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26 de mayo de 2015

Vinimos a saldar esa deuda que también era una deuda de todos en la democracia y de todos los partidos políticos



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Conmemoración del 205° aniversario de la Revolución de Mayo: Palabras de la Presidencia de la Nación
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Martes 26 de Mayo del 2015

Muy buenas tardes a todos y a todas.
¿Me escuchan bien? ¿Están seguros que me escuchan bien? Yo también los escucho siempre.
Hace exactamente doce años, un 25 de Mayo como hoy, en una hermosa mañana de sol, un hombre que había sido ungido como presidente de la Nación apenas con el 22 por ciento de los votos, pronunció un discurso ante la Asamblea Legislativa y el pueblo de la Nación, que algunos creyeron que era solo eso, un discurso -es más, desde alguna editorial se pronosticó, y fallaron como siempre, que ese gobierno iba a durar apenas un año-, fue un discurso fundacional.
Tal vez su concepto más recordado, su idea más difundida, haya sido cuando dijo que no pensaba dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada para gobernar el país.
Esa frase tal vez sea la más recordada, pero después vino otro concepto que también hoy, a doce años de aquel día, adquiere una dimensión simbólica sin precedentes. Enrollen las banderas por favor así todos pueden ver y los puedo ver a todos, por favor, es un rato chicos, enrollen las banderas, así nos miramos todos la cara. Tal vez una frase pasó un poco más desapercibida. Estaba relacionada con lo que había pasado y lo que él pensaba que tenía que ser su país. Él dijo que cambio era el nombre del futuro, pero dijo además que el cambio no era solamente un cambio económico, cultural o social.
También se pronunció sobre la dirigencia política de su país y dijo que desde ahora en más también iba a haber un cambio por la dirigencia, ya esa dirigencia política no iba a ser juzgada más por sus diagnósticos o por sus discursos. Veníamos de la experiencia dolorosa de discursos maravillosos y gobiernos desastrosos.
Dijo entonces que los dirigentes íbamos a ser juzgados por nuestras conductas, por nuestras acciones, por nuestra eficiencia pero, fundamentalmente, por los resultados de la política que aplicáramos en el país.
Y aquí estamos, a doce años de que ese hombre, con el 22 por ciento de los votos, les estaba contando y explicando a los argentinos cómo iba a hacer para legitimar esa acción de gobierno.
Cuando decía que no pensaba dejar las convicciones, algunos lo tacharon de setentista e ideologizado, los que son verdaderamente setentistas e ideologizados son los que quieren retornar a un pasado de los 90, a un pasado de los 70, a un pasado de represión, a un pasado de gobierno sin pueblo, esos son.
Y nosotros somos el gobierno de la transformación y el cambio. En estos doce años a él le tocó reconstruir y juntar los pedazos de país que nos habían dejado. Porque no se encontró con un país como me encontré yo en el 2007, él se encontró con pedazos esparcidos, se encontró con desesperanza en la sociedad, con escepticismo, con falta de autoestima y Dios sabe que a él lo que le sobraba era voluntad, coraje y decisión para levantar la autoestima de un pueblo que había sido humillado y pisoteado. Y lo hizo, dejando cachos de su vida en el camino también.
A él le tocó presidir en Mar del Plata la Cumbre de las Américas. Quisiera ver cuántos presidentes se plantan como se plantó él aquel 2005 en Mar del Plata para decir en nombre de su país y de la región sudamericana y latinoamericana que en la integración regional y no en la subordinación estaba el futuro.
Él, contra todos los pronósticos, también se plantó frente a un default que no había provocado ni declarado, pero se plantó diciendo que íbamos a pagar de acuerdo con nuestras posibilidades y encaró una negociación con firmeza, con la firmeza y la responsabilidad que deben tener los gobernantes cuando manejan el dinero y los recursos que no son de ellos sino que son del pueblo. Con esa firmeza y cuando arreciaban las críticas, de afuera y de adentro, porque parece mentira, pero también lo criticaron desde adentro por defender los intereses de los argentinos, se plantó y obtuvo la reestructuración de deuda soberana más importante en toda la historia del mundo.
Y hoy, luego de esa reestructuración y la que me tocó completar a mí en el 2010, el 93 por ciento prácticamente de nuestros acreedores están dentro de esa reestructuración. Quedaron aleteando afuera muchos buitres, más que muchos algunos pocos poderosos que manejan medios de comunicación, que manejan organizaciones no gubernamentales, de esas que proliferan por todos lados y que uno nunca sabe de dónde sacan los fondos aunque lo imagina y atacan al país. No solamente al país, decían que íbamos a arreglar porque tenían secretos que iban a revelar no sé dónde, el 1° o el 2 de enero, hasta algunos compañeros creían, “si tenemos que arreglar, arreglemos enseguida”, decían y de buena fe, porque pensaban que bueno, tanto bombardeo mediático llega un momento que te llena la cabeza así. No tengan miedo, pueden difamar a mi hija, pueden maltratar a mi hijo, pueden decir de mí cualquier cosa, pero quédense tranquilos que mientras sea Presidenta voy a seguir defendiendo los intereses del país y proponiendo pagarles a todos los acreedores pero en forma justa, equitativa e igualitaria. No tengo nada de qué avergonzarme, no tengo ninguna cuenta en el exterior que me puedan descubrir. Al contrario, les descubrieron a otros miles de cuentas y, sin embargo no salieron informes de investigación ni programas… ¿Vieron algún programa de investigación acerca de las cuentas, alguna investigación profunda? Al contrario, esta es la realidad.
Ese hombre que reestructuró la deuda, que le dijo no al ALCA, fue también el que comenzó en su primera gestión de gobierno, en su primer año, a contemplar a los olvidados, a los jubilados de la patria, que durante décadas habían sido dejados de lado, todavía no habían llegado las AFJP, todavía estábamos recogiendo los pedazos. Y lo primero que hizo fue en educación: a los dos días de asumir, se fue a la provincia de Entre Ríos que venía de tres meses de huelga docente. Comenzó a rescatar las más de diez monedas, papelitos que se repartían en las provincias; comenzó a convocar al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil que se ha reunido durante los doce años de gestión, a convocar a paritarias libres, como ha habido en doce años de gestión.
Espero que a partir del 10 de diciembre los mismos dirigentes sindicales pongan la misma fuerza y la misma enjundia para obtener todos los aumentos y todos los beneficios que los trabajadores argentinos han logrado en estos doce años.
Y quiero dirigirme en especial a ellos, a los trabajadores, ¿porque saben lo bueno que tienen? Un proyecto político, una forma de encarar el rol del Estado, que hemos podido demostrar que no era un veranito. Si ustedes recuerdan las crónicas periodísticas, siempre era un veranito todo, veranito de consumo, veranito de sueldos, veranito…bueno, señores, vamos por 12 veranos para la Argentina, así que por favor, queremos también el verano número 13.
Y les digo a los trabajadores, y lo digo aquí porque lo dije el otro día cuando me reuní con mis compañeros de la Confederación General del Trabajo, cuando junto con los empresarios vinieron acompañados por el ministro de Economía y el ministro de Trabajo para anunciarnos que numerosos e importantes gremios habían una vez más acordado paritarias libres, se los dije en el Salón Eva Perón: espero que sigan pidiendo y luchando como lo han hecho durante la gestión de Néstor y la mía, porque si no, si no lo hacen yo les voy a decir a los trabajadores que cambien de dirigentes para que sigan teniendo los mismos derechos, los mismos beneficios que hemos tenido en estos años.
Luego le tocó encarar el Plan de Infraestructura social y económica más importante de que se tenga memoria. Hoy por la mañana, tal vez como algo muy especial, como si fuera una casualidad, yo no creo en las casualidades y menos en política, creo en las señales, ustedes lo saben, la licitación pública número 1 que Néstor Kirchner firmó como presidente, fue la reconstrucción y la restauración de la basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona de los argentinos.
Y hoy me tocó ir a verla, para los que no se acuerdan, para las fotos que no se publican en ningún diario ni se publicarán, esa basílica que jamás había sido restaurada desde su construcción, como un símbolo, como una metáfora de la Argentina que vivíamos, su cruz mayor, la cruz mayor de la basílica se había caído, se había desplomado en junio del año 2000 y había quedado clavada en la tierra. Tenemos las fotos, un fuerte símbolo de lo que era la Argentina y así la encontramos cuando llegamos en el 2003, la cruz clavada. Muchas otras cruces más encontramos y una por una la fuimos levantando colocando en su lugar.
Y cuando hoy estaba en la basílica de Luján totalmente restaurada a nuevo, como el mismo día que se inauguró como lo dijo monseñor Radrizzani, sentí que esto también es parte de la patria, ese plan de infraestructura.
No me voy a poner ahora a enumerar las miles de escuelas, las nuevas universidades, las construcciones para las viejas universidades, los laboratorios, los espacios para la ciencia, las viviendas sociales, los miles de kilómetros de rutas, el satélite que tenemos, argentinos, primer satélite, si hasta satélites hemos hecho, parece una canción de Fito Páez “Cuando los satélites no alcancen”, kilómetros de fibra óptica para conectar a los argentinos, computadoras.
Es que no se trata de irse o de quedarse, quiero que lo entiendan, este es un proyecto colectivo, no puede depender de una sola persona, depende de ustedes para que sea ejecutado, profundizado y llevado adelante.
Los derechos, la ampliación de derechos, luego cuando recuperamos de las AFJP la administración de los recursos de los trabajadores que nos permitieron generar programas, generar políticas públicas, políticas de Estado como la Asignación Universal por Hijo, como el Plan Progresar, como el Plan Procrear que hoy da cientos de miles de viviendas a familias que no eran sujeto de crédito pero tampoco eran sujeto de vivienda social.
Nuestros jubilados con dos aumentos por año aprobados por ley del Parlamento, luego de discutir la fórmula que había enviado el gobierno que se comprobó que era la mejor, porque mientras todo esto pasaba, mientras recuperábamos Aerolíneas Argentinas fundida, sin aviones, y hoy tenemos una Aerolínea modelo competitiva y mejor que muchas privadas, pese a quien le pese;
cuando recuperábamos YPF para todos los argentinos, hoy la empresa más importante de la República Argentina, y una de las 2.000 empresas más importantes del mundo, los argentinos hemos vuelto a conducir nuestra empresa de bandera, a explorar, a perforar, a producir más y a generar más trabajo. Y si de algo sé es de estas cosas porque soy patagónica, y fue tal vez nuestra región la más castigada cuando se desnacionalizó lo que nunca debió haberse desnacionalizado, la energía. Podría seguir enumerando.
Esta semana que pasó, esta Semana de Mayo que fue maravillosa, y argentinos tenemos que acostumbrarnos a celebrar todos los años la Semana de Mayo con orgullo, porque es la fecha de la patria; esta semana cuando comenzamos la conmemoración de la Semana de Mayo e inauguramos en la ex ESMA el Sitio de la Memoria, me vino a la mente y al corazón aquel 2004, 24 de marzo, cuando acompañados por una multitud y por las organizaciones de Derechos Humanos, que nunca cejaron en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, a ellos les debemos la memoria de los argentinos, a ellos y a ellas, Madres, Abuelas, familiares.
Y los derechos humanos, compatriotas, todos lo sabemos, no estaban en la agenda del 2003. No estaban en ninguna encuesta, no daban puntos, pero él se lanzó porque era necesario. Nosotros, y aquí quiero hablar de nuestro movimiento en especial, de nuestro movimiento político, teníamos una deuda, una deuda que al mismo tiempo era una paradoja, porque parecía que a nuestros dirigentes no les importaban los derechos humanos, y sin embargo las principales víctimas del terrorismo de Estado habían sido jóvenes que se identificaban con Perón y con Evita, había una contradicción insalvable que viene a nuestra historia y nuestra conducta. Y él, que también ese 25 de Mayo se reivindicaba como parte de esa generación diezmada, vino a saldar esa deuda, porque también debemos decirlo, cuando perdimos las elecciones en 1983, cuando la gente quería democracia y vida, no vio esa democracia y esa vida reflejada en las caras de nuestros dirigentes, debemos hacernos cargo.
Y nosotros vinimos a saldar esa deuda que también era una deuda de todos en la democracia y de todos los partidos políticos pero nosotros teníamos mayores responsabilidades. No quiero agregar más, porque voy a decir tal vez cosas que sean muy fuertes. Sí, lo voy a decir, porque si no voy a reventar y no pienso reventar. Teníamos que hacernos cargo nosotros, los peronistas, que muchas veces de un lado había una víctima y entre los victimarios había también algunos que se decían o que eran de nuestro movimiento. Tenemos que decirlo, a la gente no se le puede mentir, a la gente hay que plantársele al frente y reconocer, aunque haya sido otro, las cosas que nos pasaron. Por eso decía que era una paradoja.
Y el otro día, el martes, cuando por tercera vez recorría el interior del Sitio de la Memoria, ahora sí preparado para que sea un testimonio de la tragedia y del horror y para que nunca vuelva a ocurrir, me impresionó una frase en especial que se repetía en dos o tres lugares donde habían nacido bebés en cautiverio, no dónde está Juan Cabandié, por ahí debe estar. Decía cómo puede ser -era una piecita pequeña, había inclusive una abajo de una escalera, tal vez ustedes la hayan visto- que acá hayan nacido bebes. Y yo creo, y le sugiero al curador de ese Sitio de Memoria –tiene que estar sentado por allí- que al frente, al ingresar debería haber otra frase: cómo puede ser que la prensa y los medios de comunicación hayan ignorado lo que pasaba aquí y en otros centros clandestinos de detención a lo largo y a lo ancho del país. Esta es una pregunta que también debe estar en cada sitio de la memoria.
Creo sinceramente que hemos forjado una nueva identidad democrática, ya no se es democrático únicamente porque se esté de acuerdo con que haya elecciones libres y sin proscripciones y podamos votar cada dos años; ya no se es democrático únicamente porque pensamos que es bueno redistribuir el ingreso y que la gente tenga buen nivel y calidad de vida, los derechos humanos se han incorporado definitivamente a esta nueva identidad democrática de la que nadie puede renegar, forman parte de nuestra identidad constitutiva. Y cuando hablo de nuestra no hablo desde un espacio político, hablo desde mi condición de argentina, porque es patrimonio de la Nación y orgullo de la patria.
A veces me pasa también, muchas veces, porque es natural y es bueno que haya oposición en un país y que por ahí las críticas sean duras, sean fuertes, estoy acostumbrada porque siempre fue así, en mi provincia, siempre la política argentina fue una política fuerte, la oposición- oficialismo, peronismo-antiperonismo, siempre fue una cosa así, pero cuando veo algunas expresiones aisladas pero poderosas, yo antes pensaba: será por todos los derechos que han conquistado o vuelto a conquistar los trabajadores, será porque de repente ahora los de piel más oscura tienen los mismos derechos, será porque hay matrimonio igualitario. Porque cuando uno ve y siente algunas expresiones, yo estoy dura y curtida, pero cuando uno siente algunas expresiones o ve una cara..., no me refiero a la crítica de los opositores, está bien, la oposición debe criticar, debe proponer también, pero bueno, debe criticar, es su función y está bien que así sea, pero cuando escucho algunas expresiones, no de políticos opositores, debo reconocerlo, cuando por ahí veo alguna manifestación exacerbada por algún medio de comunicación y veo gente que dice cosas terribles, y después aparece que siempre están identificados con algún sector vinculado con violación a los derechos humanos, veo que está allí el tema, que eso es lo que tal vez nunca nos vayan a perdonar. ¿Y saben por qué? Porque alguien puede haber tenido políticas económicas equivocadas o entreguistas, si les parece mejor; alguien puede haber tenido un desastre económico y social, y bueno, no pudo, no supo, no quiso, lo obligaron, lo presionaron, le convino, siempre hay mil explicaciones, pero cómo explicar que justificaste la tortura, la desaparición, la apropiación de bebés, o que tiraran gente de los aviones al mar.
Eso no es, por favor, abrir ningún abismo ni ninguna grieta, no, por favor, los argentinos estamos reconciliados hace rato. Y si no miren lo que pasó ayer cuando las calles se llenaron de banderas saludando el paso del sable corvo del general San Martín, esa es la verdadera reconciliación del pueblo con el ejército sanmartiniano, porque eso es lo que quieren. Díganme argentinos, díganme compatriotas, a todos, a los 40 millones de argentinos, desde que tengan memoria, desde que volvió la democracia aquel glorioso 30 de octubre de 1983, si recuerdan alguna vez tanta gente en las calles vivando a los granaderos, si recuerdan tantos niños vestidos con uniforme de San Martín y llevando el sable de San Martín con orgullo, cuántas veces vieron ese fenómeno de recuperar la patria y los símbolos para el pueblo y enarbolarlos con orgullo.
Esta es la tarea de quienes gestionan el Estado, que nuestros chicos estén orgullosos de vestir el uniforme de San Martín y que además conozcan la historia. Porque miren todo lo que nos falta todavía por hacer. Hemos hecho más de 2.000 escuelas, hemos repartido 5 millones de computadoras, 80 ó 90 millones de libros, más de 2.000 bibliotecas populares; hemos creado 14 nuevas universidades, hemos duplicado o quintuplicado –no sé cuánto más- los sueldos de los investigadores y técnicos del CONICET, de las universidades, pero ayer, cuando difundíamos en las redes y difundía la Televisión Pública, mientras el sable corvo de San Martín recorría la ciudad para ir a su destino final, donde había querido que estuviera, en el Museo Histórico, ahí millones de argentinos recién se enteraron que el libertador de medio continente había legado su sable en cláusula de testamento al brigadier don Juan Manuel de Rosas, miren lo que nos falta argentinos todavía en materia de educación y cultura. ¿Y saben por qué? Porque la historiografía liberal, la que le contaban a los chicos en los colegios, decía que Rosas era un tirano, y si Rosas era un tirano entonces cómo un hombre como San Martín le iba a legar su sable. ¿Y saben por qué se lo legó? Porque nos defendió en la Vuelta de Obligado frente a la invasión extranjera, con valor y coraje que pocos hombres han tenido.
Por eso los argentinos tenemos la obligación de conocer la historia, y falta mucho en educación porque -alguna vez lo dije- es mala la subordinación política, es mala la subordinación económica, pero no hay nada más perjudicial, no hay nada más nefasto que la subordinación cultural, y lo que es peor, la desinformación educativa y cultural que no nos permite decidir y elegir cuáles son los caminos correctos.
Esta Semana de Mayo donde además anoche me dormí con el Himno Nacional Argentino cantado por esa magnífica artista Elena Roger en el nuevo Centro Cultural, que a algunos parece que les molesta que lleve el nombre del ex presidente, aprobado por el Parlamento Argentino. Y por qué no hacemos una cosa, si les molesta por qué no hacen uno mejor todavía, más grande y le ponen el nombre que quieran. ¿O acaso creen que me gustan algunos nombres de algunas calles, avenidas o plazas? Si es por andar cambiando y proponiendo nuevos nombres, vamos a proponerles nuevos nombres a todos, hacemos una encuesta con todos y todas. Por favor, la historia pero sin beneficio de inventario.
Y también cuando ingresé a ese Correo convertido hoy en el centro cultural más importante de Latinoamérica y el tercer centro cultural del mundo, sentí mucho orgullo como argentina, y la verdad, qué pequeñez fijarse en el nombre, lo importante es que millones de argentinos, todos los argentinos, van a poder acceder democráticamente, todos en forma igualitaria, a un centro de cultura para que la cultura no sea propiedad solamente de una elite, porque entonces no es cultura.
Y quiero decirles que estos logros, esta alegría no ha sido fácil, porque no la han hecho fácil. Pero yo no me quejo, ¿saben por qué no me quejo? Porque son las reglas del juego. Cuando venís a transformar el statu quo, cuando venís a cambiar la realidad en favor de las grandes mayorías, no esperes caricias ni aplausos, solamente palos, difamaciones, injurias, mentiras y calumnias. No importa, estamos preparados, nos hemos preparado, tenemos la obligación como dirigentes políticos democráticos, nacionales y populares, de saber que el camino de dirigir un pueblo a una vida mejor tiene sus costos personales. No importa, esta Argentina ya no tiene relaciones carnales con nadie, esta Argentina tiene relaciones serias y maduras con todos los países del mundo, esta Argentina…, les salió desafinado chicas me parece, pero están lindas igual, ustedes son lo mejor de todo, los jóvenes, los cientos de miles de jóvenes, los millones de jóvenes que se han incorporado a la actividad política con alegría, con amor, con felicidad.
Pero yo les decía, y les digo a todos los hombres y mujeres que tienen legítimas aspiraciones de conducir el país, sus provincias y municipios, que siempre piensen que va a ser difícil cuando intenten defender los intereses de las mayorías y que, inclusive, muchas veces sectores que han mejorado producto de esta transformación económica, no entienden que son, al mismo tiempo, producto de esta transformación, porque esto que vive la Argentina hoy no se pudo haber hecho en cuatro años; estos proyectos requieren tiempo y esto no es ambición de poder, al contrario. Quieren hacerle creer a la gente que es bueno que cada cuatro años cambie todo. ¿Saben por qué? Porque cuando cada cuatro años cambia todo es que todo sigue igual.
Por eso este proceso de transformación de doce años debe ser profundizado, debe continuar. Y no es continuidad o cambio, por Dios. Y los que quieren cambios que nos expliquen a todos los argentinos qué cambios quieren. Yo les pido a todos los hombres y mujeres de mi patria, a todos mis compatriotas, que cuidemos lo logrado, que nos ayuden a corregir los errores que sin lugar a dudas los hay, porque hemos trabajado mucho, porque nos hemos roto el lomo trabajando y hemos perdido cosas en el camino irrecuperables, pero quiero decirles que más allá de todas las cosas que hemos construido y que sería largo enumerar y que algunas, solamente algunas he dicho hoy, la más importante de todas es que hemos construido otra vez la Patria, argentinos. Tenemos Patria y estamos orgullosos de ella.
Y les pido que no tengan miedo, muchos me miran inquisidores a los ojos y me dicen: “¿qué va a pasar?” y yo les contesto: “va a pasar lo que ustedes quieran que pase”. Porque ustedes son los que están empoderados, ustedes son los titulares de los derechos, son los millones y millones de jubilados; son los millones y millones de trabajadores; son los millones de jóvenes que estudian en nuestras universidades y nuestras escuelas; son los miles de científicos en nuestros institutos, los que han vuelto y los que se quedaron; son las amas de casa; son los peones rurales; son también las mujeres trabajadoras de las casas de familia, que finalmente después de largas décadas tienen sus derechos consagrados; son ustedes los jóvenes; son también los millones de argentinos que han logrado un trabajo o los que teniéndolo han mejorado sustancialmente sus ingresos y han podido comprarse un auto, una casita o un terreno y están construyendo la familia. Ustedes son los verdaderos dueños de su destino y lo más importante que hemos hecho en estos doce años ha sido derrumbar uno por uno los mitos y las mentiras que les decían de que si los trabajadores ganaban bien no iba a haber inversiones o no iba a haber trabajo o la mentira que decía que no se podían hacer más universidades, o la mentira de que no se podía apartarse de lo que decía el Fondo Monetario Internacional. Miren lo que está pasando en Europa, miren lo que está pasando en el mundo.
Hoy estaba leyendo -un poquito para distenderme- los resultados de las elecciones en España, y leía que en las dos principales ciudades españolas, en Barcelona y en Madrid, habían ganado dos mujeres. En Barcelona una activista social y en Madrid está a punto de ganar parece ser una ex jueza de 71 años. Sí, en España parece que se jubilan un poquito antes que aquí en la Argentina. Una ex jueza de 71 años, que miren ustedes qué impresionante, tenía una tienda que se dedicaba a hacer ropa infantil, por parte de presas que salían de la cárcel para luego conseguir ser incluidas. Hay un mundo nuevo, argentinos, hay actores nuevos, hay realidades diferentes, que no nos vuelvan a poner anteojeras como al caballo y nos hagan tirar del carro porque no, no tiramos de ningún carro, nos queremos subir al carro para conducirlo nosotros, los argentinos.
Ese es el empoderamiento de este pueblo: el haber derribado los mitos de que no se podía hacer nada porque cuando se llegaba al gobierno se debía hacer lo contrario de lo que se había dicho en la campaña. Por eso nadie podrá mentirles, nadie podrá engañarlos y eso es lo más importante que se le puede dejar a un pueblo y también a un hijo o a una hija, a un nieto o a una nieta, lo más importante que se le puede dejar es la verdad, la memoria, la dignidad; lo más importante que se le puede dejar a un pueblo es que ese pueblo finalmente, como ha sucedido en estos años, pueda saber cuáles son sus derechos, defender sus derechos, reclamarlos. Ya no es necesario emplear formas que tal vez en algún momento vivimos, allá por el 2001, en forma terrible, al contrario, ahora cuando alguien hace una movilización para protestar contra el gobierno, la policía tiene orden de cuidarlos y nadie lleva un arma de fuego, porque no queremos que nadie quede sin el derecho de la protesta, que nadie quede sin el derecho de la movilización, que nadie quede sin el derecho de decir lo que piensa. Esta nueva Argentina la hemos construido entre todos.
Y también les digo que estemos atentos porque han pasado cosas, me acuerdo cuando recién salí de mi operación y ¿dónde está “Coqui” ? Ahí está, ¡bien por el Chaco! Me acuerdo que – como lo dije el otro día, en El Chaco – allí vino el que era gobernador, vino también Axel a ayudarme en el Ministerio de Economía, y yo me acuerdo de aquel diciembre terrible, fue en este mismo escenario donde bailé, había habido saqueos, había habido policías que encadenadamente provincia por provincia se iban sublevando mágicamente. Algún día, cuando se desclasifique algún archivo, sabremos qué pasó, pero estemos atentos todos de lo que pasa porque tal vez – ojalá Dios no lo quiera, Dios no lo permita – intenten hacer cosas para enojar a la gente, para que la gente se asuste, para que se enojen con alguien o contra alguien.
En estos días vimos algún episodio de sospechosa e inusitada violencia y yo les pido a todos, por favor, no nos dejemos llevar por eso y le pido fundamentalmente también a quienes tienen la responsabilidad de comunicar: por favor, no exacerben los ánimos y el enfrentamiento entre argentinos. Necesitamos escucharnos y fundamentalmente los argentinos necesitan escuchar a los hombres y mujeres que van a conducirlos a partir del 10 de diciembre. No hagan tanto ruido ni tanto lío para que ellos puedan decidir libremente el rumbo que tomará la patria, que no tengo ninguna duda seguirá siendo el rumbo del cambio y la transformación que hemos venido realizando en estos 12 años de gobierno.
¿Y saben por qué tengo esa certeza? Porque nadie vota para atrás, porque la gente vota para adelante, para futuro, para mejora.
Y ahora que escucho que todos están de acuerdo con todos, ahora que escucho que, de repente, la Asignación Universal por Hijo está muy bien, que no van a privatizar Aerolíneas, que tampoco van a privatizar YPF. Por favor, que busquen algún registro, hace dos años decían otras cosas y además, compatriotas, cada vez que votamos una de esas leyes en el Congreso lo hicimos en absoluta soledad. También debemos recordarlo, porque las cosas no se hicieron por arte de magia, se hicieron democráticamente.
Y ojalá también podamos, finalmente, poder aplicar esa Ley de Medios Audiovisuales que fuera apoyada – debo reconocerlo – no solamente por nuestro movimiento político, sino también por amplias mayorías.
Por eso quiero decirles que tengo mucha fe en Dios, tengo mucha fe en el pueblo y quiero agradecerles, finalmente quiero eso: darles las gracias a todos y cada uno de los argentinos, a todos y a cada uno de ellos, a los que me quieren como ustedes y que me votaron, también a los otros que no tienen por qué quererme, no es obligación querer a nadie, ni tampoco mucho menos votarlo, quiero darle las gracias a los 40 millones de argentinos porque yo sé que aún en el fondo, en un pedacito saben que las cosas que hicimos, que las decisiones políticas que tomamos eran las más importantes, sí, eran importantes para todos porque a todos, con una mano en el corazón, argentinos, piensen cómo estaban en mayo del año 2003, a todos se los pido a todos, con una mano en el corazón: piensen cómo estaban en el 2003. Olvídense, yo sé que soy por ahí medio antipaticona, y digo cosas que por ahí no les gustan y alguno puede decir: “mira que soberbia y qué poco humilde”. Sí, por ahí son defectos que tengo, pero con una mano en el corazón, le pido a todos los argentinos que se pongan una mano en el corazón y piensen: ¿están un poco mejor que en el 2003 o están peor que en el 2003? Y esto va para todos: trabajadores, empresarios, comerciantes, estudiantes, investigadores, intelectuales, artistas.
Nuestros artistas, que no están acompañándonos por un centro cultural, porque también hemos dado derechos, hemos reconocido el derecho de los actores, de los directores de cine, hemos ampliado derechos y garantías a todos los sectores. Por eso también les pido a los hombres y mujeres que conforman nuestro espacio político, que den lo mejor de sí para que estos 40 millones de argentinos podamos seguir creciendo y viendo en paz, con nuestras diferencias, con nuestra diversidad, con nuestra pluralidad, pero en paz para poder caminar, no como sucede en otras regiones del mundo.
Hoy por la mañana escuchaba a los representantes de las distintas iglesias reconocer y valorar que tu país, la Argentina, nuestro país, la Argentina, es una nación donde no hay diferencias de credos ni de religiones ni de razas, en la que todos nos sentimos hermanos, más allá de las diferencias. Ese es el mejor patrimonio que debemos conservar y defender. Por eso este 25 de Mayo no lo vivas con tristeza ni nostalgia, vívanlo con alegría porque van a venir muchos 25 de Mayo más en que el que el pueblo se volcará a la Plaza, en el que el pueblo estará feliz y en el que todos podremos, más allá de las diferencias, reconocer que por sobre todas las cosas somos, argentinos, el mejor legado que le podemos dar a nuestros hijos: el orgullo de país, el orgullo de tener Patria.
Yo quiero agradecerles todos estos años que han sido por momentos los más felices y tal vez en algún momento el más triste e imposible de remontar. Pero Dios siempre manda consuelo, Dios siempre se acuerda, partió el compañero, pero llegaron los nietos y aquí estamos parados, firmes como siempre enarbolando la bandera argentina con la escarapela en el pecho, y lo que es más importante en el corazón, de donde nunca me la saco, cuando tomo las decisiones que tomo.
Gracias a todos, muchas gracias a todos los argentinos y a todas las argentinas por esta maravillosa Plaza, por este maravilloso 25 de Mayo. Los quiero y los abrazo con todo mi corazón. Muchas gracias.
¡Viva la Patria, argentinos! ¡Viva la Patria!

http://www.casarosada.gob.ar/informacion/discursos/28718-conmemoracion-del-205-aniversario-de-la-revolucion-de-mayo-palabras-de-la-presidencia-de-la-nacion










20 de mayo de 2015

10 de mayo de 2015

Minoría automática y criticas de la diarios Clarín y La Nación



10 de Mayo de 2015

ESCENARIO

La Corte de la minoría automática
En medio del escándalo Fayt, quién es el "quinto hombre" del que habló Aníbal Fernández. Vínculos con el conservadurismo procesista y el Foro de la Convergencia Empresarial, en batalla contra "el populismo".
Roberto Caballero
La Corte de la minoría automática


Si la hija y el abogado de Carlos Fayt deben salir a decir que el juez supremo que dentro de tres años cumplirá un siglo "está vivo y lúcido" el problema ni siquiera merece ser planteado, porque es evidente. No se trata de su extensa trayectoria profesional, si detesta o no al kirchnerismo de estos años, o si fue antiperonista hace 70: el estado de incertidumbre sobre su figura, que dos de sus allegados más íntimos intentaron despejar con mucho de cariño y algo de torpeza, configura en sí mismo un hecho grave que derrama sobre el máximo tribunal presidido por Ricardo Lorenzetti una sombra de duda prácticamente irremontable, desde que Horacio Verbitsky reveló que el miembro más longevo de la judicatura no sabe el día en el que vive.
No son sus habilidades pasadas o el ritmo de su respiración lo que está en discusión. La pregunta que toda la ofendida tribuna republicanista no pudo dar por respondida en una larga semana de dimes y diretes es si Carlos Fayt entiende lo que firma o le hacen firmar, en este caso, un documento que lo ubica en un lugar cuando estaba en otro para consagrar a Lorenzetti como presidente reelecto por anticipado.
Por otra parte, reafirmar que está "lúcido" es una manera de ponerlo en duda. ¿O, acaso, los voceros del máximo tribunal deben salir también a decir que Lorenzetti, Highton de Nolasco y Maqueda están en pleno uso de sus facultades? No hay muchas personas que estén por cumplir un siglo de vida, y hay una sola de esa edad que integra la Corte Suprema. Su lucidez, por eso mismo, es materia opinable: si debe valerse de otros para asegurarla, es porque objetivamente no pareciera estar en condiciones de hacerlo por sí mismo. Si, en la misma línea, se ratifica que está "vivo", la explicación, lejos de aclarar, oscurece al infinito.
Estar vivo no es estar lúcido, y aun si Lorenzetti pudiera sentarlo –"exhibirlo" dijo Ambito Financiero, citando fuentes judiciales, como si se hablara de una cosa y no de un ser humano– en la reunión de acuerdos del martes próximo, no puede confundirse un balbuceo más o menos eficiente con la plenitud cognitiva que demanda el cargo. No es la Corte como institución la que está en problemas, exactamente. Tampoco Fayt, que después de entregar toda una vida al Derecho, hoy es manipulado con bastante malicia para perpetuar el narcisismo de uno de sus pares en particular. Es su presidente, el mismo que adujo "cansancio moral" para amenazar con una renuncia luego desmentida por los otros miembros, según se supone. Y se supone, en verdad, porque el comunicado que daba por válida su reelección después del puchereo no llevaba firmas de ningún tipo. Lorenzetti es responsable de lo que sucede, y lo que sucede se sobreentiende, para cualquier ciudadano más o menos avispado, sea oficialista u opositor, aunque en realidad no se sabe del todo.
¿En qué condiciones? ¿Con qué presupuestos? ¿Bajo qué mecanismos funciona el máximo tribunal del país? Si Lorenzetti manifestó a La Voz del Interior que su rol es el de controlar al poder político, ¿quién o quiénes son los responsables de controlar lo que pasa en el Poder Judicial? ¿O no tiene controles?
Los constituyentes de 1994 dejaron asentado que sus miembros debían ejercer su función hasta los 75 años. Luego, mediante una acordada, la propia Corte extendió a vitalicio el cargo de aquellos que, como Fayt, habían sido nombrados con anterioridad. Pasaron 21 años desde la reforma constitucional. No uno o dos. Hoy, el caso Fayt, se convirtió en un complejo asunto que resta legitimidad (existen las leyes y también "el espíritu" de las leyes) a las actuaciones del tribunal supremo, y esto sin que importen sus antecedentes personales o jurídicos. Porque muertos Petracchi, Argibay y renunciado Raúl Zaffaroni, la Corte opera con cuatro miembros, cuando siempre lo hizo con más de cinco. Y del número de cuatro, uno de ellos, Fayt, está "vivo" y "lúcido", según su hija y su abogado, pero lejos de aportar su número par, contribuye al enigma desde un delicadísimo, por inverificable, estado de salud. ¿Hace falta un juicio político para constatarlo? Eso sería injusto con Fayt e imposible de ejecutar por parte del oficialismo, al que no le dan los números si todo esto se termina convirtiendo, como tantas otras cosas, en un Boca-River. Son los que se llenan la boca hablando de Fayt los que no deberían exponerlo a un escrutinio tan íntimo, y menos que menos, al despiadado juego de sus intereses personalísimos. Pero la oposición argentina tiene comportamientos indolentes y avaros: Elisa Carrió ya dijo que el gobierno quiere matar a Fayt por estrés. No la biología, sino el gobierno, en su versión maniquea, tendrá la culpa si le pasa algo al cuarto integrante. Si su cuerpo resiste, por lo tanto, las fuerzas oscuras que operan en su nombre lo harán votar lo que pretenden para satisfacer sus deseos. Y si, Dios no quiera, pasa otra cosa, a los autores ideológicos del hecho habría que buscarlos en la Casa Rosada. Así no hay diálogo que valga. Con esos niveles de irracionalidad política, donde el gobierno es culpable de todo lo que pasa y de lo que no pasa también, no hay instituciones que aguanten. Es el vaciamiento de las palabras y del sentido de las cosas.
Fue el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien introdujo al análisis de por sí viscoso a un "quinto hombre". Eso también es preocupante. Al parecer del jefe de Gabinete, en representación de Fayt, sería Pablo Hirschmann el que discute con Lorenzetti los fallos que luego llevan estampados su firma temblorosa y, por momentos ilegible, al papel.
Pablo Hirschmann es autor del texto "Reforma de la Constitución Nacional: una propuesta de trabajo", presentado el 18 de abril de 2012 en el Instituto de Política Constitucional de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, entidad presidida por Manuel Solanet (ex funcionario de la dictadura cívico-militar) e integrada, entre otros, por Santiago Kovadloff (vocero del Foro de la Convergencia Empresarial y promotor de los homenajes a Alberto Nisman junto a Nelson Castro) y José Claudio Escribano (ex jefe de redacción del diario La Nación, mentor de una proclama de exigencias del establishment, entre ellas, asegurar la impunidad de los represores, apenas asumió la presidencia Néstor Kirchner).
La titular del Instituto, de la que Hirschmann es secretario, es María Angélica Gelli, una constitucionalista que suele asistir al piso de TN para sostener amables charlas con Joaquín Morales Solá, en las que, por ejemplo, no sólo criticó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ("una embestida contra el Grupo Clarín", la redujo, y la asoció prehistóricamente a la expropiación del diario La Prensa del segundo gobierno peronista) sino que sentenció que la reforma del Código Civil y Comercial era revisable por inconstitucional, citando a la esposa de Luis Barrionuevo, la diputada massista Graciela Camaño.
Volviendo a la ponencia de Hirschmann en la Academia, puede citarse su postura negativa, por inconveniente, "a permitir la reelección del ciudadano o ciudadana que ejerce la Presidencia de la Nación". Dice el expositor, alter ego de Fayt según Fernández, "la historia constitucional nos muestra que tanto Perón como Menem –en la búsqueda de la perpetuidad– fueron los verdaderos impulsores y beneficiarios directos de las modificaciones constitucionales que habilitaban las reelecciones". Y continúa: "Esas aspiraciones se expresaban gradualmente hasta llegar a la 'irremediable necesidad' de las continuidad presidencial. Un ejemplo actual de esas señales ha sido la designación en diciembre de 2011 de la diputada Diana Conti como presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales (…) Poco antes de su designación y con la expresión 'Cristina eterna', la diputada estableció claramente cuál es su visión institucional respecto del equilibrio de poderes en el sistema republicano."
Como se ve, a Hirschmann lo preocupó que Conti haya verbalizado un supuesto que, hay que decirlo, jamás se concretó. Le parece mal la reelección de un presidente democrático. No parece inquietarlo, sin embargo, la reelección anticipada de un presidente de la Corte Suprema, hecha entre gallos y medianoche, con la firma de un integrante que afirma haber estado discutiendo esa resolución en una locación, el Palacio de Justicia, donde no estaba. ¿Eso no es falsedad ideológica en un instrumento público? Retomando su trabajo y el lugar dónde lo expuso, amadrinado por la constitucionalista Galli, Solanet, Escribano y Kovadloff, el "quinto integrante" fantasma del tribunal, que tendría capacidad para discutir resoluciones mano a mano con Lorenzetti en representación de Fayt, siempre según los dichos del jefe de gabinete, confirma que un sector partidizado del Poder Judicial se tomó muy en serio lo afirmado por Conti después del 54%, y desplegó argumentos y alianzas políticas para neutralizar ese enunciado, que nunca se materializó porque la presidenta Cristina Kirchner ("no se hagan los rulos") jamás impulsó ninguna reforma y, mucho menos, su propia reelección, diga lo que diga Sergio Massa, que se atribuye la cucarda republicana de haber frenado lo que ni siquiera se movió.
Sigue Hirschmann: "La Constitución real, la que existe y viene existiendo desde hace mucho tiempo, ha puesto en el desván a la que enseño, a la Constitución en la que creo (…) El espíritu de la Constitución, que magistralmente describió Linares Quintana, aquel que siguió y sigue la 'línea Mayo-Caseros', la Constitución de Fray Mamerto Esquiú, el 'orador de la Constitución', se ha alejado considerablemente de la realidad." Cita a Alberdi: "'La Constitución es el medio más poderoso de pacificación y de orden interior.' Rosas no lo hizo, la Constitución era su gran enemigo. Ya lo había dicho Sarmiento en Facundo: la Constitución le quitaría el manejo discrecional, sacaría del desván al Pacto Federal de 1831. Eso fue lo que ocurrió; basta recordar que el 31 de mayo de 1852 –con Rosas derrotado y exiliado– el Acuerdo de San Nicolás dice que ya es hora de poner en práctica el Pacto Federal." Y remata: "La historia no se repite, pero sirve para comparar. En lugar del rosismo, la actual hora (NdR: el kirchnerismo) nos trae un largo populismo que desde 1989, con un breve y parcial interregno, entre 1999-2001, margina a la Constitución y sólo busca, con pertinaz afán, el poder discrecional y perpetuo."
Debajo de la prosa ampulosa, hay una idea de país. No el actual, precisamente. Uno que viene de lejos, donde la grieta dividía a unitarios y federales. El sustrato del escrito de Hirschmann abreva en el siglo XIX, y claramente toma partido por la supuesta "civilización" (Alberdi, Sarmiento, Mitre) contra la presunta "barbarie" o "tiranía" (Rosas). La democracia del siglo XXI, haciendo ejercicio de la memoria completa gracias, entre otras cosas, al revisionismo histórico, superó esa filosofía política apolillada. No es necesario hundir a Rosas para reconocer a Alberdi, ni matar a Sarmiento para defender al federalismo. Hay una visión alternativa, matizada y no fanática, a la que plantea el "quinto hombre" detrás de Fayt. Entre otras cosas, porque los liberales que cita como ejemplo, en su debido contexto histórico, cometieron errores o aciertos, crímenes o desmanejos, pero no se les puede cargar a su cuenta lo que pasó más tarde, cuando ya no estaban. Ni el golpe de Uriburu, ni la Década Infame, ni la revolución fusiladora, ni las asonadas militares de los '60, ni la proscripción de las mayorías populares, ni el golpe del '76, ni los planes neoliberales que casi llevan a la disolución nacional. Se habrán hecho reivindicando sus ideas, claro que sí, pero los abogados saben, al igual que los historiadores, que con la muerte se extingue la acción penal y los responsables concretos, materiales, de todos esos ultrajes a la República, a la libertad y la justicia pasaron a ser otros: sus exégetas.
Cuando uno recuerda que hubo un golpe reaccionario y criminal que fue bautizado "Revolución Libertadora" y una dictadura genocida que llevó por nombre "Proceso de Reorganización Nacional", descubre que, bajo el ropaje de valores superlativos y libertarios, se han justificado los crímenes más horrendos que suprimían cualquier idea de libertad y convivencia.
La apropiación de estas palabras por grupos de poder fácticos es la mayor operación de sentido de la historia nacional. Detrás del término "república" puede esconderse un dictador o un chanta. Conviene siempre mirar las acciones, mejor que los discursos. A la gente se la conoce por sus hechos, más que por sus palabras.
En apenas una semana, se supo que el actual presidente de la Corte Suprema se hizo reelegir por anticipado mediante una maniobra cuestionable, que uno de los integrantes que la avaló no estaba donde le hicieron firmar que estaba (o porque nunca entendió que no estaba donde decía estar o porque es capaz de mentir que estaba donde no), que su hija tuvo que salir a decir que "está vivo" para aventar sospechas y las terminó alentado y que existe una especie de alter ego, un quinto integrante fantasma, que discute cara a cara con Lorenzetti las resoluciones que luego firmaría Fayt.
Si fuera una comedia de enredos, sería desopilante. Al tratarse del máximo tribunal del país, intérprete de la Constitución y las leyes, es gravísimo. Sobre todo, porque esta misma Corte averiada es la que impidió el nombramiento de conjueces y no criticó el boicot parlamentario opositor para designar al remplazante de Zaffaroni.
En una de sus primeros actos de gobierno, en 2003, Néstor Kirchner impulsó la Corte diversa y plural que sepultó la mayoría automática menemista. Fue una decisión elogiada por todo el arco político y judicial.
Doce años después, Lorenzetti comanda una minoría automática que convirtió el máximo tribunal del país en trinchera del corporativismo judicial, baluarte de la lucha antipopulista.
Por esa razón, lo apoyan la Sociedad Rural, la Asociación Empresaria Argentina, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas, la Fundación Libertad y la Fundación Mediterránea. Todas estas ONG solidarias, cuya preocupación central es que haya una justicia que no sea, básicamente, redistributiva y democrática, firmaron el viernes un airado documento titulado "La Corte Suprema y sus autoridades, pilar de la República".
Es una realidad, los dueños suelen explicar mejor las virtudes del producto que sus propios empleados. -
http://tiempo.infonews.com/nota/152235/la-corte-de-la-minoria-automatica 


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Clarín.com » Edición Martes 24.08.1999 »
Opinión » Preocupante fallo de la Corte Suprema
EDITORIAL
Preocupante fallo de la Corte Suprema Al declarar nulo el último párrafo del artículo 99 inciso cuarto introducido a la Constitución Nacional por la reforma de 1994, la Corte Suprema de Justicia tomó una determinación que no registra antecedentes en nuestra historia institucional. La interpretación de la Corte beneficia a algunos magistrados y sienta un preocupante precedente.Cuando el Congreso declaró la necesidad de reformar la Constitución facultó a la Convención de 1994 a cambiar la forma en que deben ser designados y removidos los magistrados. Sobre tal fundamento, los constituyentes dispusieron que para mantener en el cargo a cualquier juez que cumpla la edad de 75 años será necesario que se lo vuelva a nombrar. Además, por la cláusula transitoria undécima, fijaron el 22 de agosto de 1999 como fecha de entrada en vigencia de la caducidad de los nombramientos de magistrados mayores de setenta y cinco años.Actualmente existen alrededor de veinte jueces federales cuyo nombramiento debería caducar por razones de edad. Además, se encuentra el caso que ha motivado la decisión de la Corte, esto es el del ministro Carlos Santiago Fayt, de 81 años.El fallo de la Corte fue dictado, obviamente, sin la intervención de Carlos Fayt. Pero con la sola excepción de Enrique Petracchi, que se excusó, el resto de los ministros decidió intervenir y resolver a favor de su par.La resolución de la Corte, avalada por la mayoría de sus miembros, es el fruto de una interpretación sumamente restrictiva y formalista de la ley del Congreso que autorizaba la reforma constitucional. Se tomó una determinación de tanta trascendencia jurídica no sólo sobre presupuestos cuestionables, sino también desechando alternativas que hubieran producido similares efectos jurídicos.En un voto diferente del de la mayoría, el doctor Gustavo Bossert esbozó una línea argumentativa de mayor prudencia. A diferencia de sus pares, Bossert consideraba que la cláusula cuestionada sólo podía ser de aplicación para los jueces nombrados con intervención del Consejo de la Magistratura. De esta forma, la decisión podría haber preservado la integridad de la reforma constitucional y, sobre la base del principio de que las normas rigen para casos futuros, se podría haber evitado la caducidad del nombramiento de Fayt y hasta de los restantes jueces mayores de 75 años.El fallo de la Corte proyecta cierta imagen corporativa del Poder Judicial. Además, su sentido contraría la voluntad política de los legisladores y de los constituyentes.

http://edant.clarin.com/diario/1999/08/24/i-01201d.htm





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Sábado 21 de agosto de 1999 | Publicado en edición impresa
Editorial I
La Corte y la Constitución
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La Corte Suprema de Justicia ha declarado nula la norma del artículo 99 inciso 4º de la Constitución Nacional que dispone que cuando un magistrado judicial cumpla 75 años no podrá mantenerse en su cargo si no se le expide un nuevo nombramiento.

Que el más alto tribunal de la Nación haya establecido la nulidad de una disposición constitucional es un hecho de indudable gravedad institucional. La Constitución no es un simple repertorio de normas: es un sistema integrado y orgánico que se acepta y se acata in totum y cuya supremacía sobre el resto del ordenamiento jurídico, en principio, no se discute. Cuando una Constitución es cuestionada en una de sus partes, el conjunto -inevitablemente- resulta afectado.

La Nación se opuso firmemente a la reforma constitucional de 1994, por estimarla innecesaria y por considerar que respondía a móviles políticos subalternos. Sin embargo, una vez que concluyó su labor la convención reformadora y quedó consagrado el nuevo texto, manifestó con el mayor de los énfasis que, de ahí en más, debía ser un deber ineludible de todo argentino acatar todas y cada una de sus disposiciones, pues la Constitución es la suprema expresión del compromiso jurídico formal sobre el cual reposa la unidad política y social de la Nación.

Por eso es lamentable que la Corte no haya encontrado un camino jurídico adecuado para evitar el mal trance de entrar en colisión con una norma de rango constitucional. No es saludable para el sistema republicano que uno de los poderes constituidos del Estado aparezca juzgando la constitucionalidad del poder constituyente. Por lo demás, no debe olvidarse que la declaración de inconstitucionalidad es siempre una ultima razio : debe usarse cuando se han agotado todas las vías para compatibilizar racionalmente las normas que aparecen en pugna.

La Corte ha utilizado un argumento rebatible para declarar la nulidad de la norma mencionada. A juicio del tribunal, la convención reformadora de 1994 -que introdujo el límite de los 75 años- no estaba habilitada para alterar el principio de la inamovilidad de los magistrados, ya que ese tema no estaba incluido entre los puntos sujetos a revisión establecidos por la ley 24.309, que proclamó la necesidad de la reforma.

La posición de la Corte es, como queda dicho, refutable. La introducción del límite de los 75 años no está relacionada necesariamente con el principio de la inamovilidad de los magistrados. Resulta más razonable vincularla con el contenido del artículo que regula la forma en que deben ser designados los jueces;es decir, con la disposición del actual artículo 99 inciso 4º.

En efecto: cuando una norma fija las condiciones para el nombramiento de un funcionario, es natural y lógico que regule también su duración en el cargo. Por lo tanto, la convención reformadora de 1994 no se extralimitó al abordar ese punto: el tema de la designación de los jueces -e, implícitamente, el de su duración en el cargo- estaba incluido entre los puntos sujetos a la reforma.

En lo que concierne concretamente a la situación del ministro de la Corte Carlos Fayt y de los demás miembros de la justicia federal que han traspuesto los 75 años, había razones sobradas para considerar que no están alcanzados por la norma constitucional que fija ese tope de edad. Bastaba, para eso, con interpretar que el artículo 99 inciso 4 sólo es aplicable hacia el futuro; es decir, que sólo afectará a los jueces nombrados de acuerdo con el nuevo régimen de designaciones consagrado por la convención reformadora de 1994 (que para los ministros de la Corte estableció la exigencia del acuerdo del Senado por los dos tercios de sus miembros y para los demás integrantes de la justicia federal incorporó la intervención del Consejo de la Magistratura).

Debe lamentarse que la Corte no haya adoptado ese criterio, lo que le habría permitido llegar a una solución razonable, armonizante y justa sin necesidad de haber lastimado el principio de la supremacía constitucional. .

http://www.lanacion.com.ar/150382-la-corte-y-la-constitucion







5 de mayo de 2015

Renuncia y Ratificación de Lorenzetti - La firma de Fayt



La carta de Lorenzetti donde anuncia su renuncia
Martes 05 de Mayo | 10:22Hace 31 minutos
El presidente de la Corte le escribió ayer al periodista de Página/12 que reveló los entretelones de su polémica re-reelección como titular del máximo tribunal del país.
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La carta de Lorenzetti a Verbitsky (parte 1)





El presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y editorialista de Página/12, Horacio Verbitsky, recibió ayer una carta del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti. En ella, le revelaba la primicia de que va a renunciar como titular del máximo tribunal del país.

“Quiero que tengas el inmerecido privilegio de saber que voy a renunciar a la Presidencia. En consecuencia, quedarán Highton y Maqueda hasta fin de año. Antes de fin de año, la Corte quedará integrada y a fin de año tendrá un nuevo Presidente. Highton no desea el cargo y yo no quiero ser reelecto”, dice el texto de Lorenzetti a Verbitsky.

Verbitsky hizo público el contenido de la carta anoche en el programa de Gustavo Sylvestre en C5N y ensayó dos interpretaciones. Primero, que de lo escrito por el juez se desprende que “la renuncia no es a partir del año que viene sino ya”. Segundo, que no menciona “el cansancio moral” que circuló por algunos medios ayer a la tarde.


La carta de Lorenzetti a Verbitsky (parte 2)



“La carta no menciona el cansancio moral”, apuntó en referencia a que se trata de una “expresión histórica” utilizada por el juez de la Corte Arturo Orgaz durante la presidencia de Arturo Frondizi. “El cansancio moral era que no conseguía que hubiera un golpe que derrocara al gobierno de Frondizi, cosa que ocurrió poco después. No es una expresión muy feliz la de cansancio moral: evoca momentos negros de la institucionalidad argentina”, recordó el periodista.

El último domingo, Verbitsky informó en su columna de Página/12 que el juez Fayt no concurrió al Salón de Acuerdos para rubricar su firma al acuerdo por la re-reelección anticipada de Lorenzetti, cuyo mandato en la presidencia del tribunal terminaría a fin de año. Además, cuestionó la ansiedad del magistrado por hacerse reelegir y señaló la gravedad de que la composición del tribunal esté incompleta por la muerte de dos de sus integrantes – Enrique Petracchi y Carmen Argibay- y la renuncia de otro por haber llegado al máximo de edad reglamentaria –Raúl Zaffaroni- y la negativa de la oposición a discutir nuevos pliegos de candidatos en el Senado.

http://www.infonews.com/nota/198218/la-carta-de-lorenzetti-donde-anuncia-su-renuncia


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Martes, 05 de mayo de 2015
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Comunicado de la Corte Suprema de Justicia
La Corte Suprema de Justicia de la Nación comunica que, ante versiones publicadas en el día de la fecha, ratifica total y absolutamente las autoridades designadas mediante acordada 11 del 21 de abril de 2015.

http://www.cij.gov.ar/nota-15889-Comunicado-de-la-Corte-Suprema-de-Justicia.html
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"Lorenzetti necesitaba adelantar su reelección porque en cualquier momento se queda sin el voto de Fayt"
Lunes 04 de Mayo | 11:19

El director del CELS, Horacio Verbitsky, dijo que el juez más viejo de la Corte "ya no reconoce a sus colaboradores" y está a punto de morir, por eso el titular del máximo tribunal decidió asegurarse su voto y adelantó la elección casi un año.


"Lorenzetti necesitaba adelantar su reelección porque en cualquier momento se queda sin el voto de Fayt"
"Lorenzetti necesitaba adelantar su reelección porque en cualquier momento se queda sin el voto de Fayt"
El periodista y presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Horacio Verbitsky, aseguró hoy que el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, adelantó su reelección casi un año para poder contar con el voto favorable de Carlos Fayt, de 97 años, por posibles problemas relacionados a su salud.

“A mí me parece que como la situación de Fayt no da para más, que no saben qué día vive o no, que no reconoce a sus colaboradores, que va un secretario letrado a su casa a llevarle un tema y él no sabe quién es, entonces Lorenzetti necesitaba anticipar la reelección porque en cualquier momento se queda sin el voto de Fayt y entonces la mayoría de tres lo obligaría a votar por sí mismo, que es lo que hacía Nazareno en tiempos de la Corte menemista”, sentenció Verbitsky en diálogo con radio La Red, y evaluó que "esa es la razón por la cual el adelanta prácticamente un año la reelección”.

Según el periodista, la "esto no tenía que saberse" ya que "la idea era que no se difundiera, que recién se lo haga cuando ya fuera ostensible que Fayt no va más, y ahí recién se difundiera dentro de algunos meses, pero por cuestiones burocráticas de la Corte se difundió antes de lo que Lorenzetti había previsto”.

Sobre el hecho de que se haya puesto a Fayt como presente cuando se sabe que el magistrado no lo estaba, el columnista de página 12 opinó que es "una situación muy grave" porque "hay una falsedad ideológica en un documento público", lo cual incluso es un delito. “La acordada dice que fue firmada por todos los ministros en el Salón de Acuerdos y eso no es cierto. En el caso de (Carlos) Fayt se lo llevó el secretario de la Corte (Cristian) Abritta”, subrayó.

“Imaginemos si esto hubiera ocurrido en el poder ejecutivo, ¿ómo estarían las tapas de los medios más importantes todos los días con un dato nuevo sobre el tema?”, se preguntó el presidente del CELS, y reiteró que "la situación de Fayt es de una gravedad extrema” ya que "ni siquiera reconoce a su colaborador personal más próximo"

Por otra parte, consultado por los dichos de Lorenzetti de que la función de los jueces, especialmente de la Corte, es ponerle límites al Poder Ejecutivo, señaló: “Eso no está escrito en ningún lado. Los límites al Poder Ejecutivo los pone la Constitución, y no sólo al Poder Ejecutivo sino también al Poder Judicial, y de eso Lorenzetti no habla nunca”

En este marco, resaltó: “El Código Civil y Comercial en cuya redacción participó Lorenzetti suprimió una limitación que había en el viejo Código de Díaz Vélez que decía que los jueces tienen prohibido expedir disposiciones generales o reglamentarias debiendo limitarse siempre al caso específico y que sólo el poder legislativo le compete interpretar la ley de modo que obligue a todos”.

“Lorenzetti suprimió esto del nuevo Código con toda deliberación porque pretende que sea él quien expida disposiciones generales o reglamentarias y que interprete la ley de modo que obligue a todos”, disparó Verbitsky, y concluyó: “Hay una coherencia conceptual y doctrinaria muy grande entre sus dichos y sus hechos. Es hora que empecemos a reparar en esto porque hay un avance sobre la decisión de poderes muy marcado”.


http://www.infonews.com/nota/197993/lorenzetti-necesitaba-adelantar-su-reeleccion-porque-en-cualquier-momento-se-queda-sin-el-voto-de


Aníbal cuestionó la firma de Fayt en la reelección de Lorenzetti
Martes 05 de Mayo | 10:14Hace 39 minutos
El jefe de Gabinete puso en duda la legitimidad de la firma del juez en la reelección anticipada de Ricardo Lorenzetti al frente de la Corte Suprema.

El jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, disparó contra el ministro de la Corte Suprema Carlos Fayt, al poner en duda su firma en la reelección anticipada de Ricardo Lorenzetti al frente del Máximo Tribunal, por ende la legitimidad del acto.

El funcionario señaló que “las actas con las cuales se ha justificado el voto”, que benefició al presidente de la Corte, “dicen que la elección en la práctica se llevó a cabo en la Corte Suprema. Eso no fue así”. Según Fernández, el acto administrativo “no se habría llevado en ese lugar”.



“El propio secretario letrado de Fayt (Cristian Abritta) fue quien le habría llevado a su casa el acta”, contó el funcionario en su tradicional contacto matutino con la prensa previo a su ingreso a la Casa de Gobierno. Y añadió: “Si es así, estamos en un problema que no solo involucra a Fayt, sino también a Lorenzetti, a Highton de Nolasco y a Maqueda", los otros miembros de la Corte.

En ese sentido, el jefe de Gabinete remarcó que los actos administrativos de la Corte Suprema “se basan en antecedentes y hechos verdaderos, y estos no son verdaderos, con lo cual sería nula la elección de Lorenzetti porque falsea la verdad”.

De comprobarse “el tema de las actas, tendrán que dar explicaciones ante la comisión de Juicio Político”, sentenció.

http://www.infonews.com/nota/198210/anibal-cuestiono-la-firma-de-fayt-en-la-reeleccion-de-lorenzetti



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