado en un nuevo contexto internacional que, como lo he dicho en reiteradas oportunidades, demanda también resoluciones y decisiones excepcionales ante situaciones excepcionales.

Quiero agradecerles la presencia a todos ustedes, e instar a nuestros funcionarios y funcionarias para que todos estos mecanismos sean activados con la rapidez, la eficiencia y la eficacia que la situación amerita. Voy a hacer una pequeña crítica, se la hice ayer a la ministra de la Producción, creo que la resolución de la reducción del 20 por ciento en materia de maíz y de casi un 18 por ciento en materia de trigo se publica mañana pero podríamos haberla publicado ya hace una semana atrás; en tantas décadas que han pasado una semana de atraso no es mucho, pero en los tiempos que corren tal vez sea demasiado, por eso insto a todos los funcionarios, también a los señores gobernadores, a los cuales no puedo instar porque vivo en un país federal, sugerirles en todo caso, pedirles, solicitarles que podamos arbitrar cuanto antes la constitución de estos feed lots, que creo que van a ser muy importante para lograr una mayor rentabilidad al sector tambero, un sector muy caro -aquí veo productores de Córdoba-, muy caro porque realmente trabajan los 365 días del año las 24 horas del día, y son los que ocupan mano de obra intensiva, tal vez como ningún otro sector, y además porque producen un elemento tan vital, y es literal lo que digo, para la vida de los argentinos y para la mesa de los argentinos. Así que pedirles a todos eso, la posibilidad de articular con mucha eficiencia, con mucha rapidez, también al sector privado, creemos que estamos trabajando muy bien.

También estamos llegando a un acuerdo, me olvidaba del sector de agroquímicos, si bien los agroquímicos han tenido una reducción sustancial producto de la caída del petróleo y del gas, se han caído a casi el 50 por ciento, algunos más inclusive, estamos trabajando y lo vamos a hacer durante esta semana bajo la forma de convenio, para articular una vinculación entre el precio de los productos con el de los insumos, de manera tal de que haya relación, y por lo tanto no sean distorsivos los insumos frente a la producción. De hecho ha habido un acomodamiento natural, la úrea de 1.200 dólares que estaba la tonelada ha bajado a menos de la mitad, producto de la caída de los commodities, en este caso del petróleo, lo cual no ha sucedido lo mismo, ha caído mucho más el petróleo que cualquiera de los commodities agrícolas ganaderos, con lo cual ha habido un acompañamiento y una mejora sustancial en cuanto al costo de los insumos. Pero queremos atar estas cuestiones no a cosas variables que puedan ser modificadas por el mercado y luego provocar de nuevo la distorsión, sino que queremos dar una articulación y una previsión y certidumbre para el que siembra también, frente a los insumos que va a necesitar para el momento de la siembra. Estamos trabajando en ese acuerdo con los productores de agroquímicos y calculamos que entre esta semana y la entrante podemos llegar también a un acuerdo.
Agradecerles a todos los que ponen esfuerzo, a todos los que ponen ideas y a todos lo que ponen fundamentalmente la convicción y la certidumbre de la necesidad de profundizar esta articulación entre lo público y lo privado, en todo lo que es la cadena producción, industrialización y comercialización, para un mundo muy difícil pero que exige de todos nosotros por eso una mayor cantidad de ideas y una mayor predisposición para acordar políticas. Estoy segura de que lo estamos haciendo y lo vamos a seguir haciendo, porque es la voluntad creo de la inmensa mayoría, no tengan dudas, de la totalidad del Gobierno que tengo el honor de presidir.

Y otro tema que me olvidaba, en Buenos Aires tenemos la plaga de la tucura. Hemos dado una suma de 10 millones de pesos a la provincia de Buenos Aires para que trabaje sobre esta plaga que está causando estragos, ya hay 500.000 hectáreas afectadas -me apuntan aquí- y hemos también querido estar presentes para ayudar en el combate de este tipo de plaga.
Muchas gracias y buenos días.

http://www.casarosada.gov.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=5397




video http://www.casarosada.gov.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=5394&Itemid=1


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Domingo, 21 de Diciembre de 2008

No más de ocho

Por Horacio Verbitsky

La jornada diurna de trabajo agrícola no podrá exceder de 8 horas diarias y de 48 semanales, desde el lunes hasta el mediodía del sábado. El empleador puede diagramar los horarios según la naturaleza de la explotación, pero la jornada diurna ordinaria tendrá un tope máximo de 9 horas. La pausa entre la terminación de una jornada y el comienzo de la siguiente no podrá ser menor de 12 horas. Para el trabajo nocturno, entre las 20 horas de un día y las 5 del siguiente, la jornada ordinaria será de hasta 7 horas diarias y 42 semanales. Cuando se alternen horas diurnas y nocturnas, la jornada se reducirá en ocho minutos por cada hora nocturna trabajada o se pagarán los ocho minutos como tiempo extraordinario.

El tiempo extraordinario de trabajo por encima de los máximos diarios y semanales establecidos, deberá pagarse con un recargo del 50 por ciento. Las tareas realizadas los sábados después de las 13, los domingos y los feriados obligatorios, nacionales o provinciales, se pagarán doble. También se fijó en 30 horas mensuales y 200 anuales el número máximo de horas extraordinarias.




Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/117121-37252-2008-12-21.html

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Domingo, 21 de Diciembre de 2008 Hoy
EL PAIS › TOPE LABORAL, INVERSION PUBLICA Y CUIDADO DEL EMPLEO

Estatuto del peón
A contramano de Europa, donde se discute la extensión de la semana laboral a 65 horas, y de Estados Unidos, donde la condición para socorrer a las empresas automotrices varía entre reducciones salariales y despidos, en la Argentina se estableció la semana laboral de 48 horas para el trabajo agropecuario y se sancionó el pago de horas extras. ¿Por qué nadie quiere decirlo? Los fondos jubilatorios y el plan de Obras Públicas.



Por Horacio Verbitsky
Mientras en Europa se discute la extensión de la semana laboral a 65 horas y en Estados Unidos la condición para socorrer a las mayores empresas automotrices varía entre reducciones salariales y despidos de trabajadores, en la Argentina se estableció por primera vez la jornada laboral de 8 horas diarias o 48 semanales para los trabajadores agrarios de todo el país, sin excepciones, y se reguló el pago de horas extras. La misma lógica de protección del empleo se refleja en las demás medidas que está anunciando el gobierno nacional, desde los procedimientos preventivos de crisis que bloquean despidos hasta las desgravaciones para quienes formalicen empleos no registrados o contraten trabajadores nuevos, los anuncios de planes de obras públicas o de estímulo a la producción y el consumo, el otorgamiento de distintos beneficios con la condición de no despedir trabajadores. Cuando en Estados Unidos gigantes como Chrysler deciden el cierre por un mes de 39 plantas sería irrealista pensar que el huracán no llegará a las costas del sur. Hay que agradecer que ninguno de los estridentes críticos del gobierno esté al mando cuando comienzan a sentirse sus ráfagas, cuya fuerza ni siquiera advierten.


Buzzi y Biolcati en contra

La jornada de 8 horas fue adoptada el 3 de diciembre por la Comisión Nacional de Trabajo Agrario, que preside el secretario de relaciones laborales del Ministerio de Trabajo, Alvaro Ruiz, y apoyada por los representantes del Ministerio de Economía, la Secretaría de Agricultura y la Unión de Trabajadores Rurales (Uatre). En cambio se pronunciaron en contra los representantes de la Mesa de Enlace de las cámaras patronales: Sociedad Rural, CRA, Federación Agraria y Coninagro.

Durante la segunda presidencia de Hipólito Yrigoyen la ley 11.544, implantó en 1929 la jornada de 8 horas, pero con la expresa exclusión de los trabajos agrícolas, ganaderos y del servicio doméstico. Ni siquiera el Estatuto del Peón, inspirado en 1944 por el Secretario de Trabajo Juan D. Perón, ni su extensión legislativa de 1947, ni las resoluciones firmadas durante los gobiernos justicialistas de 1974 a 1976 habían llegado tan lejos como la resolución 71/08. Durante el semestre que duraron las deliberaciones los representantes del Estado chocaron con las cámaras patronales, que sólo accedieron a firmar la resolución en la que consta su desacuerdo cuando Ruiz les hizo saber que, en caso contrario, se contemplaría el reemplazo de esas entidades por otras. Las resoluciones se toman por mayoría y no es costumbre que conste cómo votó cada representante. Pero en este caso la nominalidad fue exigida por la Sociedad Rural y el Estado estuvo de acuerdo.

En los momentos críticos del proceso, Ruiz contó con el pleno apoyo del ministro de Trabajo Carlos Tomada.

El Estatuto del Peón fue decisivo en la emergencia del liderazgo político de Perón. Sancionado por decreto 28.169 del presidente de facto Edelmiro Farrell constituyó la primera regulación orgánica para los trabajadores del campo, aunque sólo se refería a los permanentes. De los temporarios o accidentales, retribuidos a destajo, se ocupó la ley 13.020, de 1947, que creó el primer ámbito tripartito entre patrones, trabajadores y Estado para la regulación normativa del sector. Si bien tanto el decreto como la ley establecieron pausas para el descanso y la comida de los trabajadores no llegaron a fijar límites máximos diarios ni semanales. La reforma constitucional de 1957 consagró en el papel todos los derechos del trabajador que el gobierno militar del general Pedro Aramburu y el almirante Isaac Rojas había eliminado en los hechos: condiciones dignas y equitativas de labor, jornada limitada, descanso y vacaciones pagos, retribución justa, salario mínimo vital móvil, igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario, estabilidad del empleado público, organización sindical libre y democrática. Recién al concluir la penúltima dictadura, la Comisión Nacional de Trabajo Rural, como se llamaba entonces, produjo entre 1973 y 1976 numerosas resoluciones que limitaron la jornada de trabajo para los trabajadores no permanentes de las actividades agrarias regionales.


Ni el día de guardar

El régimen nacional de trabajo agrario decretado por el dictador Jorge Videla en 1980 incluyó a todos los trabajadores, permanentes o no, estableció que la duración de la jornada se ajustaría a los usos y costumbres de cada región o a la naturaleza de la explotación. Nada dijo sobre el trabajo nocturno y tampoco contempló el pago de horas extras. Sólo prohibió el trabajo los domingos pero con un régimen tan amplio de excepciones que equivalía a la negación de la norma: abarcaba desde las necesidades de la producción o del mantenimiento hasta la genérica “naturaleza de la actividad”. Sólo estableció a favor del trabajador una pausa interna para la comida y el descanso de entre dos y cuatro horas y media y otra pausa externa de por lo menos diez horas sin interrupciones entre la terminación de una jornada y el comienzo de la siguiente. Según las distintas combinaciones posibles entre ambas pausas la jornada laboral sería de entre nueve y media y doce horas diarias o entre 57 y 72 horas semanales. En la década actual distintas resoluciones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario limitaron a las ocho horas diarias la jornada laboral en diversas provincias y para actividades regionales específicas. Pero hasta ahora no existía un régimen nacional para todos los trabajadores del campo con independencia del tipo de su relación contractual.


De sol a sol

Ruiz sostuvo que la tradición del trabajo de sol a sol carece de todo sentido, no se justifica en motivaciones objetivas de la actividad y “sólo ha respondido a intereses subjetivos patronales ligados principalmente a sus costos laborales y a una inadmisible sumisión del trabajador rural a la discrecionalidad del empleador”. La necesaria organización y dirección del trabajo puede implicar mayores costos empresarios. El trabajo humano no puede ser la única variable, al punto de no fijarle límites diarios ni semanales. Muchos procesos productivos industriales y actividades de servicios o comerciales no admiten interrupciones que alteren su continuidad, pero eso “no puede llevar a sostener como lícita la ausencia de límites legales generales para la jornada; en todo caso harán necesario que se cuente con una mayor dotación de personal”. Estas situaciones, como la falta de recargos salariales por el tiempo extraordinario de trabajo responden a una serie de factores, “desde un abuso de derecho inveterado en perjuicio del trabajador” hasta la reivindicación de una pretendida “cultura rural” diferente a la de otros sectores laborales, que en realidad es “una muestra clara de anacronismo y de lamentables vestigios de un sistema de vasallaje que deben ser combatidos”. Este “mito rural” que pretende mostrar como “inmanente al campo la exigencia de trabajar sin horarios e ilimitadamente” es “insustancial” y contradice la Constitución Nacional, los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, Económicos, Sociales y Culturales, los convenios de la Organización Internacional del Trabajo y las Convenciones protectoras de los derechos de niños y mujeres.

El director de la Sociedad Rural, Abel Francisco Guerrieri replicó que esas afirmaciones eran “ofensivas y agraviantes” y el director nacional de la Federación Agraria, Guillermo Luis Giannasi, se declaró sorprendido por la celeridad de los representantes del Estado. El representante de CRA, Ricardo Grimau opinó que Alvaro Ruiz había demostrado un acabado manejo de las cuestiones del derecho del trabajo pero que tenía “total desconocimiento” de “la realidad de los productores de las distintas actividades que componen el sector”. Pidió que antes de resolver se remitiera la cuestión a las comisiones regionales. El representante de los trabajadores, Jorge Herrera, descalificó esa táctica dilatoria ya que las comisiones regionales varias veces trataron el tema sin llegar a ningún consenso. El representante de la Secretaría de Agricultura, Mario Burgueño, recordó que cada vez que se trató una resolución similar los representantes patronales en aquellas comisiones votaron en contra alegando que sería perjudicial para las economías regionales, efecto negativo que nunca ha sido demostrado allí donde se limitó la jornada laboral. Grimau calificó de “autoritaria y dictatorial” la limitación del horario sin consultar a las comisiones regionales. A tres semanas de la firma, ninguna de las partes ha difundido la resolución. Las cámaras patronales especulan con la dificultad del control de su cumplimiento, ya que el ingreso de los inspectores del ministerio de Trabajo a enormes establecimientos muy aislados se dificulta por la reticencia u hostilidad de los propietarios. La Uatre agradece en privado la sanción de una conquista apetecida durante décadas, pero su secretario general, Gerónimo Venegas, se enrola en el duhaldismo residual más recalcitrante, que nunca ha ocultado su animosidad contra CFK y Néstor Kirchner, de quienes dice a quien quiera oírlo que “estos no son peronistas”, como si la crisis pidiera carnet de afiliado. En cambio, la parquedad del gobierno requiere de una interpetación que excede la capacidad del autor.


El debate de fondos

En la misma semana dos jueces emitieron fallos opuestos ante recursos de aportantes a las administradoras de fondos previsionales. Uno dispuso que se suspendiera el traspaso de un trabajador al régimen de reparto. El otro dijo que no había ningún derecho afectado. La decisión de cuestionar la ley que puso fin al sistema de capitalización individual fue instigada por los bancos propietarios de las AFJP y en la elaboración de las líneas discursivas trabajaron directivos del Colegio de Abogados porteños de la calle Montevideo. Sus argumentos se reflejan en los títulos, los epígrafes y las columnas de opinión de los principales medios de comunicación, salvo este diario, y en las declaraciones de las grandes cámaras patronales, como la Asociación Empresaria (AEA) y la Unión Industrial (UIA), que en estos días están renovando sus autoridades o eligiendo a las que asumirán el año próximo, con ánimo beligerante. La firmeza con que el gobierno nacional sostuvo su decisión de cobrar retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias, pese a la poderosa agresión agromediática que lo batió en el Senado, la recuperación de Aerolíneas Argentinas y Austral y del manejo de los fondos públicos que administraban las AFJP, más su capacidad política para que esas decisiones pasaran con éxito por el Congreso, pusieron en guardia a una formidable coalición de intereses locales e internacionales que comprendieron que la profundización del rumbo era algo más que un slogan electoral. La AEA reeligió como presidente al principal accionista de Arcor, Luis Pagani, y decidió profundizar las relaciones con otras cámaras patronales, lo cual no puede entenderse como un gesto de simpatía hacia las políticas oficiales, que la agrupación cuestionó sin matices. Sus dos principales vicepresidentes son los hombres fuertes de la transnacional italiana Techint, Paolo Rocca, y del Grupo Clarín, Héctor Magnetto. La AEA hizo saber que consideraba central el papel del sector privado en los procesos productivos. Así cuestionó la relevancia asignada por el gobierno a la inversión pública. La Unión Industrial recién renovará sus autoridades a mediados de 2009, por lo que el anuncio anticipado de que el empresario plástico Héctor Méndez sucederá al siderúrgico Juan Carlos Lascurain se parece a un golpe interno. El mismo sector que impulsa a Méndez, y que incluye al fabricante italiano de automóviles Cristiano Rattazzi Agnelli, había intimado a Lascurain en vísperas del Día de la Industria a endurecer su discurso frente al gobierno. Méndez ya presidió la UIA entre 2005 y 2007, período en el que cuestionó con dureza la política oficial de aumentos salariales. Tanto AEA como UIA dijeron que la creación del Sistema Integrado Previsional decidida por una amplia mayoría de legisladores en ambas cámaras del Congreso Nacional afectaba nada menos que la seguridad jurídica y el derecho de propiedad. Rattazzi Agnelli ni siquiera guardó la línea: lo calificó de “manotazo a las AFJP”.


El salto

Este lobby empresarial centró la crítica del plan de obras públicas en la cifra global de 111.000 millones de pesos que el lunes suministraron la presidente CFK y el secretario de Obras Públicas José López, porque algunas obras ya estaban en avanzada ejecución, otras figuraban en el presupuesto 2009 y varias ya habían sido anunciadas durante la presidencia anterior y aún no se iniciaron. En realidad, ni CFK ni López dijeron algo distinto. Por el contrario, la presidente recordó que en marzo había presentado el “Plan Estratégico Territorial”, elaborado por un equipo que encabezó la arquitecta Graciela Oporto, en el que se identificaron los corredores y ejes para el desarrollo estratégico de la infraestructura, con las obras que la Nación, las provincias y los municipios consideran decisivas. Entre las obras anunciadas hay incluso algunas, como el ramal ferroindustrial de Río Turbio a Río Gallegos, que ya estaban incluidos en el 2 Plan Quinquenal de Perón y que recién ahora se ejecutan. Pero eso sólo mide el atraso con que hay que lidiar. Poner el énfasis en la cifra total de 111.000 millones de pesos, de los cuales 40.000 aún no tienen financiamiento asegurado, es la forma más insidiosa de desdeñar el sostenido crecimiento de la inversión pública, que pasó de 0,7 a 3,1 del Producto Interno Bruto desde 2002 hasta 2008. Pero además el PIB sobre el que se calcula creció entre esas fechas más de un 50 por ciento. La ley de presupuesto preveía para 2009 inversión en obras públicas por 32.770 millones de pesos. El programa comunicado por la presidente incluye otros 24.000 millones, hasta un total de 58.000, que implica un incremento del 123,7 por ciento sobre el año que termina y llevará la inversión pública al 5,5 por ciento del PIB, la cifra que la Cámara de la Construcción fijó como óptima. Los dos gráficos de esta página ilustran este salto, que explica el furor de los defensores de la inversión privada con fondos que durante la década pasada fueron sustraídos del control público.


Quién invierte

La cartera de inversiones de las ex AFJP en todo el mundo alcanzaba a 94.300 millones de pesos. El 90,3 por ciento, es decir 85.200 millones estaban en la Argentina. De ellos había 52.000 millones en títulos de deuda argentina, 7000 en plazos fijos bancarios, 5600 en fideicomisos financieros (1100 de Garbarino, Falabella, Tarshop y Tarjeta Naranja y similares, con destino al consumo, y 1000 del fideicomiso Millenium organizado por el Deutsche Bank), 3800 en Valores Negociables del Estado, 1500 en Obligaciones Negociables de empresas y otro tanto en Fondos de Inversión, 1300 estaban invertidos en economías regionales, 1000 en depósitos a la vista en la Argentina, 470 en proyectos de infraestructura, 200 en títulos provinciales y otro tanto en títulos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es decir que apenas 1770 millones de esa enorme masa de dinero se habían invertido en economías regionales o proyectos de infraestructura. Mientras los fideicomisos financiaban el consumo (las estrellas fueron heladeras y aparatos de aire acondicionado), no había recursos para obras de infraestructura como las usinas San Martín y Belgrano. La nómina de grupos económicos, bancos y empresas en las que las AFJP invertían los aportes previsionales completa el mapa de quienes alimentan el malhumor contra el primer gobierno que en medio siglo se atrevió a planificar la inversión con miras al bien común y no a la rentabilidad privada. La inversión empresarial seguirá teniendo un rol importante en la economía argentina, pero deberá buscar otras fuentes de financiamiento. Quién invierte en la Argentina, en qué rubros y con cuál financiamiento es la discusión en sordina que las cámaras patronales no piensan sincerar.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-117121-2008-12-21.html

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