Lo que circula por los medios

16 de diciembre de 2009

¿Qué les queda a los jóvenes?


¿Qué les queda a los jóvenes?

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.

Mario Benedetti

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Macri: “Posse fue designado para ocuparse de la Educación, no para discutir los fantasmas del pasado”



http://www.continental.com.ar/oir.aspx?id=924812

http://audio.grupolatinoderadio.com/rnota.asx?EMI=ARCON&id=924812

ver
NIÑOS DESPROTEGIDOS Y FOCOS DE PRO-PAGACION DE DENGUE Y HANTAVIRUS EN LA CAPITAL FDERAL - Nov 28

video
MACRI CON GRONDONA PARTE 1 SE ACABO ROBARLES A UNOS PARA DARLES A OTROS
5 DE JULIO DE 2009



http://www.youtube.com/watch?v=-quSZMkC9DQ



http://www.youtube.com/watch?v=vyiwy-WsX1g
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Domingo, 13 de diciembre de 2009 | Hoy


EL PAIS › POSSE NIEGA QUE MACRI SE HAYA DISGUSTADO POR SUS DECLARACIONES
“A mí no me reta nadie...”

El flamante ministro de Educación porteño ni piensa llamarse a silencio: pide amnistía para militares, no tiene problema en chucear a los gremios y hasta piensa que el rock es nocivo.


Por Werner Pertot

Abel Posse atiende el teléfono en su casa y aclara que no va a poder conceder un reportaje a este diario. Pero la tentación de explayarse es más fuerte: “Es indudable que la muerte tiene que ser considerada de los dos lados y tiene que haber una amnistía con la que podamos superar esto”, plantea sobre la represión ilegal de la dictadura. En diálogo con Página/12, el ministro de Educación de Mauricio Macri propone bajar la edad de imputabilidad a “13 o 14 años” y crear “centros o colonias de recuperación”. Advierte que piensa solucionar “el problema de las huelgas de los maestros, que ya tiene 40 años de viejo”.

–¿Macri lo retó por sus declaraciones?

–Pero, ¡qué me va a retar Macri! A mí no me reta nadie.

–¿Cree que va a poder recomponer la relación con los gremios docentes?

–¿Cómo se va a recomponer? Se va a recomponer porque soy un servidor de un acercamiento del Estado de Buenos Aires y de un problema, que tiene 40 años de viejo, que son las huelgas de los maestros. Ese es un tema que no se arregló, hasta estuvo la carpa que duró años. Es un problema que tenemos que arreglar con una carrera eficiente, eficaz, responsable de todos lados, comprendiendo que en medio de eso está el niño.

–¿Se da cuenta de que todos los gremios piden hoy su renuncia?

–No hice declaraciones que fueran distintas de las que usted puede leer. Es lo que vengo escribiendo desde hace 20 años y no tengo por qué arrugar.

–Bueno, eso que viene escribiendo desde hace 20 años es lo que rechazan.

–Es una opinión de ellos. No son los gremios los que deben designar al ministro de Educación, ni decirle al Gobierno lo que tiene que hacer. Según la Constitución, el pueblo delibera a través de sus representantes.

–¿Cuáles van a ser las líneas de su política educativa?

–Espere, no puedo definir esto antes de hablar con todo mi ministerio. De un ministerio uno se hace cargo más o menos en un mes. He trabajado cuarenta años en el Estado y nunca se debe improvisar.
Amnistía a los represores

–Usted afirmó que “cuando uno viaja por el mundo, se da cuenta de que no se arrima el bochín. Diez mil muertos le aseguro que no figuran”. ¿Qué quiso decir con que diez mil muertos no figuran?

–Lo que creo que dije fue que nosotros hemos pasado el siglo XX lejos de los horrores, o un poco lejos de los horrores. Lo que más grave tuvimos ha sido el gobierno de Videla. Pero diez mil muertos tampoco es lo que vivió China, Rusia, Francia, España.

–Dice que no sabe si hubo treinta mil desaparecidos...

–No puedo saberlo. Nunca vi la lista ésa. Conozco la lista primera, la que hizo Sabato. Para mí, si son veinte o treinta, el horror no se mide nunca por números. No creo lo de Dostoievski (que después repitió Camus), que el llanto de una sola niña cambia el mundo.

–A pesar de esto, ¿piensa que tendría que haber una amnistía para los represores?

–Para todos. No a los represores, a todos.

–Perdón, pero a los que se está juzgando es a los responsables del terrorismo de Estado.

–No, no. Los que estén juzgados ahora o en el futuro, no importa. Tiene que haber una fórmula argentina para salir del problema gravísimo de una divisoria eterna. Es indudable que la muerte tiene que ser considerada de los dos lados y tiene que haber una amnistía con la que podamos superar esto sin llevar toda la vida la situación creada. Esa es la idea, que es muy difícil de aplicar.

–¿No le parece que este planteo lo acerca a Cecilia Pando?

–Noooo, ¿qué tengo que ver? Ni la conozco.

–Pero ella también plantea esa idea.

–No son posiciones de salvar a los militares. Son posiciones como las que tuvo que tomar De Gaulle en Francia, España en 1975 cuando muere Franco. Son posiciones de desembarazar de la divisoria horrorosa que se repite de generación en generación y queda el país dividido. Una política muy sabia, como la de Adenauer en Alemania. No se trata de eximir a algunos y culpar a otros, sino de encontrar un diálogo para salir de la divisoria en la que estamos. Tenemos que encontrar un paso hacia adelante, que no implica el olvido, pero sí reclama la idea de relación constructiva de la comunidad.

–En otra columna, usted afirma: “Se busca mantener ilegítimamente encarcelados a los militares que cumplieron el mandato del gobierno peronista logrando el cometido de aniquilar a la guerrilla en sólo diez meses”. ¿Considera que eso fue lo que hizo la última dictadura?

–No, ésa fue la orden que dio el gobierno peronista.

–¿Los campos de concentración se crearon para “aniquilar a la guerrilla”?

–Aniquilaron a los combatientes y los jefes de fueron del país.

–¿Los que pasaron por un centro clandestino de detención eran todos “combatientes”?

–No, por Dios. Había tanta gente. Se equivocaron de tal manera. Gente que estaba anotada en la agenda de un psicoanalista...

–Cuando dice “se equivocaron” con algunos, me da la sensación de que lo que plantea es que con los “inocentes” estuvo mal, pero a quienes tuvieron contacto con las organizaciones armadas, a ésos sí había que secuestrarlos, torturarlos, asesinarlos y desaparecer sus cuerpos.

–No, hombre, ¿cómo voy a decir eso? Soy abogado y desprecié todo lo que fuera antidemocrático. Pero hay que pensar también que hubo un movimiento político que creía en la acción violenta revolucionaria, que fue el otro error gravísimo. Porque estimo que ese grupo juvenil del peronismo, si no se hubiera pasado a las armas y a asesinar a Rucci, si hubiera tenido equilibrio político y no sólo pasión revolucionaria, podría haber ingresado inteligentemente en la política argentina para crear una izquierda democrática y poderosa.
Sin juicios

–¿Por qué afirma que el gobierno nacional “apaña al residuo de subversivos” que cobraron indemnizaciones?

–Lo que dije es que cobraron indemnizaciones, no dije que “apañan”, no usé esa palabra.

–En su artículo “Incurables adolescentes de los ’70”, del 12 de octubre de 2006, dice textualmente: “Apaña al residuo de subversivos, los destaca casi como personalidades morales, los acoge en el Gobierno y hasta les paga una abundante indemnización”.

–Sí, claro, eso es un error.

–Los que cobraron una indemnización fueron los familiares de desaparecidos o las víctimas de los campos de concentración. ¿Para usted son “un residuo de subversivos”?

–No, nooo. Hablo de un residuo de gente que no hizo una reflexión sobre lo que había pasado.

–¿Por ejemplo?

–No, no voy a nombrar gente, porque ya tengo bastantes problemas. Soy un escritor independiente y me cuesta mucho expresarme. Tengo un sentido crítico de todo lo que pasó, no pienso parcialmente.

–Sin embargo, en sus escritos se parcializa en función de no condenar la represión en la dictadura.

–¿Cómo que no hay una condena? Los condenó la historia, los condenó la ley argentina.

–Si usted condena la represión, ¿por qué dice que los juicios actuales son “un ejercicio de venganza disfrazada de justicia”?

–No, digo que los juicios, si no se llega a una comprensión profunda del tema fundamental, que es la necesidad de salir hacia un acuerdo como se hizo en España, en Rusia después de 70 años de KGB, en Alemania, podemos caer en la venganza histórica.

–Mencionó Alemania, donde existió el juicio histórico de Nuremberg.

–Había una cosa muy especial, que eran las investigaciones de desnazificación (Entsnazifizierung, se llamaban). Para los alemanes, hubiera sido un tema de nunca acabar. Se investigaban situaciones, tenía que probarse en hechos, pero no se hacía la culpabilidad automática de la gente por haber estado en un Ejército.

–Pero, ¿en qué juicio actual en la Argentina hubo “culpabilidad automática”? Hay procesos judiciales, incluso hay absoluciones...

–Yo no dije eso de acá. Creo que hay un episodio fundamental, que es que el grupo de acción subversiva o guerrillera cometió cerca de mil crímenes. Perón, antes de morir, tuvo una posición de defensa del Estado contra la subversión, que consideraba de un color político extraperonista.

–Los militares se acordaron de ese decreto recién cuando los empezaron a juzgar.

–Los militares se apoderaron de una línea que ya estaba marcada...

–El problema con ese argumento es que hubo una interrupción del orden constitucional. Las directivas secretas de la dictadura –que disponen la división del país en zona, subzona y área para organizar la represión ilegal– no aplican el decreto que firmó Italo Luder.

–Sí, pero la línea quedó peligrosamente bajada por el gobierno civil, que coincidía con una opinión extensísima de la sociedad argentina.

–¿Dice que los campos de concentración eran fruto de la voluntad popular?

–No, hombre, usted entiende mal. Eso lo hizo el Ejército como una técnica para acabar con la subversión en diez meses.

–Lo que usted llama “una técnica” es un delito de lesa humanidad.

–No le llamo “una técnica”, no me tergiverse: no lo estoy justificando, le estoy explicando cómo entendieron una técnica distinta de represión, como en Israel se aplican a veces técnicas distintas de represión, o en Estados Unidos ahora con el tremendo hecho de Guantánamo. Ellos tenían dos caminos: una guerra larguísima como la de las Brigadas Rojas que, dentro de todo, se combatió en la legalidad, o tenían el camino brutal de en diez meses acabar con toda la subversión.
Jóvenes asesinos

–¿Por qué plantea que el “asesino joven” deja de ser un niño?

–Esa idea la tomo de la revolución rusa (yo viví en Rusia, estudié marxismo en Francia, soy doctorado en la Sorbonne. Si le interesa el marxismo, soy especialista). La sancionó el Politburó luego de la guerra que se levantó contra los productores agropecuarios que se negaban a la socialización. Esto produjo una hambruna y surgieron bandas de niños criminales, que asaltaban y mataban. La idea europea era la inimputabilidad del niño, pero el Politburó planteó que el asesino era primero asesino y después niño.

–¿Qué quiere decir este planteo, llevado a la Argentina?

–Hay que bajar la edad de imputabilidad (algo que no se hace por la hipocresía y la falta de pensamiento de gente que se cree de izquierda) y crear un aparato de recuperación. Con el sistema de excarcelaciones, arriesgando la vida de otros ciudadanos, se va ocultando la inoperancia para crear institutos, fórmulas, colonias de recuperación.

–¿A qué edad habría que bajar de edad?

–Eso lo saben los psicólogos. En general, ponen 14 años o 13. Algunos países tienen 12.

–¿Qué es una “visión troscoleninista”?

–En El Estado y la revolución, de Lenin, sobre la revolución armada. Con Trotski crearon la técnica de destruir la sociedad capitalista para ir imponiendo la dictadura del proletariado.

–¿Y realmente cree que esto es lo que están haciendo los Kirchner?

–No, hombre, qué va a hacer Kirchner algo troscoleninista. Los Kirchner son muy modestos políticamente, no saben para dónde ir.

–Pero lo sostiene en su última columna: “Impusieron una visión troscoleninista de demoler las instituciones militares y policiales, como vengándose de los años ’70”.

–Es una metáfora para entendidos. Ellos en los ’70 estuvieron tibiamente en esto. Es como una nostalgia.


Permalink:
http://m.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-136915-2009-12-13.html

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Domingo, 13 de diciembre de 2009 | Hoy


EL PAIS
“El rock es un hecho foráneo”



Usted sostiene que “el rock estupidiza a los jóvenes”.

–Yo tengo una opinión del tango y del rock. Siempre el rock a mí, y a mi generación, le pareció un hecho muy foráneo y que estaba ligado a una cosa que no era muy saludable. Fue la fuente y el origen de una forma juvenil que fue terminando muy mal. Eso es lo que yo pienso.

–Entonces, ¿va a mantener el programa “Vamos las bandas”, del Ministerio de Educación porteño?

–No, ¿cómo voy a suspender las bandas? Eso es un hecho social.

–¿Y el programa educativo?

–No sé, no llegamos a eso. Voy a mantener todo lo que haya que mantener y de lo que la gente vive. Puedo estar en contra del fast food y no por eso voy a cerrar los McDonald’s.


Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/136915-44124-2009-12-13.html

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Domingo, 13 de diciembre de 2009 | Hoy



CONTRATAPA
Hoy, Mauricio es Posse




Por José Pablo Feinmann

Y de pronto: el tsunami Posse. Pocos hombres elegidos para un puesto han dicho tantas inconveniencias antes de asumir. Esas cosas se dicen después o no se dicen. Los sagaces, los políticos habilidosos, tienen la cautela de no anunciar sus canalladas si están dispuestos a cometerlas. O a no ser excesivamente sinceros si saben que eso que piensan les habrá de caer mal a muchas personas, aunque él las odie. Pero se supone que tendrá que negociar con ellas. Eso es la política. Aunque hay algo ya largamente probado: “los K” –como les dice la “oposición” para simular que se trata de un gobierno familiar, de apenas dos personas autoritarias, una especie de orden feudal en pleno siglo XXI– logran, sin proponérselo, que sus enemigos (no adversarios, éstos son abiertamente enemigos) exhiban abiertamente lo peor de sí. Que les brote la basura por todos sus poros. El odio. Que pierdan la paciencia. Que no sepan moderarse. Posse es la más reciente de estas víctimas. Figura entre las más espectaculares. Otras, al expresarse por medio de “libros”, meten menos ruido, aunque nunca poco. Pensemos brevemente en la cantidad de libros que han salido últimamente para arrojar material defecatorio, excremental, estiercolero, sobre la figura de “los K”. Uno de Aguinis, otro de Majul, enseguida uno de un periodista de Perfil, Edi Zunino, antes uno del infaltable Joaquín Morales Solá, un hombre genuinamente atormentado por la también llamada “pareja presidencial”, y ahora, en el colmo del disparate, uno del prestigioso ensayista a quien se suele llamar “el Negro Oro”. No han incurrido en esta modalidad ni Natalio Botana, ni Santiago Kovadloff, ni Beatriz Sarlo ni Tulio Halperin Donghi ni Carlos Altamirano. Por citar algunos que uno habría leído con cierta atención, abierto a sus argumentos. No, son periodistas con un tufillo aventurero. Gente que no ha demostrado talento ensayístico ni ha atesorado prestigio intelectual a lo largo de los años. ¿Qué son, qué buscan? Ventas rápidas, trepar en las listas de best-sellers. Son libros-cacerola. Hay, todavía, una clase media que se los devora. La cuestión es: ¿hay tanta basura para arrojar sobre “los K”? ¿Consigue esa basura abastecer a cinco libros? No, creo que el libro anti-K se ha transformado en un libro de autoayuda. Permite a la Mesa de Enlace (“¿Qué pasó con la Mesa de Enlace?”, se pregunta Barcelona en su reciente número), a los garcas de todo tipo, a la “oposición” (Cobos, Carrió, Michetti) y a toda la inmensa clase media teflonera tener enhiestas sus esperanzas destituyentes. El Plan de Gobierno de la “oposición” es claro y, sobre todo, nada institucional: “Que no lleguen al 2011”. Eso es todo. Pese a ser, entonces, libros de autoayuda, no venden tanto como los verdaderos: los que “curan” el alma. Vuelvo a recurrir a mis admirados barceloneses: “Después de Ari Paluch y Guillermo Andino, los editores salen a cazar a ‘cualquier boludo famoso que firme un libro de autoayuda’”. De esta forma, muchos periodistas “ya han sido tentados para publicar sus propios libros con historias personales, ejemplos de vida, anécdotas estúpidas con moralejas infantiles ‘y todo eso que a la gente boluda le encanta leer para sentirse menos boluda’” (Barcelona, 4/12/2009). No se requiere ni saber escribir. Las editoriales tienen sus escribientes. Sería atinado pensar que el Negro Oro y Aguinis son a la política eso que Ari Paluch y Guillermo Andino son a la autoayuda: escriben, arman, traman, inventan, dicen algunas verdades (al fin y al cabo, es cierto que hay corrupción en este gobierno, sólo que lo que nos espera con el horrible fascismo que está armándose es mucho, pero mucho peor), mienten con descaro, destilan un odio enfermizo, escupen, gritan, sudan y entregan “todo eso que a la gente boluda le gusta leer para sentirse menos boluda”. En este caso, menos sola, más esperanzada, creyendo que llegará el día en que los “terroristas que nos gobiernan” serán destituidos.

Pero Posse ha traspuesto los límites. Yo lo conocía al personaje. Sabía que era un escritor mediocre. Que había escrito una mediocre biografía de Eva Perón. Que había tenido un cargo diplomático en Praga y aprovechó la volada para escribir sobre la estadía del Che Guevara en ese lugar. Estuvo un año ahí y nadie sabe qué le pasó. Posse se puso a investigar y no consiguió mucho. Pero igual publicó un libro apologético sobre Guevara. Antes me lo había cruzado en el sepelio de Fernando Ayala, a quien yo tenía estima por ser el socio de Olivera en Aries y haber financiado los films de Aristarain, entre ellos Ultimos días de la víctima. Yo acababa de estrenar Eva Perón. Con dirección de Desanzo y la gran actuación de Esther Goris. Me divertía preguntarle a todo personaje que hubiera escrito algo sobre Evita si no creía que yo lo había plagiado, pues a muchos se les daba por decir esto. Le dije a Posse: “Habrá advertido que tomé algunas cosas de su libro”. Sonrió feliz. Y me respondió: “Sí, pero no importa”. Por dentro, yo me divertía como loco. Nunca fallaba. Hasta a alguien que tenía una tía que había escrito algo llamado Evita íntima le tendí la misma trampa. Y también me perdonó. Gente generosa. Al único que plagié fue al Sartre del Saint Genet, comediante y mártir. Antes lo había hecho Sebreli, por lo cual algunos despistados me acusaron de haberlo plagiado a Sebreli. Luego supe de Posse por una polémica que tuvo con Tomás Eloy Martínez. Tomás lo acusó de haber sido “colaborador de la dictadura militar”. Me llegó un sobre de Posse. Se lo habrá enviado a algunos para que se enteraran de su respuesta en La Nación, en caso de no haberla leído. Era mi caso. Leí su carta, era de enero de 1998, y decía: “(Martínez) me acusó de haber sido ‘colaborador de la dictadura militar’, simplemente porque no renuncié a mi carrera diplomática (...). Entre 1973 y 1979 era secretario y cónsul en la deliciosa Venecia. Me causaría horror haber renunciado y tener que pensar hoy que lo hice por Galimberti y Firmenich” (La Nación, Cartas de Lectores, 23/12/97). No, cavernícola ignorante, usted no tenía que abandonar su maldita “deliciosa Venecia” por Galimberti y Firmenich, sino porque era funcionario de un gobierno de asesinos, porque, al serlo, era cómplice de ellos, tenía tanta sangre en sus manos como los mercenarios que arrasaban familias, robaban niños, violaban mujeres, torturaban a los hijos delante de sus padres, empalaban seres humanos. (Ver: Feinmann, La sangre derramada, 1998, Buenos Aires, Ariel, p. 136.)

Años después (sin saber nada durante largo tiempo del personaje), me encuentro con otro artículo suyo en La Nación. Describe tan precisamente la modalidad de la tortura bajo los militares que lo he citado en el fascículo N° 106 de mi dilatada obra sobre el peronismo: “Adoptaron la doctrina de la ‘tortura técnica’, rigurosamente limitada e informativa, para desarticular la organización de las células de acción. (Se sabe que la pretensión ‘técnica’ termina invariablemente en abuso, sadismo y la degradación, tanto del torturado como del torturador. Basta considerar lo que está pasando en Irak.)”

“Se estableció una represión legítima frente al alzamiento, pero ejecutada por usurpadores y por medios ilegales e inconfesables” (La Nación, 24 de marzo de 2006). El artículo era a propósito de los 30 años del golpe militar del 24 de marzo. Concluía con democráticos llamamientos a la concordia nacional: “Ojalá esta conmemoración sirva para sellar la puerta del infierno, para no volver la cabeza y paralizarnos en el odio renovado”. Posse ha enloquecido. Cree que los “troskoleninistas” del gobierno Cristina Fernández han abierto de par en par las puertas del infierno. Pero aunque así lo crea, debió haberlo dicho de otro modo. No pudo. No pueden. El odio los denuncia. Se desbocan. Les brotan colmillos. A Macri también. ¿O no sabe a quién pone? ¿Tan ingenuo es? No, si Macri pone al Fino Palacios y a Abel Posse es porque los elige. Y si los elige es porque son fascistas. Y si alguien elige fascistas para que lo acompañen es porque con ellos está cómodo. Y si lo está es porque con la democracia se siente mal, se siente atado. Y los que todavía no se dieron cuenta es porque son tan fascistas como él. La cuestión no es Posse: es Macri. Pareciera que se está transformando aceleradamente en alguien más tenebroso que el muchacho alegre de los ’90, que el hijo de papá con futuro, que el dirigente de Boca, que el entusiasta cantante de temas de Freddy Mercury. Cuidado: ése ya no es Macri. Supongo que no se habrá olvidado el eslogan de la campaña electoral de Filmus contra Mauricio: Mauricio es Macri. No, mucho peor. Hoy, Mauricio es Posse.


Permalink:
http://m.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-136906-2009-12-13.html

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4 comentarios:

Ricardo dijo...

Habló mucho Posse para no querer la entrevista, ¿no?
Hay que ver cuánto dura si sigue en la postura boconaza, que es, al fin y al cabo, para lo que lo pusieron ahí en la vidriera, ¿no?
Se la pasó hablando de inseguridad, teoría de los dos demonios y baja de imputabilidad y de educación cero.

Pero Macri es el responsable de lo que dice y hace Posse. Posse es sólo un instrumento más de la avanzada derechista reaccionaria retrógrada macrista.

Saludos, GAL.

GAL dijo...

Hola Ricardo,
El otro día Sandra Russo en 678 decia algo que también pienso: una cosa es ser de derecha y otra muy distinta es ser facista.
Una cosa es la autoridad, y otra muy distinta el autoritarismo...

¿ Que querra decir con desborde lumpen?


Y en torno al discurso de Macri...
hay un video que lo explicita bien... Claramente Macri dice: SE ACABO ROBARLES A UNOS PARA DARLES A OTROS

video
MACRI CON GRONDONA PARTE 1 SE ACABO ROBARLES A UNOS PARA DARLES A OTROS
http://www.youtube.com/watch?v=-quSZMkC9DQ

saludos

Ricardo dijo...

Lo vi al video.
Es toda una declaración de principios: lo que se le saca a "unos" es un robo. El Estado asalta al Establishment. Eso son las retenciones o derechos de exportación para la derecha: un robo de las ganancias extraordinarias de "unos"
Y es claro quienes son los "unos" y quienes los "otros" en la visión del mundo de Maurizio.

En cuanto a lo que dijo Sandra Russo: tiene razón, son dos cosas distinas; así como no es lo mismo un peronista de izquierda que un un comunista.
Pasa que siempre está la discusión si el fascismo es sólo de derecha o también puede ser de izquierda.

¡Saludos!

GAL dijo...

Hola Ricardo,
Y fijate vos que esa declaración de Macri: "SE ACABO ROBARLES A UNOS PARA DARLES A OTROS" no la levantaron los medios que tienen llegada. Y es una frase que lo pinta de cuerpo entero y ya ves pasó desapercibida...
Creo que yo sola lo levanté y lo difundo...
El pago de impuestos es un robo decia Agunis ademas de concebir que el que evade está en la resistencia; pero eso sí a la hora de hablar de los jubilados hablan de que les roban la caja; pero no dicen que la caja de los jubilados se forma con fuentes de impuestos:
Del Diario critica:
La ANSES tiene dos grandes fuentes de ingresos: los tributarios (que paga la población en general) y las contribuciones de seguridad social (que aportan los propios beneficiarios y sus empleadores).

Aportan a la “caja”:

–Ingresos Tributarios.
–11% del IVA. –120 millones del Impuesto a las Ganancias, más del 20% del total que se recaude. -El 15% de la masa de recursos coparticipables.
-El 21% del impuesto a los combustibles líquidos (naftas).
-El cien por ciento del gravamen al gasoil, diesel, querosén y gas natural comprimido.
–El cien por ciento del adicional sobre los cigarrillos denominado “de emergencia” y transitorio pero que sigue y seguirá vigente.
–El 70% del monotributo.
fuente.
http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=18449

saludos!!!

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