Lo que circula por los medios

3 de enero de 2013

Mauricio Macri incrementó la deuda de la Ciudad



Mauricio Macri incrementó la deuda de la ciudad un 227% durante su gestión
El gobierno capitalino quiere colocar el título antes de las elecciones, lo que llevaría el pasivo actual de $ 4485 millones a $ 5877 millones.



Una vez más el PRO sigue engrosando la deuda de la Ciudad de Buenos Aires. El equipo de economistas de Mauricio Macri está trabajando a contrarreloj con distintos consorcios de bancos para colocar en los mercados un nuevo bono Tango por U$S 500 millones.

En este sentido, el diputado por el bloque Nuevo Encuentro, Gonzalo Ruanova, denunció que de aprobarse este nuevo endeudamiento, “Macri habrá aumentado la deuda porteña más de un 30% en un solo año y un 227% a lo largo de sus cuatro años de gestión”.

En otras palabras, el gobierno macrista recibió la Ciudad de Buenos Aires en 2007 con un endeudamiento de $ 1797,8 millones, en 2008 este bajó a $ 1731 millones y a finales de 2009 volvió a subir ubicándose hasta $ 2606 millones, en tanto que a fines de diciembre de 2010 llegó a alcanzar los $ 4485 millones.

De este modo, Mauricio Macri le dejará a su sucesor una deuda de $ 5877 millones, una herencia muy pesada que le legará al próximo gobierno.

Apenas esté definido el consorcio de bancos el Ejecutivo de la Ciudad enviará el proyecto a la Legislatura porteña a la espera de su pronta aprobación.

El macrismo busca ante todo una aprobación rápida, ya que el tiempo lo apremia, no sólo por la proximidad de las elecciones porteñas de junio, sino porque en el mes de agosto los mercados internacionales se encuentran paralizados y recién volverán a operar en septiembre, a sólo un mes de las próximas elecciones presidenciales.

http://www.clavenoticias.com.ar/spip.php?article7099

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Lunes, 8 de octubre de 2012 | Hoy
EL PAIS › EL ENDEUDAMIENTO PUBLICO DE LA CIUDAD CRECIO UN 355 POR CIENTO DESDE QUE ASUMIO MACRI
Una deuda que se multiplica cada año
En 2007 la Capital debía 1800 millones de pesos y hoy debe 6400 millones, de acuerdo con un informe del FpV. “Lo llamativo es que esto se da mientras los recursos de la Ciudad crecen”, dijo Filmus.



El gobierno de Mauricio Macri casi cuadruplicó la deuda pública de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: desde que el PRO accedió a la administración porteña (en 2007), el distrito pasó de deber 1800 millones de pesos a adeudar, en la actualidad, más de 6400 millones de pesos, lo que equivale a un 355 por ciento de incremento. Los datos se desprenden de un informe del Frente para la Victoria, que también indica que sólo en el último año la deuda se incrementó en un 57 por ciento. “El endeudamiento es una constante de la gestión actual del Gobierno de la Ciudad, y lo llamativo es que este mecanismo se da en un contexto en el que los recursos de la Ciudad crecen, tanto los de recaudación propia como los fondos que le gira la Nación”, denunció el senador por la ciudad Daniel Filmus (FpV).

El director del informe, Alejandro Otero, experto en temas fiscales y dirigente del Frente Grande, señaló que Macri “presentó pedidos de permiso para endeudamiento a la Legislatura desde el primer presupuesto que presentó. Todos sus presupuestos, excepto el último, fueron deficitarios”, mencionó. Así, según los cálculos que realizó, la colocación de bonos en instituciones financieras privadas nacionales y extranjeras engordó casi un cuatrocientos por ciento. Sólo entre enero y este mes, la deuda creció de 4105 millones a 6460.

El informe de gastos presumido para 2013 es el primero que no vaticina déficit. Sin embargo, Otero advirtió que “no reclamó endeudamiento, pero cerró el cálculo con un impuestazo, un aumento del ABL, de Ingresos Brutos y del impuesto al sello y cuenta, además, con el visto bueno que la Legislatura le dio hace 15 días para un nueva colocación de bonos de hasta 100 millones de dólares”. La Legislatura aprobó junto con la normativa para el aborto no punible esa deuda, destinada a financiar el desarrollo de bicisendas, el corredor de la avenida Juan B. Justo y tareas de bacheo, que se salvó del veto.

“La política de Macri va a contramano de la política del gobierno nacional”, remarcó Filmus, y añadió: “Sin igualar a uno con el otro, ambos cuentan con presupuestos record, de los que pueden valerse para afrontar gastos durante el período de gestión sin recurrir a nuevas deudas, y las diferencias son abismales. Se trata de un Estado presente, como el nacional, y uno ausente, como el macrista, que sólo apunta a hipotecar el futuro de la Ciudad para futuras gestiones”.

En ese sentido, Otero también destacó el carácter “político” que según su opinión tiene el incremento de la deuda pública del Estado porteño en manos del PRO: “Sólo quieren hundirlo en la deuda”, mencionó, ya que “de otra manera no se explica la necesidad de recurrir al endeudamiento en épocas de crecimiento de recursos. Sin ir más lejos, el Gobierno de la Ciudad recibió de la Nación para este año cuatro mil millones de pesos, algo que representa el 12 por ciento de su presupuesto, y aumentó sus impuestos varias veces”.

“Macri no tiene ningún problema de recursos, es más, cuenta con el presupuesto más alto de la historia de la Ciudad –concluyó Filmus–. Lo que tiene el jefe de Gobierno porteño es un problema de falta de gestión y de políticas públicas.”


http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-205126-2012-10-08.html

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31.10.2012
Mauricio Macri y Néstor Grindetti son las cabezas visibles de la política de endeudamiento que hipoteca a la ciudad de Buenos Aires de cara al 2015.

Una orientación a contramano del gobierno nacional. Dos modelos de gestión, dos modelos de país.

Mauricio Macri aparece hoy como el competidor más serio que tiene el kirchnerismo –sea quien fuere el candidato– en la carrera por la presidencia en el 2015. Más allá de que en política tres años son mucho tiempo, un estudio de los presupuestos porteño y nacional permite concluir que de verdad ambos estilos de gobierno y de gestión son bien diferentes y que lo que se pondrá en juego en el 2015 (en caso de que el kirchnerismo y el macrismo definan candidatos) serán dos modelos de país. Contrastar ambos presupuestos nos revela que mientras el oficialismo hace hincapié en una política sostenida de desendeudamiento (a fines del 2002 la deuda alcanzaba el 166 por ciento del PBI, en tanto que en 2011 los 178.963 millones de dólares equivalían a un 41,8% del Producto Bruto Interno). A contrapelo de esta política del gobierno nacional, Mauricio Macri incrementó un 355 por ciento la deuda pública de la ciudad de Buenos Aires.

Cuando el alcalde asumió al frente del Ejecutivo porteño, en 2007, el distrito debía 1.800 millones de pesos, mientras que ahora debe unos 6.400 millones. Sólo en el último año la deuda se incrementó un 57 por ciento, a pesar de que aumentó el nivel de ingresos y se agudizó la presión fiscal sobre los contribuyentes. A este ritmo y teniendo en cuenta que en 2015 vencen 2.400 millones de pesos de capital, el panorama se vislumbra complicado para el próximo jefe de gobierno, que tendrá que administrar la ciudad con ese pasivo como herencia.

Los datos sobre el crecimiento descomunal del endeudamiento de la ciudad de Buenos Aires surgieron de un informe realizado por el Frente para la Victoria y fueron corroborados por dirigentes de otras fuerzas opositoras con representación en la Legislatura local y por el auditor porteño Eduardo Epszteyn. Según las fuentes consultadas, Macri desaprovechó una oportunidad histórica porque, en un contexto macroeconómico de crecimiento y con mayor volumen de recursos, por efecto de una mayor presión tributaria y la liquidación de activos fiscales, optó por endeudarse para financiar el gasto corriente. Sin embargo, el endeudamiento no se reflejó en mayores inversiones. El crecimiento del gasto corriente, por efecto de la indexación real de los contratos de bienes y servicios provistos por privados, está limitando severamente el proceso de inversión pública, que viene en picada desde 2007. Después de permanecer estable entre 2007 y 2008, comenzó a declinar hasta alcanzar su nivel más bajo en la actualidad.

“Buenos Aires debería ser Futurama”, graficó Epszteyn al ironizar sobre la cantidad de obras que se podrían haber realizado con los millones que pidió prestado el alcalde porteño desde que asumió al frente del distrito. Para dimensionarlo vale un ejemplo. En 2010, la Legislatura aprobó que la ciudad tomara un crédito de 475 millones de dólares destinados a la ejecución de obras (175 millones) y para el subte (300 millones) que nunca se invirtieron para mejorar la infraestructura del servicio. Un año más tarde, la misma Legislatura autorizó un cambio de destino para esos fondos. Los 175 millones destinados a diversas obras se invirtieron, pero los 300 millones que eran para los subtes se gastaron en sapitos (puentes bajo nivel del ferrocarril) y obras de infraestructura escolar. En este caso, el dato más relevante es que mientras la ciudad no definía el destino inmediato de esos fondos, el capital se escurría en el pago de los intereses.

“Hay formas y formas de endeudarse, y en sí misma la deuda no es mala, la cuestión es adónde va a parar el dinero que a uno le prestan”, advierte un veterano economista. Con esta visión parece coincidir Epszteyn, quien añadió a Veintitrés: “El endeudamiento no es, en sí mismo, ni malo ni bueno. El de Macri es malo porque es para financiar el gasto corriente”.

En ese sentido, el último candidato a intendente del kirchnerismo, Daniel Filmus, sostuvo que “el endeudamiento es una constante de la gestión actual del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Lo llamativo es que este mecanismo se da en un contexto en el que los recursos de la ciudad crecen, tanto los de recaudación propia como ABL, Ingresos Brutos y Patentes como los fondos que le gira la Nación que este año ascendieron a más de 4.000 millones de pesos”.

Y agregó Filmus: “A comienzos de 2012 la deuda pública era de 4.105 millones de pesos, y en tan sólo 9 meses pasó a ser de 6.465 millones, un 57,5% superior. El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, endeuda a la ciudad sistemáticamente pero no utiliza esos fondos para cuestiones estructurales como subtes, obra pública, salud y educación sino para obras menores y mantenimiento urbano como bicisendas, Metrobús y bacheo”.

El modelo económico macrista, comandado por el ministro de Hacienda Néstor Grindetti, un hombre que proviene del mundo de las finanzas, es un calco de las políticas neoliberales de los ’90 que derivaron en la crisis de 2001. Incluso, el funcionario a cargo de la economía porteña viene incluyendo año a año un artículo en el Presupuesto para que, en virtud de la Ley 70, la ciudad pueda colocar Letras del Tesoro. Si bien se trata de un mecanismo al que se puede recurrir de manera excepcional, esta estrategia se utiliza para financiamientos a corto plazo. Lo cierto es que esta operatoria redunda en el pago de 50 millones de pesos adicionales en intereses por esas letras. Otra estrategia es la tercerización de la mayoría de los servicios, incluso en las áreas testigo que deben estar administradas por el Ejecutivo local. Por ejemplo la Zona 5 de la recolección de residuos y la tercerización de la liquidación de sueldos de los empleados de la ciudad, que desde que el Pro es gobierno pasó a manos de una empresa española.

No bien asumió la cartera, Grindetti argumentó que la ciudad tomaría créditos porque era imprescindible un “shock de inversión”. Sin embargo, sus afirmaciones cayeron en saco roto, puesto que la mayoría de las obras proyectadas, como las de los arroyos Vega, Medrano y Ochoa, nunca empezaron o están paralizadas. Al mismo tiempo, año a año, los intereses de la deuda comenzaron a ganar peso en el Presupuesto. Según diversas proyecciones, en cinco años, si se entrara en un proceso contracíclico, la ciudad debería afrontar un agujero financiero de 700 millones en intereses, más los 2.400 millones de capital que vencen en 2015.

Las diferencias con el modelo económico nacional no se agotan en el endeudamiento porteño. Respecto de la política tributaria vale decir que el principal recurso de la ciudad es el Impuesto a los Ingresos Brutos, un gravamen sobre los precios que refleja el nivel de actividad y que, como es obvio, se debe al crecimiento general de la economía argentina en los últimos años. Además, el distrito porteño se beneficia por los acuerdos bilaterales con otras jurisdicciones, de manera tal que los bancos tienen sucursales en todo el país, pero pagan Ingresos Brutos en la ciudad. Del mismo modo, muchas empresas liquidan el impuesto en la ciudad, por más que su producción esté radicada en otro lugar. Ingresos Brutos representa el 60 por ciento de la recaudación tributaria de la ciudad, según datos a los que tuvo acceso esta revista.

En cambio, de acuerdo con información proporcionada por Oscar Leguizamón, referente del Partido de la Victoria que comanda el diputado nacional Roberto Feletti, la Nación en 2012 recauda un 12,6 por ciento por Derechos de Exportación (retenciones), que representa 62.658 millones de pesos sobre 495.354,9 millones. El impuesto a las Ganancias (132.788,9 millones de pesos) representa el 26,8 de la recaudación. Si se mide sobre porcentaje del PIB representan el 2,9 y el 6,14 por ciento, respectivamente. Es decir, estos dos impuestos directos significan el 9,04 por ciento del PIB.

Según datos relevados por la misma fuente, la otra gran diferencia es relativa al gasto. Mientras más del 60 por ciento del gasto de la administración nacional se aplica a fines sociales (jubilaciones y pensiones, AUH, inversión en Educación, Ciencia y Técnica, Salud, Programa Conectar Igualdad, Desarrollo de Infraestructura Social) y a la ejecución de políticas anticíclicas para la protección del empleo, la administración porteña se caracteriza por una fuerte subejecución del gasto de capital, haciendo figurar obras que cuentan en el Presupuesto con el consabido financiamiento y, al no ejecutarse, permite la utilización de esos recursos para engrosar los gastos corrientes.

En paralelo a la política de desendeudamiento que disminuye el porcentaje de pago de intereses de la deuda, de manera sistemática, el gobierno nacional destina recursos para obras públicas y para la transferencia de capital a las provincias, de tal manera que año tras año fue asignando más recursos a la inversión. El gasto de la ciudad, en cambio, se destina principalmente a cubrir las obligaciones de la tercerización de servicios (recolección de residuos, limpieza de sumideros, manutención de los espacios verdes, asfalto, vereda y alumbrado) que cada vez salen más caros disparados por las cláusulas de redeterminación de precios. Las pruebas más evidentes son la baja ejecución de planes de viviendas y la constante caída en inversión en infraestructura escolar. El declive es tal que hace dos años el presupuesto asignado para infraestructura escolar fue de 500 millones de pesos, luego bajó a 280 millones y el propuesto para el próximo año es de apenas 140 millones de pesos. Pero la prueba más obvia de la desinversión se vio, una vez más de forma dramática, cuando la ciudad volvió a inundarse, además de por la cantidad de agua caída por las torrenciales lluvias, también por la falta de obras pautadas y demoradas.

La política económica macrista podría hacer eclosión en el 2015, cuando el próximo jefe de gobierno, aun proviniendo del Pro, tenga que hacer frente a las obligaciones contraídas durante los años de gestión de Mauricio Macri, quien para entonces estará soñando con el sillón de Rivadavia.

http://veintitres.infonews.com/nota-5670-politica-Bicicleta-Pro.html

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Miércoles, 31 de Octubre de 2012 12:29 Rate this item1 2 3 4 5 (0 votes)
En la Ciudad una gestión que tendrán que pagar varias generaciones


Macri volvió a cargar contra el Gobierno nacional y lo responsabilizó por frenar las obras en el arroyo Vega. Por su parte el auditor porteño Eduardo Epszteyn expresó que "la Ciudad puede hacer las obras del Arroyo Vega con fondos propios".




■Por la Pista Oculta


■Desendeudarse/Tomar Deuda

¿Qué eligieron los porteños para la Ciudad?


Nación y Ciudad dos modelos económicos y sociales que se cruzan y cuyas diferencias saltan a la vista.
A grandes rasgos se puede decir que mientras la Nación ha apostado por una política de desendeudamiento con inversión pública con financiamiento propio, la Ciudad aspira a tomar deuda de entidades internacionales al mismo tiempo que la gestión se refleja con una subejecución presupuestaria.

Con respecto a la financiación a largo plazo de las obras ya Macri había expresado esta idea con respecto al subte "tenemos que financiar ese tipo de inversiones a 30 años". "No la puede pagar una sola gestión, ni los vecinos que viven en ese momento; sino que la deben pagar varias generaciones y a eso la Ciudad no accede por decisión del Kirchnerismo.

Cabe señalar que desde que Mauricio Macri ocupa la Jefatura de Gobierno, el endeudamiento de la Ciudad se incrementó en un 227 por ciento.


■Una obra que espera desde el 2009

La obra en la cuenca de los arroyos Vega y Medrano está preadjudicada desde 2009, pero aún no emprezó.

Mauricio Macri reiteró ayer el mismo argumento que expresó su vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, respecto al impedimento para solicitar un crédito y avanzar así en las obras del arroyo Vega.

El Jefe de  Gobierno porteño expresó “Necesitamos la aprobación de la Nación para poder acceder al crédito” además preciso que  entidades como el BID pueden brindar un financiamiento con tasas muy convenientes.

“La Ciudad está lista, tiene los pliegos, pero no tiene respuestas” y precisó en cuanto a la obra que la misma  es una "obra menor ” si se la compara con la que se hizo en el arroyo Maldonado.

Macri, expresó que él mismo le llevó esta inquietud a la presidenta Cristina Kirchner y repitiendo lo que se va configurando como una discurso con marca registrada por el Pro afirmó  “La Nación decidió que la Ciudad no es prioridad hace 9 años”.

■Obras, adelantos y familia

En cuanto a las obras según informa Werner Pertot desde Página 12 "El gobierno porteño tiene paradas tres obras para evitar inundaciones, según consta en un informe de la Auditoría General de la Ciudad. Se trata de las obras de los arroyos Vega y Medrano (Belgrano), el Erézcano y el Ochoa (Pompeya). La primera debía hacerse en la zona que se inundó ayer. La segunda está en manos de la constructora del sobrino de Mauricio Macri. En la tercera, la gestión PRO le adelantó a la empresa la suma de doce millones de pesos. El dinero fue entregado hace cuatro años y finalmente, la obra no la hará esa empresa. Pero el adelanto nunca volvió".

Cabe señalar que el auditor porteño Eduardo Epszteyn expresó “Hay una licitación preadjudicada en el año 2009 en 123 millones de dólares” para realizar una obra de la cuenca de los arroyos Vega y Medrano que “fue planteada por el gobierno de Macri como suele plantear Macri todas las obras en la ciudad de Buenos Aires, que es con endeudamiento, es decir que en lugar de ser financiada con el propio presupuesto se toma deuda”

Epszteyn también precisó en recientes declaraciones al Portal Sección Politica "La obra del arroyo Vega está paralizada desde 2009. Macri la licitó y la preadjudicó. Las empresas oferentes debían presentarse planteando alguna forma de financiamiento. En ese momento se presentó la empresa Vialco, junto a una entidad financiera. Una vez preadjudicada, el gobierno porteño fue a la Legislatura a buscar la autorización para el endeudamiento.
La Legislatura se lo aprueba y en el artículo 3 incluye una cláusula que dice que ese crédito debe tomarse como garantía de los fondos de coparticipación federal. Ahí se presenta el problema, la Ciudad de Buenos Aires se apartó del pacto fiscal por el cual nunca va a poder presentar como garantia la Coparticipación Federal. Macri podría haber hecho la obra con fondos propios. Podría presentar otro tipo de garantias. No hizo nada de ésto, se quedó parado en la posición de decir que esto es culpa del Gobierno Nacional. Y así estamos desde 2009"


Por su parte el jefe de la bancada kirchnerista en la Legislatura, Juan Cabandié, denunció que el gobierno de Macri "subejecutó una partida por 40 millones de pesos en 2010".

Cabandié explicó además que el endeudamiento solicitado para la realización de la obra fue objetado en la Auditoría de la Ciudad por los mismos auditores del PRO en ese organismo. "Ellos ponen como garantía del préstamo una parte de la coparticipación y existen mecanismos internacionales que no lo permiten"
En ese sentido el auditor Eduardo Epszteyn precisó qiue "el Convenio Aladi-CCR (de pagos y créditos recíprocos) no lo permite”, indicó

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Relacionada:

*Macri sostiene que para mejorar el subte hay que endeudar la Ciudad (audio, videos)


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La Noticia en Clarín

CIUDADES - El arroyo Vega, una obra clave que no tiene financiamiento

POR ROMINA SMITH

4 30/10/12 El problema de las inundaciones en la Ciudad tiene que ver tanto con las obras (y la falta de ellas) como con los números. Por ejemplo, con aquellos que marcan cuánto tiene que llover para que Buenos Aires vuelva a quedar bajo agua: ayer cayeron 120 milímetros sólo en la madrugada. O con los números que determinan cuánto se debe invertir para que ya no haya anegamientos. Por ejemplo, en Núñez y Belgrano, dos barrios donde todavía falta avanzar en obras clave por el arroyo Vega.

Ayer, el ministro de Desarrollo Urbano porteño, Daniel Chain, dijo en la Legislatura que está en conversaciones con el Ejecutivo para que los trabajos estén entre las prioridades de la lista de créditos que el Gobierno Nacional le manda al Banco Mundial.

No son números chicos: según fuentes de ese ministerio, sólo para el aliviador del Vega se necesitan $ 120 millones , que hoy la Ciudad no tiene. “La gestión para conseguir el dinero depende del trabajo conjunto de Nación y Ciudad ante el Banco Mundial, por eso ahora se está trabajando con el objetivo de que a fin de año se establezcan los próximos cuatro años de obras e inversión. Hasta que no esté ese dinero, que es financiación a largo plazo , no se puede hacer una obra de esa magnitud”, dijeron desde el área que encabeza Chain.

Así, mientras no se defina ese crédito, y no se acuerde el inicio de las obras en el Vega los anegamientos volverán a repetirse cada vez que llueva más de lo que los barrios que están afectados puedan soportar . Y ahí aparecen otros números: durante la tormenta de ayer, en Núñez y Belgrano cayeron 100 milímetros entre las 2 y las 9 de la mañana, y esos barrios colapsaron. La contracara fue la zona de Palermo, Villa Crespo y Caballito, donde a pesar de que allí también cayeron 100 milímetros durante la madrugada, la situación fue más soportable por los trabajos en el arroyo Maldonado , una obra clave que se esperó más de 70 años y que permitió que las aguas desagotaran de manera más eficiente.

Ayer, Chain aprovechó su presencia en la Legislatura –adonde fue citado para discutir sobre el l Presupuesto de su área para 2013– para destacar los trabajos en los dos canales del Maldonado: “Los túneles aliviadores del arroyo mejoraron la vida cotidiana de mucha gente, eso quedó demostrado con la respuesta ante la cantidad de milímetros de agua caída durante la madrugada y la mañana”, explicó el ministro a Clarín .

Daniel Capdevila, de la dirección General de Infraestructura (DGINFU) del Ministerio de Desarrollo Urbano porteño, detalló que el Maldonado estaba superado y que el túnel corto y el largo permitieron triplicar el escurrimiento del agua en casos de tormentas. “Si nos ponemos a ejecutar el Plan Director Hidráulico la Ciudad estaría en excelentes condiciones. Pero para eso faltan terminar obras en los ramales del Maldonado, de las cuales hay varias en ejecución que van a estar listas en noviembre, los trabajos en el arroyo Vega, que son muy importantes, y después el Medrano y las cuencas transversales que van al Riachuelo. Todas las obras de infraestructuras son altas inversiones ”, comentó.

El túnel corto del Maldonado fue terminado el 30 de junio de 2011 y tiene 4.561 metros de longitud. El largo, inaugurado en agosto último, se extiende por 9.864 metros. El del Vega ocupará la superficie de su cuenca, de 1.700 ha y permitirá, nada menos, que aliviar los efectos de tormentas y de sudestadas.

*las negritas son nuestras

LaPistaOculta/GN

http://www.lapistaoculta.com.ar/3/2/c/la-falsa-pista/item/3556-en-la-ciudad-una-gesti%C3%B3n-que-pagaran-las-siguientes-generaciones.html
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Jueves, 30 de Agosto de 2012 11:17 Rate this item1 2 3 4 5 (0 votes)
Crece el endeudamiento en la Ciudad desde que asumió Macri (videos)



"Juntos venimos bien"  mientras crece la deuda en la Ciudad


"Juntos venimos bien" mientras crece la deuda en la Ciudad y desde los medios se centran en una disputa política -que el Jefe de Gobierno porteño agita frente a cámaras de televisión- entre el Gobierno de la Ciudad y el Gobierno Nacional.

Desde que Mauricio Macri ocupa la Jefatura de Gobierno,  el endeudamiento de la Ciudad se incrementó en un 227 por ciento.
La deuda de la Ciudad asciende a los PESOS SIETE MIL NOVECIENTOS MILLONES ($ 7900 millones).

Mayor recaudación - Mayor endeudamiento

El 24 de agosto, la Legislatura porteña autorizó a la Ciudad a endeudarse en $ 220 millones para pagarle indemnizaciones a 4.686 trabajadores de las empresas de recolección de basura.
La ley autorizó al Gobierno porteño a emitir en el mercado local un título de deuda por hasta $ 220 millones. Desde la oposición cuestionaron que la Ciudad - el distrito con más recursos del país- tome más deuda.

La Diputada porteña de Nuevo Encuentro Gabriela Cerruti en la sesión ordinaria del 23 de agosto expresó "estamos discutiendo la politica económica, el proyecto de ciudad que tiene este gobierno. Acá hay una matriz con no gestionar, subejecutar, endeudarse y contraer bonos a proveedores"
"Esto es un modelo, esto es una matriz, acá estamos votando un bono a proveedores, porque estamos votando de bicicleta financiera que tiene este gobierno"

"Un modelo económico donde se le saca recursos al Estado, donde retrocede en eduación y salud y se juega a la timba financiera con el dinero de los porteños y las porteñas".

Además precisó "Esta deuda se puede pagar con fondos genuinos, sobran los fondos para hacerlo".  En ese sentido la diputada aseveró "No estamos discutiendo el contrato de basura o el derecho de los trabajadores a cobrar eso"


¿Qué es emitir un bono?


"Es pagarle a las empresas con bonos, las empresas chicas no pueden aguantar a cobrar los bons dentro de dos años, y van a una finaciera o una consultora y los cambian con el 20% de descuento y las financieras grandes, las consultorass grandes que lo pueden aguantar se quedan con ese 20 o alguien en el medio. Lo que está sucediendo es esto. Es un entramado de consultoras y de financieras que en el medio están haciiendo un montón de plata y que la mayorá están relacionadas con gente del gobierno". explicó la diputada Gabriela Cerruti en diálogo con Radio Nacional (escuchar abajo).


El permiso para el endeudamiento quedó aprobado, en el marco de la sesión, por 32 sufragios positivos provenientes del bloque del PRO y aliados, en tanto que 14 diputados de la oposición votaron en contra y 10 se abstuvieron al considerar incorrecta la instancia de un bono para afrontar el gasto proyectado.

Entre los argumentos del Ejecutivo para el bono, figura que "la situación actual de los mercados internacionales plantea la necesidad de recorrer vías alternativas de financiamiento, debiéndose destacar una emisión de un título de deuda en el mercado local, presenta la conveniencia de crear un nuevo programa de financiamiento".

Y hoy la Legislatura porteña debatirá dos proyectos presentados por el PRO para tomar deuda por más de 300 millones de dólares. La primera iniciativa  contempla ampliar las redes de Metrobus y bicisendas, mientras que el segundo proyecto busca dinero para comprar 120 vagones y construir seis nuevas estaciones en la línea H de subtes.


Videos

Intervención de la Diputada porteña de Nuevo Encuentro Gabriela Cerruti en la sesión ordinaria del 23 de agosto de 2012, para oponerse al nuevo endeudamiento propuesto por el macrismo.



Las cifras de la Ciudad - Mayor recaudación mayor endeudamento

¿Que es emitir un bono? La Ciudad toma deuda y tiene recursos propios.




http://youtu.be/FNe6AKtTLs0


La diputada porteña de Nuevo Encuentro Gabriela Cerruti en diálogo con Luciano Galende por Radio Nacional acerca del nuevo endeudamiento de la ciudad solicitado por el PRO y aprobado en la sesión ordinaria realizada el 23 de agosto.

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Relacionadas.
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LaPistaoculta/GN


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Lunes, 22 de Octubre de 2012 10:25 Rate this item1 2 3 4 5 (0 votes)
Macri, diálogo, campo, deuda y bic





Mauricio Macri ‏@mauriciomacri
22 de Octubre


19 de Octubre

17 de Octubre


La Diputada porteña de Nuevo Encuentro Gabriela Cerruti en la sesión ordinaria del 23 de agosto de este año expresó "estamos discutiendo la politica económica, el proyecto de ciudad que tiene este gobierno. Acá hay una matriz con no gestionar, subejecutar, endeudarse y contraer bonos a proveedores" "Esto es un modelo, esto es una matriz, acá estamos votando un bono a proveedores, porque estamos votando de bicicleta financiera que tiene este gobierno"
"Un modelo económico donde se le saca recursos al Estado, donde retrocede en eduación y salud y se juega a la timba financiera con el dinero de los porteños y las porteñas".
La deuda de la Ciudad asciende a los PESOS SIETE MIL NOVECIENTOS MILLONES ($ 7900 millones).


LaPistaOculta/GN

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Del año 2007 al 2011 la recaudación creció el 173,6 %
Recaudación record, déficit y endeudamiento

La administración del PRO en sus primeros 4 años generó un déficit en las cuentas públicas de 1.469,7 millones de pesos y un endeudamiento de 3.391,9 millones, en contraposición con el superávit registrado entre el 2004 y el 2007 (Ibarra/Telerman) que ascendió a 222,5 millones y un endeudamiento de apenas 34,3 millones. En cuanto a la obra pública, entre el año 2004 y el 2007 representó en promedio el 16,7 % de los ingresos totales y en el periodo 2008/2011 el 14,8 %.

Del año 2007 al 2011 la recaudación porteña creció en forma record: 173,6 %, los gastos corrientes lo hicieron también en la misma proporción: 177,5 %, pero no ocurrió lo mismo con la inversión pública que aumentó el 98 %.

Recaudación tributaria

El impuesto a los ingresos brutos, traccionado por el crecimiento económico y el turismo, aportó a Rentas Generales de la ciudad en el año 2011 la suma de 16.227,4 millones de pesos contra los 5.740,6 millones recaudados en el año 2007.

Las reformas fiscales introducidas por la Legislatura en los últimos años - con una composición mayoritaria del PRO - tuvo como consecuencia que el impuesto a los sellos pasará de los 281,2 millones de pesos en el 2007 a los 1.699,6 millones logrados en el 2011, ubicándose en el segundo lugar entre los tributos porteños.

El tercer y cuarto lugar quedaron para el impuesto inmobiliario (popularmente conocido como ABL) con 1.465,4 millones (en el 2007 recaudó 656,1 millones) y el automotor (patentes) con 1.410,9 millones. Para este año se presupuestó una recaudación de 2.433 millones para el nuevo impuesto inmoviliario aprobado por la Legislatura en diciembre de 2011.

El padrón del impuesto inmobiliario en el mes de abril de 2011 tenía registradas 1.755.269 partidas con una valuación fiscal de 115,5 mil millones de pesos. La exenciones alcanzaron a 129 mil partidas que corresponden en un 94 % a 117 mil jubilados y pensionados, a 1.450 ex combatientes de Malvinas y a 2.920 personas con discapacidad.

Respecto al impuesto automotor, los vehículos registrados alcanzaron la cifra de 1.830.133 con una valuación de 51,5 mil millones de pesos, de los cuales 528 mil están eximidos, en su mayoría por tener una antigüedad mayor a 12 años o una valuación menor a 19 mil pesos.

En cuanto a los ingresos provenientes de la Nación (coparticipación federal y otros aportes) alcanzaron la cifra de 2.912,6 millones de pesos en el 2011 contra los 1.053,2 millones de 2007.

Endeudamiento

En el primer periodo de gobierno de Mauricio Macri la deuda total de la Ciudad de Buenos Aires aumentó un 124,6 % pasando de 2.722,1 millones a 6.114 millones de pesos. La deuda flotante - proveedores y deudas previsionales - al 31 de diciembre de 2011 alcanzó la suma de 2.015,3 millones. En cuanto a la deuda pública, ésta ascendió a 4.098,7 millones de pesos integrada por Bonos de la series 7, 8 y 9 (2.594,9 millones); Letras del Tesoro (373,1 millones), préstamos de organismos internacionales de crédito (1.047,2 millones) y deudas consolidadas a proveedores y previsionales (83,5 millones)

Superávit corriente, inversiones y sobreendeudamiento.

El sobreendeudamiento llevó las erogaciones destinadas a la cancelación de intereses de la deuda de 124 millones de pesos en el 2007 a una estimación de 720,6 millones para el 2012.

Para comprender este fenómeno, debemos tener en cuenta que el superávit corriente de 2008 al 2011 alcanzó los 10.691 millones de pesos, mientras que el gasto por inversiones fue de 10.958,2 millones y el pago de intereses de la deuda 1.202,5 millones. A pesar que el resultado financiero del periodo arrojó un resultado negativo de 1.469,7 millones, el endeudamiento aumentó en 3.391.9 millones generando un sobreendeudamiento de casi 2 mil millones de pesos.

Parte de esta situación se explica por la subejecución de las inversiones en infraestructura y la paralización de las obras de expansión de subterráneos.

La Legislatura mediante la Ley 3.380, sancionada en diciembre del año 2009, autorizó al Poder Ejecutivo a celebrar operaciones de crédito público por un monto máximo de hasta 380 millones de dólares destinados al pago de la expansión de la Líneas A, B y H de subterráneos. Pero por enfrentamientos entre el Ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, y el Presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Juan Pablo Piccardo, los pliegos de licitación de las obras están demorados y el dinero ocioso en plazos fijos colocados en el Banco Ciudad y letras del Banco Central.

Educación: presupuesto, inversión y subsidios.

La administración macrista entre los años 2008 y 2011 destinó en promedio a la partida presupuestaria del Ministerio de Educación el 26,6 % del gasto total. Las partidas fueron disminuyen progresivamente partiendo en el 2008 con el 27,4 % hasta llegar al 2011 con el 25%.
La inversión en infraestructura fue muy baja en los tres primeros años (2008/09/10) con un promedio del 4,8 % de la inversión pública total, mejorando ostensiblemente en el 2011 alcanzando un 12,3 %.
Esta situación en parte fue impulsada por la Legislatura al sancionar la Ley 3.528 en agosto de 2010 que autorizó al Ejecutivo a transferir 144 millones de pesos provenientes de operaciones de crédito destinados a la expansión de la Líneas A, B y H de subterráneos - y que estaban ociosos - a Infraestructura y Mantenimiento del Ministerio de Educación.
Por otra parte, los subsidios a las escuelas de gestión privada aumentaron a partir del 2008, año en el que se transfirió el 16,7 % (604 millones) del gasto total del Ministerio de Educación, hasta arribar al 20,2 % (1.043,6 millones) en el 2010, para disminuir en el 2011 al 18,7 % (1.173 millones)
La gestión anterior (2004/05: Ibarra; 2006/07: Telerman) destinó a las partidas presupuestarias de Educación un promedio del 28,2 % del gasto total; las inversiones en infraestructura representaron el 7,8 % de la inversión pública y los aportes a la educación privada el 15,2 % del gasto educativo.


http://www.elbarriopueyrredon.com.ar/notas/ano-2012/recaudacion-record-deficit-endeudamiento-gobierno-de-macri.php

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0:43 | 08/09/2011
Con Macri la deuda creció un 225%

Endeuda. Desde que Mauricio Macri llegó al Ejecutivo porteño, el endeudamiento de la Ciudad se incrementó un 225 por ciento.

El PRO recibió la Ciudad de Buenos Aires en 2007 con un endeudamiento de $ 1797,8 millones, en 2008 este bajó a $ 1731 millones y a finales de 2009 volvió a subir ubicándose hasta $ 2606 millones, en tanto que a fines de diciembre de 2010 llegó a alcanzar los $ 4485 millones.



El préstamo, Bono Tango, llegó a la Ciudad el 6 de abril y desde entonces hasta que terminó julio se giraron a Subterráneos Buenos Aires (Sbase) unos 65 millones de dólares de los 300 que correspondían a Subtes. Desde que el dinero estuvo a disposición de la Ciudad, en el Ministerio de Hacienda diseñaron diferentes estrategias financieras para amortiguar el interés que se paga al mercado externo por tener el dinero en mano.

La colocación de Lebacs (Letras emitidas por el Banco Central) y la apertura de un plazo fijo fueron las opciones elegidas por el Gobierno de Mauricio Macri, por ser las que cuentan con mayor liquidez. Unos 152 millones de dólares (600 millones de pesos) se colocaron en Lebacs a un plazo de entre 85 y 126 días, obteniendo por esto un interés de entre el 11,01 y 12,8%, casi lo mismo que se paga como interés del préstamo. Con el plazo fijo la operación no resultó tan exitosa.

Para tener el dinero disponible en cualquier momento, el macrismo decidió abrir en el Banco Ciudad un plazo fijo precancelable, el cual tiene una tasa de interés inferior por la falta de previsibilidad respecto de la disponibilidad que el Banco tiene del dinero. En esta modalidad el Gobierno depositó 279 millones de dólares a un interés del 6% anual. Es decir, que paga a quien le prestó el dinero un 6,5% más de lo que recibe en concepto de interés por el plazo fijo.

Esta última inversión es la pata endeble de la “operación endeudamiento” que preocupa a la oposición y por la que acusa al macrismo de estar haciendo perder dinero a la Ciudad.

El diputado, Eduardo Epzsteyn apuntó: “Se apuraron y apuraron a la Legislatura a tomar deuda para tenerla parada y pagar intereses que no alcanzan a cubrir”.

Desde el oficialismo, en tanto, argumentan que las obras para las que se tomó la deuda no pueden realizarse de un día para el otro y que, al mismo tiempo, el dinero debe estar colocado en un tipo de inversión que permita disponer de él de forma inmediata o casi inmediata, por eso la decisión de poner parte de los fondos en un plazo fijo. Si bien las Lebacs pueden venderse en cualquier momento, si se lo hace antes del tiempo estipulado, el precio no es el acordado, sino el que pague en ese momento el mercado.

Además, apuntaron que de no haber tomado los 500 millones del Bono Tango, hoy con la crisis en Grecia y la inestabilidad generada por el canje de la deuda nacional, le sería imposible a la Ciudad disponer de un préstamo como el aprobado en diciembre de 2009.

En abril la Ciudad recibió u$u 500 millones cuando la Legislatura le autorizó tomar cómo préstamo para el Foiso y Subtes y que fueron convertidos a pesos a un cambio de $ 3,88 por dólar. Desde entonces y hasta julio, se ejecutaron unos 65 millones. De los otros 435 millones, 280 están en un plazo fijo al 6% en el Banco Ciudad y 150 en Lebacs con una tasa de entre el 11 y 12,8%.

En la oposición insisten en que las obras para las que se tomó la deuda están paradas y que la Ciudad pierde plata.

El legislador Ruanova señala que “en 2010 la Ciudad fue la jurisdicción del país que pagó la tasa más alta para colocar deuda: 12,5% anual en dólares”.

Pero además se cobró de comisión mucho más de lo que correspondía por su innecesaria partipación en el negocio. Mientras tanto aún no se construyó ni una sola estación de subte con ese dinero.

Cabe acotar que para la extensión del subte se contrató de manera directa una consultora intermediaria muy relacionada con el partido de gobierno en esta ciudad.

Las irregularidades en la emisión de la deuda autorizada por la legislatura porteña para ser “exclusivamente destinada al pago de la expansión de la Líneas A, B y H de subterráneos”, no terminaron allí. El dinero obtenido no fue utilizado para tales fines. “Las obras de ampliación del subte no estaban siquiera licitadas,” se dice desde la oposición.

En otras palabras, el gobierno macrista recibió la Ciudad de Buenos Aires en 2007 con un endeudamiento de $ 1797,8 millones, en 2008 este bajó a $ 1731 millones y a finales de 2009 volvió a subir ubicándose hasta $ 2606 millones, en tanto que a fines de diciembre de 2010 llegó a alcanzar los $ 4485 millones, producto del sostenido proceso de creación de pasivo que como se ve, viene alentando Macri desde el 2007.

En este sentido, el diputado por el bloque Nuevo Encuentro, Gonzalo Ruanova, denunció que de aprobarse este nuevo endeudamiento, “Macri habrá aumentado la deuda porteña más de un 30% en un solo año y un 227% a lo largo de sus cuatro años de gestión”.

El director general de Crédito Público, Abel Fernández, se acercó a la Legislatura para explicar a los legisladores las características de esta operación con dos supuestos esgrimidos que justificaban la necesidad de realizar la colocación con urgencia.

El primero de ellos era que la Ciudad necesitaba los U$S 475 millones para destinar U$S 300 millones al Subte y U$S 175 para el FOISO, la segunda de ellas, que no había que esperar los resultados del canje ya que esta operación iba a fracasar.

“En marzo de 2010 el bono se colocó y una vez obtenidos los fondos, el dinero quedó durmiendo el sueño de los justos en una cuenta del Ciudad pagando en vano una alta tasa ya que las licitaciones de Subtes aún ni siquiera estaban preparadas”, concluyó Ruanova.

Pero pese a que las cuentas están en rojo, nuevamente Macri busca colocar otro bono por 500 millones de dólares y pretende para ello una aprobación rápida de la Legislatura, porque en el mes de agosto los mercados internacionales se encuentran paralizados y recién volverán a operar en septiembre, a sólo un mes de las próximas elecciones presidenciales.

Ruanova es claro: "La apuesta, evidentemente, es a seguir trasladando la deuda hacia adelante. Macri, con el nuevo bono, lo que está asegurándose son fondos para financiar el gasto corriente. Lo mismo hizo con el título emitido el año pasado. Lo vergonzoso es haber hecho de la Ciudad un generador de deuda cuando, históricamente, Buenos Aires jamás tomó compromisos ni le pidió dinero al gobierno nacional para hacer obras".

El nuevo bono Tango que impulsa el PRO comprende un monto de US$ 500 millones a 10 años, y a una tasa que, lo aseguraron las 17 entidades financieras que pugnan por hacerse con la colocación, oscilaría entre el 9,50 y el 10,30 por ciento.

Sucede que, a poco tiempo de las elecciones porteñas, el equipo económico del Ejecutivo apura la colocación de un bono por 500 millones de dólares que le asegurará fondos frescos a un gobierno que se lleva a marzo la concreción de obras públicas.

Pero el antecedente del bono emitido en abril de 2010 pone en alerta a quienes ya conocen la capacidad de reacción del macrismo. "La posibilidad de tomar más deuda es absurda. Antes de eso, el Gobierno debería hacerse cargo de lo que tiene inmóvil. La colocación anterior terminó en un banco, y autorizar un nuevo endeudamiento porque sí sería una locura", sentenció Hourest.

Ruanova es también duro: "No hay subte ni autopista ribereña. El entubamiento del Maldonado lo inició De la Rúa, y lo mismo puede decirse del Teatro Colón. De diciembre de 2007 al mismo mes pero de 2010 la deuda porteña subió 150 por ciento. ¿Qué se hizo con los fondos? Algún que otro bajo nivel. Nunca concretó obras que se amorticen con las generaciones venideras. Ahora resta ver que otra vez no se negocie a tasas vergonzosas y se abonen comisiones inexplicables".

Para el macrismo es previsión en un contexto de inestabilidad financiera mundial. Para la oposición una mala jugada que hace a la Ciudad perder dinero.


http://www.elmensajerodiario.com.ar/contenidos/macri-deuda-crecio-225_13302.html

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lunes 31 de mayo de 2010
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Según Aníbal Ibarra
"Macri aumenta impuestos para pagar la deuda que él mismo generó"

El legislador porteño se refirió a la suba de Ingresos Brutos que el macrismo intenta aprobar.
El legislador porteño, Aníbal Ibarra, se refirió a la suba de Ingresos Brutos que busca aprobar el macrismo. “No se pudo tratar el proyecto de aumento de impuestos porque la bancada del PRO no tenía los votos. Ahora están negociando con otros bloques opositores para conseguir los votos necesarios para el aumento de ingresos brutos”, afirmó Ibarra.

Con respecto a este proyecto Ibarra opinó que: “Macri aumenta impuestos para pagar la deuda de la Ciudad que él mismo generó”. “El argumento de incrementar los Ingresos Brutos para aumentar salarios es falso, y es la estrategia de justificación que eligieron desde el macrismo”.

Asimismo, Ibarra señaló que el PRO “gobierna con endeudamiento, con déficit, con venta de activos y aumentos de impuestos”.

“Macri aumentó el endeudamiento de la Ciudad a niveles escandalosos emitiendo bonos para proveedores, letras de tesorería y un bono en el mercado internacional”, dijo el legislador y añadió que “tan sólo este año el Gobierno porteño debe pagar cerca de dos mil millones de pesos en amortización e intereses”.

“El jefe de Gobierno emitió un bono por 475 millones de dólares y dijo que eran para hacer subtes. Pero los millones los tiene durmiendo en el Banco Central, pagando 12,5 % de interés anual, porque no tenía los proyectos ni los pliegos para hacer los subtes”, continuó.

Por último, el ex jefe de Gobierno advirtió que “el aumento de impuestos es para pagar la deuda y su propia ineficiencia. Si se aprueba el incremento de Ingresos Brutos, el ciudadano será quien lo pague. Esto también va a generar inflación y significa un 17% de aumento en impuestos para el bolsillo de la gente”.

http://www.novanacional.com/nota.asp?n=2010_5_31&id=17591&id_tiponota=1

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ENDEUDAMIENTO PARA GASTOS CORRIENTES Y AUMENTO DE IMPUESTOS, LA RECETA DE MACRI.
de Anibal Ibarra, el jueves, 20 de agosto de 2009 a la(s) 18:31 ·


Mauricio Macri envió a la Legislatura un proyecto de ley solicitando autorización para endeudar a la ciudad en $ 1.200.000.000 (mil doscientos millones de pesos) para pagar las cuentas que el gobierno precise. El pedido al parlamento porteño se compone de la siguiente manera: 1) $ 700.000.000 (setecientos millones) en bonos, 2) $ 300.000.000 (trescientos millones) en letras sin el límite temporal que hoy se exige de ser canceladas dentro del mismo ejercicio presupuestario y 3) $ 200.000.000 (doscientos millones) para “dotar al sistema de salud de las herramientas necesarias que permitan afrontar la creciente demanda” generada por la gripe porcina (A H1N1).

El endeudamiento en sí no es ni bueno ni malo. Depende de los objetivos que se buscan con la emisión de deuda, de los plazos para su cancelación, de las tasas de interés y de la capacidad de pago. Todo endeudamiento a mediano y corto plazo compromete a futuros presupuestos y a otras administraciones. En general puede ser razonable buscar endeudamiento para obras estructurales costosas que perdurarán en el tiempo y que disfrutarán también las futuras generaciones.

Para evitar tentaciones a los gobiernos de turno, la ley 70 establece que el endeudamiento sólo será posible con el objeto de captar medios de financiamiento para realizar inversiones, para atender casos de evidente necesidad o para reestructurar pasivos (art. 83).

Sin embargo Macri propone endeudar a la ciudad para cancelar “obligaciones legítimas” (art. 1 del proyecto de ley), es decir, para lo que sea, incluso para gastos operativos.


BONO DE DEUDA POR $ 700.000.000

A fines del año 2007 Macri obtuvo autorización legislativa, pese a la oposición de nuestro bloque, para endeudar a la ciudad por U$S 500.000.000 (el llamado FOISO). Tuvo que disfrazar esa intención de endeudamiento en un plan de obras para la ciudad y “dibujó” un listado de obras corrientes (incluso algunas bajo el rubro “obras varias”) que ya tenían, como corresponde para las obras menores, financiamiento con recursos propios de la ciudad. Al sacarle financiamiento genuino a esas obras y ponerlas con recursos obtenidos del endeudamiento se lograban liberar cientos de millones de pesos para otros gastos del Estado. Eso sí, el discurso oficial era que el endeudamiento era para obras.

Ahora ni siquiera disfrazan los motivos del endeudamiento. Ya ni siquiera hay un plan de obras, cierto o dibujado. No se pide emitir deuda para extender las líneas de subterráneos o para hacer obras estructurales contra inundaciones. Tampoco para construir hospitales o para hacer obras de infraestructura relevantes. Macri pide endeudar a la ciudad con un bono de $ 700.000.000 para cancelar “obligaciones legítimas”. Dicho en otras palabras, para cualquier cosa. Si obtiene la autorización legislativa para el endeudamiento que exige la Constitución, con el dinero que obtenga podrá pagar a los proveedores de escritorios, a las empresas de basura, a los que arreglan veredas, a los que proveen papel o a los que prestan el servicio telefónico.

En realidad Macri ya endeudó a la ciudad. Lo hizo gastando más de los recursos que tenía y por eso terminó el año 2008 con un alto déficit (de alrededor de $ 1.200.000.000 entre el déficit propio y el pago de la deuda, que se compone de la siguiente manera: conforme a la cuenta de inversión los ingresos totales fueron de $12.700.000.000, mientras que los gastos totales fueron de $ 13.400.000.000. Allí ya hay un déficit financiero de setecientos millones de pesos. Si además consideramos lo pagado en concepto de deuda –menos lo emitido por el mismo concepto- tenemos la suma de $ 500.000.000, lo que sumado al déficit financiero antes mencionado nos da un resultado financiero negativo final de $ 1.200.000.000).

¿Cómo financió Macri el déficit si no pudo emitir la deuda que pretendía? Lo hizo postergando pagos y aumentando así en forma sideral la “deuda flotante” (todo lo que adeuda el gobierno a una fecha determinada) que al 31 de diciembre del 2008 llegó, según los datos oficiales a la suma de $ 1.900.000.000 cuando lo previsible era menos de la mitad. Esa deuda flotante es una deuda 100% macrista, porque tiene su origen en los gastos y compromisos generados por este gobierno.

Lo que ahora quiere hacer Macri es que la Legislatura le arregle esa deuda. Presenta un hecho consumado (la deuda flotante) y pide que se emita un bono para pagar “obligaciones legítimas”, o sea, para pagar la deuda flotante. Está de más decir que dentro de esa deuda flotante hay de todo, deudas a proveedores, a contratistas de servicios o de obra, nafta para vehículos del Gobierno, etc.

Ya no se trata de presentar una obra de envergadura y pedir financiamiento para su ejecución. No se trata de un endeudamiento con planes de obras a futuro. Macri hace al revés: pide el endeudamiento de la ciudad para afrontar gastos del pasado, de su propia gestión (que, como se dijo, incluyen gastos operativos y corrientes). Esos gastos tampoco fueron producto de un desmadre financiero nacional o internacional o de urgencias impostergables. Esa deuda es fruto de una mala administración que renegoció contratos, que dio adelantos financieros millonarios por obras que nunca se hicieron, que contrató consultoras como ninguna otra gestión, que pagó sobreprecios, que no priorizó obras, que aumentó la estructura burocrática del Estado y que expandió el gasto corriente.

Ahora se pide endeudamiento público para pagar la fiesta. No alcanza con usar el dinero de los trabajadores que debiera ingresar obligatoriamente, mes a mes, al sistema previsional, no alcanza con el bono de proveedores ya emitido en el 2008. El desmanejo financiero es de tal magnitud que necesitan colocar títulos públicos por setecientos millones de pesos para ordenar hacia atrás y permitir generar nueva deuda hacia el futuro.

Macri echó a rodar una bicicleta financiera que nadie sabe dónde termina y que seguramente pasará antes de fin de año por una estación que tendrá un gran cartel que diga “AUMENTO DE IMPUESTOS”.

Seguramente dirá que la culpa es de la crisis, de gestiones anteriores o del gobierno nacional. Aunque el margen para las excusas se va achicando rápidamente.


LETRAS POR $ 300.000.000


El proyecto legislativo también prevé, en su artículo 2do., la autorización para emitir Letras del Tesoro (Letes) a plazos que excedan el ejercicio financiero.

Hoy el gobierno puede emitir Letras del Tesoro pero tiene la obligación de cancelarlas antes de la finalización del ejercicio presupuestario (antes del 31 de diciembre de cada año). Esto es así ya que la emisión de Letes está prevista para solucionar algún problema financiero que impida pagar en tiempo oportuno gastos o deudas exigibles.

El flujo de ingresos en el Estado no es siempre regular ni constante. Entonces es posible que al momento de determinados vencimientos no se cuente con dinero en la caja para afrontarlos. Entonces es posible emitir Letes que deben cancelarse con ingresos futuros previstos dentro del año presupuestario.

Dicho de otra manera, las Letras del Tesoro son herramientas que tiene un gobierno para solucionar un problema financiero coyuntural dentro de un ejercicio presupuestario.

Macri quiere transformar esa herramienta de endeudamiento de corto plazo en una herramienta para tomar deuda a largo plazo.

En otras palabras, el gobierno de Macri busca completar un endeudamiento de la ciudad por mil millones de pesos emitiendo bonos y transformando las Letes en deuda de largo plazo.

Como era de esperar esta deuda en Letes también es para pagar cualquier gasto que el gobierno considere necesario (lo cual resulta aceptable en deudas de corto plazo cancelables dentro del ejercicio presupuestario pero no en deudas de largo plazo).


DEUDA DE $ 200.000.000 POR LA GRIPE PORCINA

En el artículo 4to. del proyecto legislativo también se pide autorización para tomar préstamos o colocar deuda por $ 200.000.000 sin especificar plazo ni tasa de interés. Casi un cheque en blanco que se disfraza de un noble objetivo.

La verdad es que resulta poco serio plantear semejante endeudamiento sin intentar siquiera dar un detalle que explique en qué se piensa gastar ese dinero o qué es lo que se pretende pagar con esos recursos.

¿Es que han inaugurado cuatro hospitales y no nos dimos cuenta? ¿Han contratado a cinco mil personas para atender la emergencia y no nos hemos enterado? ¿El gobierno nacional le cobra el Tamiflú a Macri?.

No hay justificativo para semejante endeudamiento y el gobierno ni siquiera se ha preocupado por intentar alguna explicación.

Pero la gripe porcina puede servir para cualquier cosa, incluso para que Macri busque endeudarse aun más.


AUMENTO DE IMPUESTOS

Es cierto que el proyecto legislativo no prevé un alza de impuestos. Pero así como vamos, antes de fin de año el ABL y probablemente otros impuestos serán aumentados nuevamente.

Los números no le cierran al gobierno y no tienen la menor intención de ordenar los gastos burocráticos del Estado ni de frenar las grandes transferencias de recursos públicos al sector privado.

La deuda flotante seguirá creciendo y los ingresos no son los esperados.

Mientras tanto Macri actúa como si nada pasara, total el déficit lo paga con deuda y la deuda la pagarán los contribuyentes.

Es importante que la oposición legislativa ponga un freno a este despilfarro.

El pedido de endeudamiento debe ser rechazado por la oposición. Si no lo hace, será también responsable del desmanejo financiero de un gobierno que tiene como norte financiar al sector privado con recursos públicos.


Aníbal Ibarra.

http://www.facebook.com/notes/anibal-ibarra/endeudamiento-para-gastos-corrientes-y-aumento-de-impuestos-la-receta-de-macri/119492433375?comment_id=4022314&offset=0&total_comments=8

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