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13 de marzo de 2016

Fondos Buitre - Prat Gay: "Nosotros vinimos a pagar el capital"



Domingo, 13 de Marzo de 2016 15:12 Rate this item1 2 3 4 5 (0 votes)
Fondos Buitre - Prat Gay: Al mediador "se le abrían los ojos... ¿Usted es argentino?

Alfonso Prat-Gay, habló de la negociación con los fondos buitre liderados por Paul Singer durante un seminario. "Lo dijo el presidente Macri en la campaña y lo dijimos nosotros cuando nos sentamos por primera vez ante el juzgado. Nosotros vinimos a pagar el capital". Y calificó a Singer como: "un bonista profesional que durante 10 años dedicó buena parte de sus recursos a litigar".



Al  mediador "se le abrían los ojos... ¿Usted es argentino?"



Alfonso Prat-Gay, habló de la negociación los Fondos Buitre liderados por Paul Singer durante el Seminario Nuevos Vientos de la Economía 2016.





Prat Gay señaló sobre el acuerdo:
"No es comparable con una reestructuración voluntaria de la deuda, no es un bonista distraído que quedó del otro lado y entonces dice 'cómo me podes pagar'. Es un bonista profesional que se dedica a esto y que durante 10 años dedicó buena parte de sus recursos a litigar en una jurisdicción como la Nueva York y que consiguió un fallo favorable".





En ese marco agregó detalles:
"Lo dijo el presidente Macri durante la campaña y lo dijimos nosotros cuando nos sentamos por primera vez ante el juzgado. Nosotros vinimos a pagar el capital. Y el mediador hacia así... se le abrían los ojos... No, no puede ser. ¿Usted es argentino?, me decia".

Y agregó "Nosotros vamos respetar el capital, porque fue la deuda que nosotros queremos honrar y porque perdimos en esta sede judicial, discutamos los intereses. Estos intereses son absurdos".

Ver:  Corte de Apelaciones de Nueva York dejó en suspenso decisión de Griesa de levantar embargo contra Argentina









El jueves 9 de marzo de 2016, con la asistencia de alrededor de 500 personas, se realizó la sexta versión del seminario “Nuevos Vientos de la Economía”, organizado por la Sociedad de Fomento Fabril y la Universidad del Desarrollo.

Relacionada: 

Mauricio Macri, pidió que se cumpla con la sentencia del juez Griesa y se pague a los fondos buitre.



En junio del año pasado en entrevista con el periodista Jorge Lanata, el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri expresó: "Ahora hay que ir, sentarse en el tribunal de Griesa y lo que él termine diciendo, hay que hacerlo, si no entramos en default; ahora ya nos ejecutaron, tenemos que ir y pagar".

Además precisó: "tenemos que evitar entrar en default absoluto", explicando que "sería realmente un daño innecesario y gratuito para una economía que viene muy débil". 






Los costos

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LaPistaOculta/GN
http://www.lapistaoculta.com.ar/3/2/c/politica/item/7617-fondos-buitre-prat-gay-nosotros-vinimos-a-pagar-el-capital.html

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Domingo, 13 de marzo de 2016
EL PAIS › LOS PRIVILEGIOS ENTREGADOS A LOS BUITRES MAS AGRESIVOS
A los pies de Singer
Los fondos buitre liderados por Paul Singer definieron condiciones aún más ventajosas que el resto. Menor quita, pago de los honorarios de abogados y lobby y el cobro de intereses adicionales. Lo consiguieron ante la desesperación del gobierno de Macri para cerrar el acuerdo.




Por Alfredo Zaiat
Recibió una quita menor en relación a lo acordado con otros fondos buitre, cobrará intereses adicionales hasta el momento del pago total, consiguió que la millonaria cuenta de honorarios de abogados y de lobby sea abonada por la Argentina, obtuvo el beneficio de no quedar limitado en su capacidad de continuar litigando, exigió que el país no pueda realizar otras emisiones de deuda en dólares, limitando a la vez la nominada en pesos, hasta tanto no se cancele el ciento por ciento de su demanda, tiene la prioridad de recibir los dólares en efectivo antes que el resto de los fondos buitre, y estará facultado a rescindir el acuerdo si no cobra antes de las 12.00 pm, hora del Este, del jueves 14 de abril próximo. Todos esos privilegios fueron otorgados por el gobierno de Mauricio Macri a Paul Singer, quien lideró el acoso sobre Argentina en todos los años del litigio, y a sus buitres aliados. Los 36 folios del preacuerdo preliminar con los fondos NML, Aurelius, Blue Angel, Olifant Fund, FYI y FFI Fund forman parte del anexo al proyecto oficial que deroga las leyes Cerrojo y Pago Soberano. De su lectura es muy difícil concluir que hubo una negociación para alcanzar un acuerdo. Más bien es la concreción de lo postulado por Macri, en junio de 2014, de ir al juzgado de Thomas Griesa y hacer lo que él ordene.

La relación con los buitres tiene la misma lógica que el debate sobre el endeudamiento externo. La clave es determinar para qué se emite deuda: si es para financiar obras de infraestructura y actividades que faciliten el repago por la generación de divisas adicionales o si es para financiar la fuga de capitales. Esto último orienta hacia una futura crisis de deuda. En el caso con los buitres, lo relevante para observar es que clase de acuerdo se define. Singer & cía. no vieron recortadas sustancialmente sus pretensiones infladas exageradamente por su juez amigo Thomas Griesa.

La oferta argentina para los buitres con sentencias pari passu (incluyendo a los denominados me too) es con una quita del 30 al 27,5 por ciento del reclamo monetario. En esa categoría ingresaría Singer y buitres aliados, pero la quita que se le aplica es del 25 por ciento, pero con otros beneficios la reduce a 22,5 por ciento. Este acuerdo es el más relevante porque equivale al 78 por ciento del total. O sea, los privilegios otorgados por Argentina son muy onerosos puesto que se aplican sobre 5891 millones de dólares de bonos. Con los otros catorce acuerdos el total suma 7553 millones. Incorporar a Singer era indispensable para el gobierno de Macri y, por esa urgencia, entregó beneficios excepcionales a esos buitres.

La firma del acuerdo preliminar con Singer, firmado por él en puño y letra, y sus buitres aliados tiene fecha del 26 de febrero, y las condiciones a cumplir empezaron a correr a partir del 29 de febrero:

- Argentina reconoce el 75 por ciento del total de la demanda por 5891 millones de dólares radicada en el Tribunal del Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York sobre los bonos en cesación de pagos: el monto a pagar asciende entonces a 4418 millones de dólares.

- Pero no es todo: también se reconoce un interés del 2 por ciento anual desde el 1° de marzo hasta la última fecha de pago, definida el 14 de abril. Esto significa que hay una tarifa diaria de 322.795 dólares.

- Hay más: Argentina se comprometió a pagar 235 millones de dólares en concepto de reembolso a estos fondos buitre por honorarios legales que abonaron ya sea en Estados Unidos o en cualquier otra jurisdicción a nivel mundial.

- En total, el pago sería de 4553 millones, sin incluir los intereses.

- Los intereses hasta el 14 de abril acumularán 14.525.775 dólares.

- La suma total sería entonces de casi 4568 millones de dólares.

- Así, con ese monto global, la quita disminuye del 25,0 al 22,5 por ciento de la sentencia monetaria.

Argentina reconoce el capital, intereses, intereses punitorios por el default, los intereses por mora aplicados por Griesa más los gastos del juicio. Más los intereses hasta cancelar esa deuda, que también se pagarán “en efectivo, en dólares estadounidenses en fondos de disponibilidad inmediata, mediante giro bancario”. Luego de recibir los dólares, los buitres se comprometen a liberar todos los embargos, ejecuciones pendientes, y “regresarán a la Argentina todos los bienes embargados o incautados”. El detalle que no se menciona es que no hay bienes embargados o incautados del Estado argentino porque los buitres no tuvieron éxito en ese tipo de demandas judiciales presentadas en tribunales estadounidenses y europeos.

El punto 5 del preacuerdo indica las condiciones impuestas por los buitres: la derogación de las leyes Cerrojo y Pago Soberano, y que la ley que las anule haya entrado en vigencia “y permita incondicionalmente” el pago “inmediato”. Recién en esa instancia, las medidas cautelares dispuestas en el juzgado de Griesa se revocarán “automáticamente”. Además Argentina se comprometió, hasta que los buitres no cobren, a no solicitar el levantamiento de esas medidas que bloquean el cobro de los acreedores del canje 2005 y 2010.

Tomo todo

El punto 6 insiste en cuidar los intereses de los buitres, al establecer que “independientemente de cualquier otra disposición en el presente acuerdo, nada aquí impedirá o limitará la capacidad” de los buitres “de litigar para salvaguardar su posición legal”. Reitera la condición referida a que si no reciben el “pago completo” las medidas cautelares “no se pueden levantar”. Argentina se compromete a no emitir otros bonos de deuda para otros fines hasta no cancelar el compromiso con los buitres. Y los dólares obtenidos de la emisión de títulos de deuda por 12 a 15 mil millones serán destinados en primer lugar a los buitres Singer & cía., y serán canalizados por los bancos colocadores de esos papeles. O sea, los dólares de la emisión de deuda argentina no ingresarán en ningún momento al país, y pasarán directamente de los bancos colocadores de los papeles a las cuentas de esos buitres en entidades financieras de Nueva York.

El acuerdo preliminar se rige por la legislación del Estado de Nueva York. Además acordaron rendir ante el mediador Daniel Pollack las eventuales controversias que pudieran surgir, y si en dos días no logran encontrar una solución, Argentina se someterá al “Tribunal de Distrito de Estados Unidos, Distrito Sur de Nueva York, ante el Honorable Thomas P. Griesa, donde se resolverá el caso de manera expedita”. “La República Argentina renuncia a la soberanía y otras inmunidades (y acepta la competencia y la notificación procesal en Nueva York)”, aceptó el equipo económico de Alfonso Prat-Gay.

El punto 7 del acuerdo preliminar retrocede un poco más en la cesión de soberanía financiera, al someterse a una serie de prohibiciones para realizar emisiones de deuda hasta tanto no se cancele el ciento por ciento de lo acordado. A su vez, los primeros fondos obtenidos para el pago se depositarán, por parte de las entidades financieras que actúen en la colocación, directamente en las cuentas que indiquen los fondos buitre. Esto le otorga a Singer & cía. una prioridad absoluta respecto del resto. Esta cláusula cercena la posibilidad endeudarse en dólares y limita la emisión de deuda en pesos a un máximo equivalente de 2000 millones de dólares. Además es riesgosa porque establece la predominancia de unos fondos buitres sobre el resto, lo que puede derivar en nuevos litigios pari passu, o sea la condición de igual trato entre acreedores.

Pagar la cuenta

Los considerandos del proyecto de ley pro buitre señalan que a “los fondos NML, Aurelius Capital, ACP, Aurelius Opportunities, Olifant, FYI, FFI Y Blue Angel, en cuyo acuerdo se contempla una quita inferior a la estipulada en la oferta pari passu, en razón de haber sido ellos a favor de quienes fueron dictadas originariamente las órdenes pari passu. Se informa que se “les ha ofertado el reconocimiento de ciertos gastos en concepto de honorarios (con una quita del 40 por ciento) en virtud de haber resultado vencedores en distintos litigios contra la República Argentina habiendo, asimismo, agotado todas las instancias judiciales posibles, incluyendo la Corte Suprema de Estados Unidos de América. Y finalmente lamenta que esos gastos implicaron “mayores costos en comparación con el resto de los acreedores”, y por ese motivo Argentina se los reconocerá.

El punto 2 del acuerdo con Singer y otros buitres contempla ese pago adicional, que suma 235 millones de dólares “para (a) resolver todos los reclamos afirmados fuera del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, a nivel mundial, y (b) para reembolsarles a las Partes Demandantes honorarios legales donde fuere que se hayan incurrido, ya sea en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York o cualquier otra jurisdicción a nivel mundial”.

El monto original reconocido no está discriminado ni se precisa cómo se alcanzó. A esa suma se le aplicó un descuento del 40 por ciento. Pueden estar incluidos casi los 8 millones de dólares para financiar la American Task Force Argentina, entidad de lobby buitre liderada por Paul Singer encargada de la campaña de desprestigio de Argentina. También puede incluir la demanda relacionada con la retención indebida de la Fragata Libertad que implicó costas por 15 millones de dólares pagadas por NML el 23 de julio de 2013, como está registrado en el anexo del acuerdo e incluido en el proyecto de ley. O el financiamiento a políticos locales, como a la ONG Voces Vitales Argentinas, dirigida por la diputada nacional del PRO y actual titular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso, que recibió 100 mil dólares de Singer.

Aceptar el pago de gastos legales y honorarios de todo tipo implica reconocer que los fondos buitre tenían razón al no participar de los canjes 2005 y 2010 y en impulsar una interpretación extravagante de la cláusula pari passu, convalidada por el juez Thomas Griesa. Esta postura difiere no solo de la que ha tenido Argentina hasta diciembre de 2015, sino también la mayoría de la comunidad internacional. Esto genera además un antecedente que implica un incentivo enorme a que se inicien nuevos litigios contra Argentina, ante el hecho que no solo no se negocia los montos adeudados, sino que el país paga los gastos legales de los buitres.

azaiatpagina12.com.ar
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-294456-2016-03-13.html

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ueves, 10 de marzo de 2016 | Hoy

ECONOMIA › OPINION
Los buitres de adentro y los buitres de afuera

Por Emmanuel Alvarez Agis *
El ex presidente del Banco Central Juan Carlos Fábrega habría revelado ayer la “historia secreta del acuerdo que fracasó” para cerrar el conflicto con los buitres en julio de 2014. Según esta versión, el acuerdo ya estaba cerrado cuando entonces “apareció Kicillof y les dijo a los bancos que sólo les reconocería el valor del canje de 2005 (...) Era imposible cerrar la operación en esas condiciones y finalmente entramos en default técnico”. Además, de acuerdo a Fábrega, aquella solución era “razonable”, aunque aclara “tenía razón Kicillof en que el gobierno no podía mejorar la propuesta a los holdouts por la RUFO. Pero esto era un acuerdo entre privados”. Evidentemente, al ex presidente del Central le falla la memoria. Dado que formé parte de esas negociaciones, es interesante aclarar por qué razón fracasó el acuerdo propuesto por bancos privados argentinos.

En primer lugar, interesa recordar que todos los funcionarios del gobierno involucrados en la operación fuimos claros respecto a nuestra posición de un acuerdo entre privados. En mi caso, declaré al diario Ambito Financiero que “cualquier solución por parte de terceros que contribuya a una solución estamos a favor, pero sin ningún tipo de participación nuestra, para no arriesgar que se dispare la cláusula RUFO”. Cabe recordar que hasta el 31 de diciembre de 2014 estaba vigente la cláusula RUFO que establecía que si Argentina pagaba a los buitres algo más que lo que había pagado en los canjes de 2005 y 2010, debería pagarle lo mismo al 93 por ciento de los bonistas reestructurados. Violar la cláusula RUFO hubiera implicado que Argentina pagara a sus bonistas la friolera de 500.000 millones de dólares.

El 29 de julio de 2014 fue un día agitado. Axel se encontraba en Nueva York haciendo una oferta de 300 millones a los fondos buitres y exigiendo al mediador que nos permitiera negociar con la totalidad del 7 por ciento que no habían ingresado a los canjes. Mi teléfono sonó a las 6.15 AM y me sorprendió que el llamado no fuera del entonces ministro, sino de las autoridades de Seguros de Depósitos SA (Sedesa) para decirme que el acuerdo propuesto por los bancos privados para conseguir una medida cautelar otorgada por los buitres a favor de Argentina requería de la participación de esta institución. La forma en la cual Sedesa debía participar no era clara y por esa razón pedí a sus autoridades que me informaran en detalle de la operación. Luego de eso, hablé con el entonces jefe de Gabinete, Capitanich, como era habitual todas las mañanas, y le comenté sobre esta situación. El jefe de Gabinete me dijo que la solución de los bancos privados no requería de la participación de ningún ente estatal y que, por tanto, averiguara qué estaba pasando.

Sedesa es una sociedad anónima creada en 1995 por el decreto 540/95 con el objeto exclusivo de ejercer las funciones de fiducario del Fondo de Garantía de los Depósitos (FGD). Por esa razón, para entender qué es Sedesa basta con comprender cuál es el objetivo del FGD. El objetivo del FGD es garantizar los depósitos bancarios que tienen todos los argentinos en el sistema financiero. Para cumplir con esta función el FGD se nutre con el aporte mensual de los bancos, cuya cuota se determina en función de los depósitos con los que cuentan. Si un banco quiebra, los depósitos son cubiertos por el FGD y de esta manera los ahorristas pueden recuperar su dinero. Es decir, la plata de Sedesa, no es de los bancos ni del gobierno. Es la plata de los ahorristas argentinos.

A medida que el día fue avanzando logré desentrañar, gracias a las explicaciones que, entre otros, me dio el propio Juan Carlos Fábrega, que los bancos privados pretendían usar esos fondos depositados en Sedesa para pagar los 250 millones de dólares que los fondos buitre reclamaban para otorgarnos el “stay” (medida cautelar a favor de Argentina). También hablé con representantes de los bancos privados argentinos que me aseguraron que no existían riesgos de activar la cláusula RUFO, puesto que el gobierno no estaba de manera alguna involucrado en la operación. Esta última frase llamó mi atención. Si el gobierno no estaba involucrado en la operación ¿por qué había tantas personas del sector privado y, en particular, las autoridades de Sedesa, consultándome sobre la viabilidad de la operación?

La respuesta resultó sencilla: porque Sedesa es propiedad del Estado Nacional. El decreto 540/95 establece en su artículo 2: “Delégase en el Ministerio de Economía y Obras Públicas la aprobación del Acta Constitutiva y los Estatutos Sociales de Sedesa, que tendrá como socios al Banco Central de la República Argentina, con una acción como mínimo”. De hecho, el capital accionario de SEDESA asciende al millón de pesos y el Banco Central de la República Argentina es titular de la única acción clase A de esta entidad, es decir, tiene la “acción de oro”.

Por tanto, el acuerdo que impulsaban los bancos era del tipo OPM: “otro pone la mosca”. El acuerdo implicaba pagarle a los buitres con el dinero de todos los argentinos y, para peor, requería que el Estado Nacional autorizara esta operación. Tal acción no sólo hubiera disparado la cláusula RUFO, sino que además habría resultado en que el Banco Central perdiera la causa que le iniciaron los fondos buitres por ser el alter ego del Estado Nacional. Este diagnóstico no era sólo mío, sino que fue confirmado a lo largo del día por el área legal del Ministerio de Economía e incluso por el área de legales del propio Banco Central, que recomendaba fervientemente no realizar tal operación.

Ante el claro riesgo de generar un perjuicio económico de 500.000 millones de dólares para nuestro país, informé de esta situación al presidente del Banco Central, al jefe de Gabinete, al ministro de Economía, e incluso mantuve una charla telefónica con la Presidenta, quien me dio una clara instrucción: me dijo que si eran los propios bancos privados los que ponían plata propia, entonces que era una transacción entre privados. Si la plata es de ellos, entonces el gobierno no tiene nada que ver y tampoco podría oponerse. El Estado no ponía nada ni se involucraba en la transacción y, por tanto, no violaba la cláusula RUFO. Al mediodía me comuniqué con un director de uno de los bancos privados argentinos más grandes de nuestro país que se encontraba en ese momento en Nueva York manteniendo negociaciones con los buitres, para explicarle que la posición del gobierno consistía en no involucrarse dado el riesgo de la RUFO. Comprendió mis razones y, de hecho, estuvo de acuerdo en que la participación de Sedesa no era una buena idea. Me informó también que estaba realizando gestiones para conseguir los 250 millones de dólares mediante un crédito con bancos extranjeros. Le pedí que me mantuviera al tanto de la negociación.

Finalmente, a las 11.30 PM de ese día mantuve mi última conversación con el directivo del banco. Me confesó que estaba abatido. “Nos cagaron los buitres. Nos corrieron el arco”, fue su frase. Cuando los bancos estaban a punto de conseguir los 250 millones de dólares, los buitres les informaron que ese dinero no aseguraba el otorgamiento del stay, sino que para esto último los bancos argentinos debían depositar la totalidad del reclamo en una cuenta a nombre de los buitres: 1600 millones de dólares. Terminaba así la negociación de los privados. Me comuniqué nuevamente con el ministro, el jefe de Gabinete y el presidente del Banco Central y les informé sobre esta situación y me dispuse a terminar uno de los días más largos de mi gestión.

Resulta llamativo que el ex presidente del Banco Central no recuerde estos “detalles” que casi le cuestan al país 500.000 millones de dólares. Nunca me enteré que ese día Juan Carlos le había presentado la renuncia a la presidenta. Más bien me dio la sensación de que la presidenta lo echaba el 30 de septiembre de 2014, cuando en cadena nacional se quejaba de la existencia de unos 80.000 sumarios financieros que el Banco Central no gestionaba y de la filtración de información privilegiada a un grupo de bancos que conocieron con antelación la obligación de vender dólares estipulada unos días después por el Banco Central, hecho que generó abultadas ganancias. El acuerdo ofrecido por los bancos no era un buen acuerdo si incluía la participación de Sedesa. Utilizaba los ahorros de todos los argentinos para pagarle a los buitres y, para peor, el Estado debía participar de esa operación y gatillaba la RUFO por 500.000 millones de dólares. Ni los ahorros de todos los argentinos hubieran alcanzado para afrontar semejante deuda. Esperemos que la historia no se repita una vez más y que los argentinos tengamos que pagar con nuestros ahorros, con nuestro trabajo y con nuestro futuro la rendición incondicional a los buitres que propone ahora Cambiemos.

* Ex viceministro de Economía.


http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-294204-2016-03-10.html


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Sábado, 5 de marzo de 2016 | Hoy

Avanza la ley pro buitres
La oposición se quejó de que no pudieron leer la ley. Prat-Gay criticó a Kicillof, a quien le cerraron el micrófono dos veces.


Por Cristian Carrillo
El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, presentó ayer ante el plenario de comisiones de Presupuesto y de Finanzas el proyecto de ley para el pago a los fondos buitre. El funcionario detalló que se requerirá tomar deuda por 11.684 millones de dólares sólo para poder cumplir con el compromiso asumido por el gobierno de Mauricio Macri con los demandantes buitres. “La emisión de 15 mil millones contemplan también otros vencimientos y solventar el ajuste fiscal”, dijo. Tal como adelantó Página/12, se emitirán tres series de bonos a 5, 10 y 30 años bajo ley de Nueva York y con una tasa de interés que se ubicará entre 7,0 y 7,5 por ciento anual. Prat-Gay, acompañado del secretario de Finanzas, Luis Caputo, intentó defender el proyecto que deroga las leyes Cerrojo y de Pago Soberano y endeuda al país para pagar la totalidad del monto nominal demandado por los buitres, con un pequeño recorte (en torno al 26 por ciento) de los punitorios. El ministro esgrimió que este acuerdo es la única manera de evitar un mayor ajuste en la economía. Y presionó a gobernadores al sostener que solucionado el tema buitres, el financiamiento que se consiga en el exterior no será sólo para la Nación sino para infraestructura en las provincias.

La reunión estaba prevista a las 11.00, pero el equipo económico de Macri arribó a la Sala C del anexo a las 11.45. El ingreso de asesores y prensa estuvo más restringido que en otras oportunidades por las medidas de seguridad. Hasta la llegada de los funcionarios, el clima se iba calentando porque el proyecto de ley seguía sin aparecer. Los diputados sólo habían tenido acceso a un punteo con el articulado de la iniciativa titulada “Normalización de los Servicios de Deuda Pública”. “Quiero dejar presente que se recibió el proyecto en el mismo momento que entró Prat-Gay. No se cumplió con las 24 horas de anticipación y considero que se necesita un nuevo día y hora para discutirlo”, interrumpió del diputado Néstor Pitrola del Frente de Izquierda de los Trabajadores. El ministro pidió disculpas por no haber cumplido con los tiempos previstos y acto seguido comenzó con su exposición.

Asistido por filminas, el ministro comenzó haciendo hincapié en la potencialidad que implica este arreglo, que calificó como pequeño en términos de costos, para conseguir financiamiento para la economía. Según sostuvo, la deuda original demandada por los fondos buitre era de 6100 millones de dólares, que se amplió a unos 18.800 millones debido a los costos de litigiosidad (básicamente intereses acumulados y punitorios). Al fondo NML Capital, propiedad de Paul Singer, el juicio le redituó una ganancia anual de 156 millones anuales. “Lo que hicimos es negociar con las reglas de juego y normas del Juzgado de Nueva York y plantear la situación a la que habíamos llegado, pero en un plano de igualdad”, dijo. Reconoció que se planteó que se respetaría el capital original. Siguiendo con los slogans macristas, sostuvo que la posición del juez Griesa se pudo revertir porque se hizo con transparencia y con la verdad.

Las condiciones de la oferta, tal como adelantó este diario, contemplan una oferta base para todos los tenedores de bonos defaulteados por el ciento por ciento del monto nominal más un 50 por ciento. Para los que tienen fallo firme a su favor en los tribunales de Griesa se reconocerá el 70 por ciento del monto de la sentencia. “Más de la mitad del problema se resolvería con una quita de 26 por ciento”, sostuvo. Justificó el pago en efectivo a los buitres en que de ese modo se evitará una discusión posterior respecto al valor de los bonos por el pago a los buitres. “Hay que hacerlos porque si no, no volvemos a crecer”, dijo al finalizar su exposición antes de las preguntas.

El debate

El primero en tomar la palabra fue el jefe del bloque del Frente Para La Victoria, Héctor Recalde, quien sostuvo que el acuerdo es un avasallamiento sobre el Congreso, debido al tratamiento super express que pretende el oficialismo, y criticó que se vuelva a confiar en bancos que hoy están imputados de lavado. Según afirmó el secretario Caputo, los bancos que participarán de la operatoria cobrarán entre 0,15 y 0,20 por ciento de la colocación, lo que equivale a unos 20 millones de dólares sobre el monto de la primera emisión. Prat-Gay argumentó que “no se trata de un apriete ni una extorsión”, sino de una fecha que permita avanzar en otros temas pendientes con la misma velocidad”. En ese intercambio, el ex ministro de Economía y actual diputado por el FpV, Axel Kicillof, pidió la palabra para contestar las acusaciones por parte del actual ministro respecto a una supuesta desidia del Gobierno anterior. El presidente de la Comisión de Presupuesto, el macrista Luciano Laspina, no lo dejó hablar.

Tras esperar su turno, Kicillof respondió a los planteos de Prat-Gay. “Si alguien no tiene responsabilidad del endeudamiento son precisamente Néstor Kirchner ni Cristina Fernández, sino funcionarios actuales, como el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger”, apuntó. Rechazó la idea que se intenta implantar desde el discurso de Cambiemos, respecto a que no se buscó encontrar una solución. “No dilatamos nada. Ellos (por los buitres) nunca entraron a un canje porque su negocio es litigar. No son bonistas. Compraron los bonos después de que se declarara el default. Esta historia la están borrando Macri y ustedes”, afirmó Kicillof, y allí vino la segunda interrupción de Laspina para que se apurara con la pregunta. El ex ministro continuó. “La deuda nunca fue un puente para el crecimiento. Se sostiene que con este arreglo se evita el ajuste o la emisión monetaria pero eso no es cierto, porque los dólares que ingresen deberán pasarse a pesos. Hubiese sido más interesante que buscara el apoyo ya logrado en Naciones Unidas y que se haga sin bancos intermediarios”, increpó. Prat-Gay respondió con chicanas. “Vos te fuiste en un avión y en 48 horas trajiste un acuerdo con el Club de París, al que se le pagó el cien por ciento”, afirmó el ministro de Hacienda, desconociendo la diferencia entre un arreglo con un acreedor que sí aportó al país el monto nominal demandado y un grupo de fondos especulativos que compraron deuda a 25 centavos por dólar.

El diputado Carlos Heller, del Partido Solidario, aliado al FpV, expuso el interrogante respecto a lo que suceda con el 93 por ciento de los bonistas que entraron al canje y aceptaron una quita del 67 por ciento. Remarcó que, por más que haya caído la cláusula RUFO, que impedía hacer una mejor oferta a los holdouts, ante la derogación de las leyes que pide el Gobierno, esos bonistas podrían sentirse defraudados y buscar un juez de la línea Griesa que les asegure una demanda contra el país, lo que haría caer toda la reestructuración de la deuda. “Creo que tenemos un costado notablemente vulnerable en esa cuestión, que nos deja a merced de la interpretación de cualquier juez que podría hacer lugar a demandas”, agregó Heller. El equipo económico sostuvo que sus abogados le aseguran que no hay ningún riesgo de que eso ocurra, aunque sin dar precisiones.

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-293884-2016-03-05.html

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Domingo, 14 de febrero de 2016 |


ECONOMIA › OPINION
Algunos números sencillos para evaluar la oferta de Macri a los fondos buitre


Por Axel Kicillof *
Una interesante nota publicada por el portal del oficialista Grupo Clarín el 5 de febrero, durante las negociaciones con los fondos buitre, revelaba que según “fuentes oficiales” el gobierno de Macri había “propuesto una quita en torno del 40 por ciento sobre los intereses a devolver a los acreedores” y que la estrategia “apunta a obtener una mayor quita a cambio de pagar en efectivo”. Otro medio publicaba exactamente la misma cifra el mismo día. Ambos calificaban a la oferta de “agresiva”.

Pero el misterio se develó al día siguiente, cuando finalmente se conoció la oferta oficial que firmó Macri. La realidad resultó decepcionante: el pago sería en efectivo pero el “descuento” llegaría sólo al 25 por ciento. Así, la oferta de Macri consiste en pagar en efectivo 6500 millones de dólares sobre la sentencia de Griesa. En un solo día se habían perdido 1100 millones de descuento, siempre según fuentes oficiales. Es cierto que ya nadie utilizaba el adjetivo “agresiva” para calificar a la oferta, aunque los medios oficialistas tampoco se atrevieron a llamarla por su nombre: “vergonzosa”. Algunos podrían llamarla “generosa” aunque la generosidad se ejerce con la plata de uno y, en este caso, se trata de la de todos los argentinos. De todos modos, como mostraremos, tampoco sería “agresivo” conseguir un descuento del 40 por ciento.

Muchos recordarán las complicadas condiciones en las que se llevó adelante la negociación con los fondos buitre en julio de 2014. La Suprema Corte de Estados Unidos acababa de rechazar el caso de Argentina contra los buitres. Se había creado una enorme presión para que Argentina pagara lo que Griesa había determinado. Si no lo hacía, se decía que el país iba a caer en un default como el de 2001, el riesgo país se dispararía y los acreedores pedirían la aceleración de toda la deuda externa, también la reestructurada. Tal como sostuvimos entonces, nada de eso ocurrió. Pero lo que quiero resaltar es que en esas condiciones, las peores para una Argentina asediada por advertencias y amenazas de todo tipo, los fondos buitres llevaron una oferta a la mesa. La oferta consistía en darnos un descuento del 15 por ciento y cobrar en bonos de largo plazo, no en efectivo. Ante la firme postura de nuestro gobierno, Y más adelante tiempo después, ofrecieron, a través de terceros, ofrecieron un descuento todavía mayor: 30 por ciento y en bonos, es decir, como se dice vulgarmente, en papelitos y no en dólares contantes y sonantes.

¿Por qué se rechazó la oferta?

En primer lugar, hay que aclarar sobre qué monto se realizaba el descuento ofrecido por los buitres. Cuando Néstor Kirchner negoció con los acreedores la salida del default, ofreció 35 centavos por cada dólar. La de Néstor sí era una oferta realmente agresiva, pero respondía a criterios fáciles de comprender. Del mismo modo, cuando fundió la compañía norteamericana Enron los acreedores recibieron entre 14 y 18 centavos por dólar. En el caso de Argentina, los acreedores le habían prestado al país durante la década de los ‘90 a tasas altísimas participando de una verdadera timba. Esas tasas eran tan altas justamente porque había un riesgo cierto de default. El neoliberalismo sobreendeudó al país y después no pudo pagar. Cuando el default ocurrió, lo justo era “compartir” los costos. El acuerdo fue aceptado por 93 por ciento de los acreedores, que así se aseguraban además que Argentina pudiera pagar sus compromisos, como hizo puntualmente en los años siguientes. Como decía Néstor, había que crecer para poder pagar. Y así sucedió.

Si Néstor ofreció 35 centavos por cada dólar, Griesa pretende que Argentina pague 4 dólares por cada dólar. Pero además, hay que tener en cuenta que los buitres pagaron sólo 25 centavos por cada dólar, porque nunca le prestaron plata a Argentina sino que compraron los títulos después del default e incluso después de la reestructuración con el expreso propósito de buscar un juez que les dé la razón. La sentencia de Griesa cumple ese objetivo y les otorga una ganancia de 1600 por ciento, que con el descuento que ofrece el gobierno de Macri se reduciría a ... ¡1200 por ciento! Un disparate. En síntesis, con la propuesta de Macri, los buitres cobrarían 6500 millones cuando apostaron cerca de 500 millones, es decir, 3 dólares por cada dólar. Como se ve, no se está pagando por el juicio del siglo sino que el gobierno de Macri estaría convalidando la estafa del siglo.

¿Cuál es el riesgo de pagarle a los buitres “lo que dice Griesa”? El 93 por ciento que entró a la reestructuración de buena fe, aceptó una quita del 65 por ciento. Si ahora Argentina levanta la ley cerrojo y le paga a los buitres lo que piden con un módico descuento, no sería para nada extraño que en breve aparezcan bonistas que reclamen el mismo tratamiento que recibieron los buitres. Tampoco sería raro que un juez, con mejor criterio que Griesa, reconozca que el tratamiento debe ser equitativo entre los acreedores, multiplicando toda la deuda de Argentina por dos o por tres. Por eso, el único acuerdo con los buitres que no compromete el futuro del país es que acepten cobrar lo mismo que el 93 por ciento. No es un mal negocio. Considerando los intereses acumulados en estos años los fondos buitre obtendrían una ganancia superior al 300 por ciento sobre lo que realmente pagaron por los bonos.

No está de más citar la opinión de un “experto” que en 2013 presentó un escrito como amicus curiae apoyando a Argentina ante la Justicia norteamericana y contra el fallo de Griesa: “¿cuán justo puede ser para los buitres (holdouts) tener un trato mejor, incluso un centavo más que lo que ya se distribuyó (al 93 por ciento)?”.

El autor del facsímil no es otro que el actual ministro de Hacienda, Alfonso de Prat-Gay, que criticaba cualquier arreglo que reconozca para los buitres más que lo que recibieron los acreedores reestructurados. Aunque hoy sostenga lo contrario, tenía razón: pagar de más no es justo, pero tampoco es conveniente y además es extremadamente riesgoso.

Probablemente el resultado de la negociación sea hasta el momento tan desfavorable para Argentina porque el gobierno de Macri muestra un indisimulable apuro por llegar a un acuerdo, lo cual no es precisamente una buena estrategia de negociación. Como lo ven casi desesperado, le piden más. Los buitres, en cambio, saben y pueden esperar. Lo triste es que el apuro para negociar proviene de un motivo mucho más profundo y también mucho más peligroso: el plan de Macri parece ser endeudar nuevamente al país. Tal vez por eso nombró tantos funcionarios de la banca extranjera. Y tomar deuda es hoy posible, precisamente, porque después de 12 años de esfuerzo Argentina está desendeudada. Con trabajo, con industria, con crecimiento, con inclusión y sin deuda. Mantener esos derechos parece ser para algunos una pesada herencia.

* Ex ministro de Economía y actual diputado nacional por el FpV.


http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-292459-2016-02-14.html

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AGOSTO 26, 2013
 Pago a los fondos buitres: CFK enviará un proyecto de ley al Congreso para abrir un tercer canje de deuda Este problema de la deuda, que en realidad es un problema que proviene desde el 24 de marzo de 1976, cuando el país comienza a endeudarse cada vez más.
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Muy buenas tardes a todos y a todas: el día viernes pasado, la Cámara de Apelaciones, de la Ciudad de Nueva York, confirmó el fallo del juez Griesa, que la da la razón a los fondos buitres que ya son conocidos por los argentinos, porque fueron precisamente los que embargaron, el año pasado, la Fragata Libertad, en la República de Ghana, y por la cual tuvimos que recurrir al Derecho Internacional y también a tribunales internacionales, para obtener sin ninguna relación por parte del erario público, la restitución de uno de los símbolos de la Argentina. Antes habían existido algunos otros embargos sobre el Tango 01, sobre embajadas, sobre otros fondos.

Pero en realidad lo que queremos hablar, hoy, y dar a conocer no solamente a la opinión pública nacional, a los habitantes de la República Argentina, sino también a aquellos tenedores de bonos, que han confiado en la Argentina – el 93 por ciento de los tenedores de bonos – es que en realidad este fallo de la Cámara de Apelaciones ignora este acuerdo, que hemos logrado con el 93 por ciento, o por lo menos lo minimiza y también creo que – a nuestro humilde criterio – ignora la inmunidad soberana que tiene la reestructuración de la deuda, que se logró, primero, en el 2005, y luego, en el 2010, porque, como marca la Constitución Nacional Argentina, la negociación de la deuda externa es facultad expresa del Congreso de la Nación y solamente puede realizarse bajo su autorización.

De cualquier modo es bueno recordar, un poco, el origen de todo esto porque si bien pareciera que estuviera muy lejos, el 31 de diciembre de 2001, no está tan lejos y fue allí donde la Argentina defaulteó exactamente 81.836 millones de dólares. Vuelvo a repetir: 31 de diciembre de 2001, la Argentina, nuestro país defaultea la deuda de bonos por 81.836 millones de dólares.

El origen de esto era un 49 por ciento, esto es 40.363 millones habían sido contraídos durante la administración gubernamental, que tuvo lugar entre los años 1989 y 1999; el 51 por ciento restante, que es 41.473 millones fue contraído por la administración que tuvo su origen entre los años 1999 y el momento de declararse el default.

Bueno es también saber que cuando, en el año 2003, el Presidente Kirchner asume encara precisamente este problema de la deuda, que en realidad es un problema que proviene desde el 24 de marzo de 1976, cuando el país comienza a endeudarse cada vez más y hacer permanentemente una bicicleta financiera se ve agravado durante la convertibilidad y, finalmente, implosiona ese 31 de diciembre del año 2001.


El Presidente Kirchner tuvo una idea totalmente opuesta a la que se venía sosteniendo hasta ese momento. Hasta ese momento en el endeudamiento permanente el lema, si se puede decir, era: pagar para crecer. Él sostenía que era a la inversa, que necesitábamos crecer para pagar. Bueno, no era que lo hacía de inteligente, simplemente él observaba lo que había pasado en la Argentina durante las últimas treinta o cuarenta décadas y la conclusión se daba por sí misma: no se podía pagar si no se crecía, al contrario, se pagaba con más deuda y cada vez la deuda era mayor y constituía una severísima restricción a la economía argentina en lo educativo, en lo cultural, en infraestructura, en lo social, en la salud, en la generación de la producción del trabajo. Bueno de una Argentina que – como todos sabemos – cuando Néstor asumió tenía un 25 por ciento de desocupados, industrias cerradas y una situación que todos recordamos.

Me acuerdo que él, en la Asamblea de la ONU, en la primera asamblea que le tocó asistir, que fue en septiembre del año 2003, encaró decididamente este tema de la deuda externa y sostuvo que era necesario que el mundo comprendiera que era preciso que nos dejaran crecer a la economía argentina para poder pagar. Sostuvo una frase que no me voy a olvidar nunca más, dijo: “es necesario que nos dejen crecer para poder pagar, porque los muertos no pagan las deudas”. Y bueno, a partir de allí, invirtió la lógica de pagar para crecer, por la crecer para pagar.

Y precisamente desde el año 2003 a la fecha se hicieron importantes pagos, basados en dos reestructuraciones: en el año 2005, en marzo de 2005 se reestructura la deuda en la presidencia de Néstor Kirchner. Recuerdo muy bien que fue una negociación dura, larga, en un momento dado el primer banco que intervino como negociador y eventual fiduciario: el Wachovia, se retira en medio de la negociación provocando una severa crisis que fue en un momento en que el entonces ministro de Economía, le ofreció la renuncia al Presidente Kirchner porque parecía que había fracasado el intento de reestructurar la deuda y Kirchner dijo: “tengamos confianza, sigamos adelante”, y se decidió tomar como negociador y luego posterior fiduciario al Banco de Nueva York, normalmente conocido en la jerga financiera como BoNY. Finalmente ese primer canje en el que muy pocos confiaban y en el que muy pocos apostaban, pero que Néstor tenía una gran esperanza terminó reestructurando el 76 por ciento de la deuda soberana, con la quita más importante que se recuerde en la historia.

Quita que para medir la importancia que tuvo, en el crecimiento posterior de la Argentina la podemos cuantificar en más de 79.000 millones de pesos.

Y para que ustedes tengan una idea de lo que representa es la totalidad de la Asignación Universal por Hijo, es la totalidad de las más de 2.000 escuelas que se construyeron – en estos 10 años – en la República Argentina y es todas las viviendas y sus respectivas infraestructuras, todos los planes sociales de viviendas que se construyeron entre el 2003 y la fecha. Esto marca la envergadura de la importancia.

¿Cuál fue el argumento para la quita? Durante el momento de endeudamiento, en realidad, la Argentina pagaba tasas exorbitantes en dólares, en todo el mundo las tasas eran del uno, del dos por ciento y acá se pagaban tasas de dos dígitos. El argumento central para esa quita fue que quien sabe que va a un lugar donde están pagando una tasa exorbitante que se no paga en ninguna parte del mundo es lógico que conoce el riesgo que asume al colocar su fondo. Por eso dijimos que debían ser riesgos compartidos entre un país que había apostado a un timba financiera y también, del otro lado, a los que sabían que era imposible que alguien les devolviera ese dinero con esos intereses.

Ahí surgió el problema de los holdouts, que era – digamos – los que no habían entrado en este primer canje. Si bien todos los países tienen una ley de quiebra, nuestro país la tiene y basta con que el 66 por ciento de los acreedores esté de acuerdo para que el juez apruebe la quiebra, o el concurso de quiebra y también es una cifra similar en los Estados Unidos, en este primer acuerdo conseguimos un 76 por ciento. Pero siguió el problema de los holdouts. Era lógico porque había mucha gente que no creía en esta Argentina que nunca había pagado las deudas. Nosotros, inclusive, habríamos querido participar y demostrar aún más buena fe creando lo que se denominó el Cupón de Crecimiento, de modo tal que si la Argentina crecía los acreedores iban a recibir más dinero producto de acompañar y de asociarse al crecimiento de esa Argentina.

Luego, durante mi presidencia, en el año 2010, volvimos a abrir el canje y de ahí llegamos a una cifra récord de aceptación de reestructuración de deuda, que es el 93 por ciento a quienes les debíamos. Ya había más confianza, se había pagado deuda no solamente emitida en ley extranjera, sino también emitida en ley nacional; se había pagado deuda en el Banco de Nueva York; se había pagado deuda, aquí en el país, con lo cual logramos este 93 por ciento, una tarea también muy buena que se dio en ese momento, a través del entonces ministro de Economía, que recorrió, junto a su equipo, todo el mundo. Pero el actual ministro de Economía, también el Doctor Lorenzino, para precisamente incorporar a muchos bonistas italianos, japoneses, que eran más pequeños y que habían quedado fuera del primer canje. Llegamos – repito – a esta cifra de 93 por ciento.

El fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York creo que es un poco injusto con la Argentina. Toma un argumento del “Financial Times” y dice que nos condena porque la Argentina es “un deudor recalcitrante”. La Argentina ha pagado, entre el año 2003 y el año 2012, este país al que califican como deudor recalcitrante 173.733 millones de dólares. Vuelvo a repetirlo: desde el año 2003 a la fecha, hemos pagado 173.733 millones de dólares. 41.044 millones de dólares es dentro del propio sector público nacional, entre distintos organismos del sector público nacional, que se prestan entre sí para financiamiento, para infraestructura, en fin para lo que hace al funcionamiento del Estado; 81.487 millones de dólares hemos pagado al sector privado (extranjero y nacional, en dólares, tenedores de bonos) y a los organismos multilaterales de crédito, entre ellos al Fondo Monetario Internacional, cuando nos desendeudamos, en el año 2006, al Banco Interamericano de Desarrollo por los préstamos que nos ha dado, al Banco Mundial, a la Corporación Argentina de Fomento, 51.201 millones de dólares; en total, 173.733 millones de dólares.

Digamos que más que deudores recalcitrantes somos pagadores seriales. Pero, además, con un aditamento: esto lo hemos hecho absolutamente con recursos genuinos, con recursos que hemos logrados a partir de la administración de comercio, y a partir de la mejor administración de los recursos del Estado, sin acceder al mercado de capitales. Creo que así como fuimos el país que entró en el Guinness por ser la deuda soberana más importante que se ha defaulteado creo que también debemos estar en el Guinness de los países que más hemos pagado, que más hemos cumplido con nuestras obligaciones en los últimos diez años, sin acceso al mercado de capitales.

Por eso me parece importante que todos los argentinos sepamos el esfuerzo que hemos hecho y también el mundo tenga conocimiento del esfuerzo que hemos hecho. Hoy, la deuda de los argentinos en dólares, que cuando Kirchner asumió representaba algo así como el 150 por ciento aproximadamente del PBI, ha pasado a representar en moneda extranjera, ya sea que se le deba a privados nacionales o extranjeros, algo menos del 10 por ciento del PBI. O sea, del 150 del PBI, hemos pasado a algo menos del 10 por ciento del PBI.

Y en pocos días más, vamos a pagar el BONAR 7, vamos a pagar 2.000 millones de dólares cash, exactamente el día 12 de septiembre. Este es un bono en legislación nacional que se paga también aquí en la Caja de Valores pero que la mayoría se cobra en el extranjero porque la mayoría son tenedores extranjeros que lo hacen muy fácilmente, con filiales locales de bancos extranjeros pagan a sus otra casas matrices o filiales en el lugar donde están los acreedores internacionales y de esa manera se salda la deuda.

A partir de ese momento la Argentina, o sea, a partir del 12 de septiembre, la Argentina va a pasar a deber en moneda extranjera, euro o dólares, 8,3 por ciento de su PBI.

Bueno también es recordar que esto es una ratio de deuda que es de las más bajas de los países desarrollados y ni qué hablar de los países de la región.

Bueno también es recordar que nuestro Gobierno es un pagador serial pero no es un endeudador serial, porque la deuda se tomó durante otras gestiones y también se defaulteó durante otras gestiones. Y esto nos ha permitido a los argentinos, esta administración, crecer y precisamente poder pagar la deuda.

Ahora bien, este fallo…Yo escuchaba algunos comentarios hoy sobre este fallo que me atrevo a calificar un poco de cortoplacistas porque el fallo…dicen, bueno, “en realidad es un fallo que recién podrá tener efectos porque va a ser apelado y tendrá que decidir la Corte Suprema de los Estados Unidos en el año 2014 o 2015”.

Realmente, no parece demasiado serio, no hay responsabilidad, me parece de un buen gobierno, de una buena gobernanza creer que el 2014 o el 2015 o el corto plazo son una solución para los problemas. Nosotros creemos que los problemas deben resolverse, no solamente en el corto plazo, sino en el mediano y en el largo plazo.

Por eso, la decisión…hemos tomados decisiones en virtud de esto porque no podemos tener como país una Espada de Damocles sobre nuestro cuello diciendo que en cualquier momento alguien va a tomar una decisión, se van a caer los canjes del año 2005, 2010, los acreedores nuestros no van a pagar y el país va a volver al 2001. Esto es lo único que no vamos a permitir por lo menos mientras yo sea Presidenta.

Por eso, la primera decisión que hemos tomado, bueno, es pedirle a Dios que ilumine a la Corte Suprema de los Estados Unidos porque, en realidad, estaríamos realmente ante un caso que, no solamente tiraría abajo una de las reestructuraciones de deuda más importantes de las que se tenga memoria, sino que también invalidaría otras reestructuraciones de deuda. Porque téngase en cuenta que estos fondos buitres solo representan el 0,45 por ciento.

Para tenerlo claro: el 93 por ciento de los acreedores de Argentina, arregló; un 7 por ciento no arregló, pero solamente están haciendo juicio en Nueva York y han obtenido esta sentencia, fondos buitre por el 0,45 por ciento del total de la deuda. Bonos que fueron comprados recién en el 2008, cuando ya habían sido defaulteados, valían muy poco y si se le hace lugar a lo que ellos pretenden, la ganancia en dólares sería de algo más del 1.300 por ciento, algo que realmente carece de lógica, de sentido común. Creo que no hace falta ser un experto en Derecho o en Economía para darse cuenta que de esta manera solamente funde la República Argentina, sino que fundiría el país. Sobre todo, en momentos en los cuales numerosos países desarrollados del primer mundo, están también reestructurando sus deudas.

Por eso, la decisión que tome la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, no solamente influiría en la Argentina, sino influiría en todo el mundo financiero internacionales. No en vano se han presentado numerosos “amicus curiae” frente a la Corte, que no son precisamente amigos de la Argentina, baste recordar a la exdirectora del Fondo Monetario Internacional, Anne Krueger, también a numerosos fondos de administración que también tienen intereses y se han presentado, al gobierno de la República de Francia, a quien agradecemos también su presentación ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Pero también, como les decía y como no podemos tener una Espada de Damocles sobre nuestras cabezas, hemos tomado 2 decisiones más además de esta casi espiritual y casi terrenal de encomendarnos a Dios y a la Corte Suprema de los Estados Unidos: en primer lugar, en el día de mañana, vamos a enviar un nuevo proyecto de Ley al Parlamento argentino, que por imperio de la Constitución y del artículo 75 es el único capacitado para decidir sobre la deuda externa argentina, el Poder Ejecutivo actúa siempre como negociador, como delegado pero finalmente los acuerdos deben pasar por el Parlamento para ser aprobados o rechazados, y este proyecto de Ley va a consistir, precisamente, en abrir por tercera vez el canje de deuda para ese 7 por ciento que no ha ingresado. Queremos una vez más, demostrar la profunda vocación de hacer frente a los compromisos que tiene la República Argentina.

Hoy no lo podemos hacer porque estaríamos violando la propia ley de nuestro país que estableció ya en el 93 por ciento y cerró el segundo canje en el año 2010. Pero vamos a enviar, reitero, un proyecto de Ley al Parlamento para que, precisamente, ese 7 por ciento tenga la capacidad de ingresar, la posibilidad de ingresar y, bueno, y cobrar en paridad de condiciones con el resto de los acreedores.

Pero también hemos tomado una decisión para salvaguarda de quienes han confiado en la República, el 93 por ciento de los tenedores de bonos que han confiado en Argentina y que vienen cobrando, algunos del año 2005 y otros del año 2010. Y es, precisamente, hacer un reemplazo de títulos por la misma moneda, por los mismos plazos nada más que cambiando el lugar de pago para evitar eventuales embargos que pudieran sufrir los fondos porque ya hemos sufrido embargos anteriores.

Para ser claros: los que tienen bonos argentinos, el 93 por ciento, vamos a reemplazar esos títulos, esos bonos por bonos similares, por moneda extranjera, por los mismos plazos, únicamente que serán pagaderos aquí en la República Argentina en la Caja de Valores.

Como ya hemos pagado, para que ustedes tengan una idea de la certeza y de la seguridad jurídica que esto significa, los BODEN 12, que fueron precisamente los bonos que Argentina emitió para pagarles a todos aquellos que habían atrapados por el corralito, se acuerdan cuando no pudieron sacar los depósitos de los bancos, el Gobierno argentino, con bonos emitidos por ley argentina y pagaderos aquí en la Caja de Valores en la Argentina, ya ha cancelado totalmente esa deuda que fue de 19.600 millones de dólares.

La Argentina pagó la totalidad de los ahorros confiscados de argentinos y de no argentinos, o sea, de nacionales y de extranjeros, por 19.600 millones de dólares con títulos emitidos con legislación local y pagada aquí en la República Argentina en los plazos y en la moneda que habían sido estipulados.

Y en unos días más, para ser más precisos el día 12 de septiembre, como les decía hace unos instantes, vamos a pagar otro bono también emitido que es el BONAR 7, 2.000 millones de dólares, también emitidos en legislación local y pagaderos aquí en la Caja de Valores de la República Argentina, de modo tal que ya hemos pagado miles de millones de dólares de títulos emitidos con legislación local y pagaderos aquí en la Argentina.

Por lo tanto, la certeza y la seguridad jurídica, no solamente emana de nuestra convicción en cuanto a hacer frente a las obligaciones a las que la Argentina como Estado se había comprometido, aunque no haya sido nuestro gobierno, sino fundamentalmente también a los hechos objetivos, concretos que ya hemos protagonizado pagando títulos emitidos aquí en la Argentina.

Y el deber fundamental de esto, no es una vocación de pago, yo sé que por allí hay algunos sectores que dicen que no habría que pagar nada, mínimos, absolutamente, porque sería disparatado. Pero bueno es recordar que la República Argentina tiene además 40 millones de habitantes que exigen responsabilidad por parte de las autoridades del Gobierno y poder seguir garantizando el crecimiento de Argentina en un marco de seguridad jurídica y de hacerse cargo de las obligaciones.

Por eso, quería hoy dirigirme, no solamente a los 40 millones de argentinos, sino también a todos aquellos que han confiado, nacionales o extranjeros privados, y han formado parte de ese 93 por ciento que aceptó bonos de Argentina con cupón de crecimiento que ha venido pagando regularmente, dirigirme también al resto del mundo financiero internacional y específicamente a las autoridades de Estados Unidos y, fundamentalmente, a su Corte, porque en realidad, estaríamos infligiendo un seguro daño sí a la seguridad jurídica, sí al trust, a la confianza que se tienen que tener en la reestructuración de deuda en un momento muy difícil de todo el mundo en materia financiera.

Nos parece realmente que solo un 1,45 por ciento que ingresó en el 2008 con bonos basura, comprados por muy poco dinero, hoy pretenda malograr lo que hemos logrado en materia de reestructuración de deuda, de crecimiento, de pago, de aporte al mundo, porque en definitiva es un aporte de la Argentina a la certidumbre jurídica del mundo y a la confianza de quienes confiaron en la Argentina, me parece que es importante que podamos tener este contacto y poder decir estas cosas.

Finalmente, para los que muchas veces nos dicen que nos gusta hablar del pasado y creen que el pasado ya pasó, yo creo que este viernes pasado, el viernes de la semana pasada, se ha comprobado definitivamente que el pasado y sobre todo en Economía, siempre está a la vuelta de la esquina. Que basta que alguien cometa una equivocación o que alguien tenga otros intereses que no sean la de representar los intereses de los 40 millones de argentinos, para que las cosas que tanto nos han costado lograr en estos últimos años, finalmente se malogren.

Estas cosas que a veces decimos sobre el pasado, no es con el ánimo de fiscalizar, con el ánimo de acusar o de poner en mayor valor lo que nosotros hemos hecho, sino por el contrario, tratar de evitar volver a cometer los errores que hemos cometido los argentinos, miren, me involucro yo también a pesar de no haber formado parte en ningún gobierno endeudador, pero sí formo parte de la Argentina y me siento tan responsable como los 40 millones de argentinos, pero la más responsable porque me han elegido para conducir los destinos del país.

Por eso, quería en síntesis, comentarles estas dos decisiones importantes, la de la reapertura de una tercera ley de canje. Espero que como decimos aquí en la Argentina, la tercera sea la vencida y podamos finalmente incorporar a ese 7 por ciento.

También un llamado a la razonabilidad y al sentido común que no puede ser que un 0,45 por ciento, que adquirió bonos a tan bajo precio, pueda poner en juego al 93 por ciento de los acreedores y con las cifras que hemos pagado y que tendremos que seguir pagando y, fundamentalmente, las posibilidades de seguir creciendo en la Argentina para generar trabajo, para dar salud, educación y al mismo tiempo, para hacer frente a nuestras obligaciones.

Por esos motivos es que quería hoy comunicarme con el conjunto del pueblo argentino y también fundamentalmente, con quienes han creído en la Argentina, han apostado por ella, que sigan haciéndolo porque estamos al frente de la nave y fundamentalmente la vamos a conducir a buen puerto y creemos también, tenemos fuertes esperanzas, de que el sentido común impere por sobre el lobby formidable que hemos visto en estos días donde un 0,45 por ciento se pueda imponer sobre la voluntad de un 93 por ciento.

Soy abogado al mismo tiempo y sé que esto afecta decididamente la igualdad entre las partes; sé que afecta la equidad; sé que afecta la seguridad jurídica; sé que afecta la certeza que deben tener las relaciones económicas y financieras el mundo y, por eso, solicitamos que con la misma responsabilidad que hemos actuado en estos 10 años, pagando puntualmente todo lo que nos habíamos comprometido por primera vez en nuestra historia, también pedimos responsabilidad a los que tengan la decisión en sus manos.

De cualquier manera, también decir que la Argentina no va a violar sus propias leyes y va a, precisamente, darle participación al Parlamento argentino en un tema tan importante como este, como también se lo hemos dado en el año 2005 y 2010, que nos ha permitido tener un crecimiento y hacer frente a nuestros compromisos.

Muchas gracias por escuchar y buenas noches a todos y a todas.

http://www.cfkargentina.com/fondos-buitres-tercer-canje-de-deuda-cristina-kirchner-holdouts/

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Sábado, 24 de agosto de 2013 | Hoy

ECONOMIA › FALLOS DE RAPIÑA > DEL DEFAULT DE LA DEUDA AL FALLO DE LA CAMARA DE APELACIONES DE NUEVA YORK
La pelea, capítulo a capítulo
En marzo de 2005, Néstor Kirchner negoció la mayor quita de deuda de la historia con una adhesión del 76 por ciento. Un segundo canje elevó ese porcentaje al 93 por ciento, pero el 7 por ciento restante pone en jaque ese acuerdo.

Por Fernando Krakowiak
La Argentina logró en 2005 la quita de deuda soberana más grande de la historia. Sin embargo, el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York podría hacer fracasar ese acuerdo si la Corte Suprema de Estados Unidos no lo revisa. El juez de primera instancia Thomas Griesa dictaminó el 23 de febrero de 2012 que el país le debe pagar la totalidad de la deuda a un grupo de fondos buitre que no aceptaron ninguna quita y litigaron en su juzgado. El 26 de octubre la Cámara ratificó ese fallo y ayer desestimó la apelación del gobierno argentino. La totalidad de la deuda que reclaman los buitres en esa demanda es de unos 1330 millones de dólares, pero el problema no es sólo el monto. Si la Argentina les paga a esos acreedores el ciento por ciento de lo reclamado, todos los que ingresaron al canje estarán en condiciones de reclamar lo mismo. Entonces la reestructuración que negoció Néstor Kirchner se habrá caído.

En diciembre de 2001, el efímero gobierno de Adolfo Rodríguez Saá declaró un default por 81.200 millones de dólares, el 62 por ciento de un total estimado entonces en 132.000 millones de dólares. En ese momento, la Argentina atravesaba la peor crisis económica y social de su historia. Por lo tanto, era imposible seguir pagando toda la deuda. Los primeros contactos para regularizar la situación comenzaron recién durante el gobierno de Néstor Kirchner. El 25 de septiembre de 2003, cuatro meses después de haber asumido, el mandatario pidió colaboración en la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconstruir la economía y recuperar la capacidad de pago. “Sin una concreta ayuda internacional, sin medidas que promuevan el crecimiento y el desarrollo sustentable, el pago de la deuda se torna una verdadera quimera”, sostuvo. Al mismo tiempo, advirtió que no se dejaría asfixiar por los acreedores. “Nunca nadie les pudo cobrar una deuda a los muertos”, agregó. Lo que vino después fue una dura negociación que cerró su primera etapa el 3 marzo de 2005, cuando el Gobierno concretó el primer canje de deuda con una quita nominal de 65,6 por ciento, la más grande de la historia. La adhesión fue del 76 por ciento.

Los que quedaron afuera incrementaron la presión contra el Gobierno con diversos pedidos de embargo ante tribunales internacionales. Varias demandas se radicaron en Nueva York porque parte de los bonos fueron emitidos bajo legislación estadounidense. A raíz de esa presión, en abril de 2010 la Argentina reabrió el canje con una nueva oferta, levemente mejor que la de 2005. El porcentaje de adhesión se elevó entonces al 93 por ciento, pero el 7 por ciento restante, en su gran mayoría fondos buitre, siguió litigando, logró embargar temporariamente algunos activos argentinos en el exterior, como la Fragata Libertad, y ahora puso al Gobierno en una nueva encrucijada.

Para lograrlo, los buitres contaron con el respaldo del juez Griesa. En febrero del año pasado, el magistrado emitió un fallo donde ordenó a la Argentina pagarle a los fondos Elliot, NML Capital, Dart, Aurelius, AC Paster y Blue Angel la totalidad de la deuda que reclaman, sin quita. El Gobierno apeló a la Cámara. En su escrito argumentó que esa medida discriminaba a los que entraron a los canjes de 2005 y 2010, poniendo en riesgo toda la reestructuración.

 El 26 de octubre de 2012, la Cámara de Apelaciones de Nueva York respaldó el fallo de Griesa y le ordenó al juez que defina con más precisión cómo hacer efectiva su resolución. “Jamás vamos a pagarles a los buitres”, respondió entonces el ministro de Economía, Hernán Lorenzino.

El 1º de noviembre de 2012 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner habló de una campaña anti Argentina y cuestionó a la Justicia estadounidense: “La verdad es que cuando uno ve lo que pasó con la Fragata Libertad y con las decisiones de la Justicia de Nueva York, recomiendo como Presidenta, por favor, a todos los que tengan que reestructurar deuda, no vayan más a Nueva York. No cometan el error de ir a un Estado o a una Justicia que evidentemente desconoce su propia legislación”, sentenció.

Griesa se mostró molesto con la reacción del Gobierno y el 22 de noviembre de 2012 sorprendió al ordenarle que les pague a los buitres 1330 millones de dólares en efectivo el 15 de diciembre de ese año. Incluso exigió que la Argentina depositara esa cifra en una cuenta de garantía para los buitres, junto con el pago del Cupón PBI. De otra manera, los bonistas que sí entraron al canje no podrían cobrar. La decisión provocó una fuerte caída en los bonos de la deuda. “Lo único que le faltó a Griesa es ordenar que manden a la Quinta Flota”, respondió Lorenzino. Además, el ministro dijo que el fallo de Griesa era “colonialismo judicial”.

Cuando parecía que la Argentina se encaminaba a un default técnico, la Cámara de Apelaciones de Nueva York ordenó suspender el fallo. La decisión la tomó el 28 de noviembre. Ese día fijó además un cronograma de presentaciones para ambas partes que finalizó el 27 de febrero. Cuando le tocó su turno, el gobierno argentino flexibilizó su posición e informó a la Cámara de Apelaciones que estaba dispuesto a reabrir el canje de deuda. La Cámara pidió más detalles y el 29 de marzo el Gobierno le acercó una propuesta donde replicó las condiciones de la oferta que realizó en 2010. Los buitres ratificaron luego que no aceptarían quita y ahora la Cámara ratificó su postura inicial y se inclinó por los acreedores, dejando a la Argentina al frente de una nueva crisis financiera. Además, sentó un precedente que dificultará todas las renegociaciones de deuda futuras a nivel mundial ya que, a partir de ahora, mientras haya un acreedor que no acepte, todo el proceso quedará pendiendo de un hilo. El impacto del fallo no es automático porque la orden de pago quedó en suspenso hasta que la Corte Suprema de Estados Unidos decida si interviene. Igual el panorama no es alentador, porque son muy pocos los casos que revisa la Corte.

fkrakowiak@pagina12.com.ar


http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-227510-2013-08-24.html

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El Gobierno pagará intereses por casi US$ 323 mil diarios con los fondos buitre hasta que les salde la deuda en default Así lo indica el acuerdo firmado entre la Argentina y los demandantes que ganaron el caso del pari passu; los bonistas anticiparon que apelarán la orden de Griesa que habilita al país a salir del default técnico SEGUIRMartín KanenguiserLA NACIONJUEVES 03 DE MARZO DE 2016 • 11:46 4551705

El Gobierno acumula desde anteayer una carga de intereses de US$ 322.795 diarios con los fondos buitre hasta concretar el pago del acuerdo firmado el 26 del mes pasado por US$ 4653 millones para salir del default.
En el punto tres del acuerdo firmado por el Gobierno y los fondos NML, Aurelius, Blue Angel, Olifant y FFI el 26 de febrero último, se estableció que "las partes acuerdan que se acumule una cuenta de intereses desde el 1ro de marzo hasta el pago del total del monto del acuerdo o hasta el 14 de abril de un monto diario de US$ 322.795".

Las cifras del acuerdo son de US$ 4418 millones por lo que se reclamó en Nueva York -con una quita respecto del monto reclamado de US$ 5891 millones- más US$ 235 millones por los juicios efectuados fuera de esa jurisdicción.

En el punto número 7 se dispuso que "del dinero que se recaude a través de la emisión de bonos, la Argentina acuerda pagarle primero y en forma directa a los demandantes el monto total acordado" en el convenio que llevó al juez Thomas Griesa a disponer, con condicionalidades, el levantamiento de la medida cautelar que le impedía al Gobierno salir del default técnico.

El texto del acuerdo fue adjuntado por el abogado Edward Friedman, en representación de los fondos buitre mencionados, en una carta dirigida a Griesa hoy, en la que anticiparon que apelarán el fallo del magistrado de primera instancia.
Al respecto, indicaron que la inclusión del texto del acuerdo en los expedientes de la corte liderada por Griesa "facilitará el rápido acceso a la Corte de Apelaciones".
sagrada flia La apelación debe concretarse entre hoy y mañana, según el plazo establecido por Griesa.
En esa sintonía, bonistas argentinos advirtieron también que apelarán la orden de ayer del juez.
Así lo anticipó a LA NACION el directivo de la Asociación de Damnificados por el Default y la Devaluación (Adapd), Horacio Vázquez, quien indicó que "el Gobierno está planteando una propuesta sin haber hablado con los que tenían que entrar".
Estos acreedores son representados en Estados Unidos por el abogado Mike Spencer, quien aseguró en una carta la semana pasada que representaba demandas por títulos en default por US$ 832 millones. En particular, el "grupo Varela", que ganó el caso del pari passu con los fondos buitre, tiene cerca de un millón de dólares. Spencer se quejó en ese mensaje de haber sido discriminado por el mediador designado por Griesa, Dan Pollack, en las negociaciones desarrolladas en Nueva York entre el Gobierno y los inversores.
"Esto se va a apelar porque Griesa borró con el codo lo que hizo con la mano. Igualmente, más allá de todas las apelaciones que se hagan, queda claro que para un argentino no hay nada peor que otro argentino", señaló Vázquez.
El directivo de Adapd reiteró que "a diferencia de los fondos que compraron después del default, los argentinos compramos antes" del estallido de la convertibilidad.
Según el bonista, "es ridículo que la Argentina no quiera arreglar con los bonistas particulares, que todavía tienen deudas por US$ 2500 millones; eso llevará a que siga en default y con riesgos de embargo, aunque no existan las medidas cautelares".
A las causas que tiene Spencer, se suman acciones de clase y los bonistas italianos representados por el abogado Anthony Constantini, que presentó una demanda en octubre del 2014 y no son parte de los acreedores de su país representados por Nicola Stock.
De todos modos, en el Gobierno confían en poder seguir negociando con ambos abogados para que terminen aceptando la propuesta argentina.
Afirman que, si siguieran como holdouts, no contarían con la poderosa arma que Griesa les quitó ayer, al habilitar el levantamiento de la "injunction" que le impedía al Gobierno pagarles a los bonistas que entraron a los canjes del 2005 y 2010. La entrada en vigencia de la orden está sujeta a que se levanten las leyes cerrojo y de pago soberano y que se le pague a los bonistas que aceptaron la oferta argentina hasta el lunes último.
Pero Vázquez cree que la cuestión de fondo no cambiará. "Todo sigue igual que antes, porque la Argentina permanece en default y, al no pagar US$ 2500 millones, seguirá pagando tasas de interés más altas que sus vecinos".
En paralelo a la negociación externa, se prevé que desde hoy comience el trámite parlamentario para derogar las mencionadas leyes y, según fuentes legislativas, que el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, defienda el proyecto de acceso al mercado mañana ante un plenario de las comisiones de Presupuesto y de Finanzas en la cámara de Diputados.
Hasta las 17, la iniciativa -que contiene la derogación de las leyes, el permiso para endeudarse y un anexo con los acuerdos alcanzados- no había sido enviada al Congreso por el Poder Ejecutivo.
El bloque oficialista esperaba con impaciencia para ver el detalle de la ley comenzar las negociaciones con los bloques opositores; la sensación es que en la cámara de Diputados el trámite será más sencillo que en el Senado; hoy el ministro Prat Gay se reunió con el peronista Diego Bossio para explicarle su contenido, como lo hizo ayer con el líder del FR Sergio Massa-, porque solo se opondría el Frente para la Victoria "puro".
En tanto, en la cámara Alta la negociación con el PJ subió "de precio" porque los gobernadores quieren mostrar que el voto favorable al proyecto oficialista se traducirá en beneficios concretos para sus provincias, según fuentes que participan de la negociación.
http://www.lanacion.com.ar/1876315-bonistas-argentinos-advierten-que-apelaran-la-orden-del-juez-thomas-griesa


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Jueves, 19 de Junio de 2014 15:28)

Macri pidió que se pague a los fondos buitre (audio)

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, pidió que se cumpla con la sentencia del juez Griesa y se pague a los fondos buitre.



En entrevista con el periodista Jorge Lanata, el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri expresó: "Ahora hay que ir, sentarse en el tribunal de Griesa y lo que él termine diciendo, hay que hacerlo, si no entramos en default; ahora ya nos ejecutaron, tenemos que ir y pagar".

Además precisó: "tenemos que evitar entrar en default absoluto", explicando que "sería realmente un daño innecesario y gratuito para una economía que viene muy débil".


Promesas hacia Israel

Con respecto a su viaje a Israel, Macri señaló que le prometió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu derogar el acuerdo con Irán si llega a la presidencia."Me comprometí a que vamos a restablecer más y mejores relaciones con Israel, comprometernos con la lucha contra el terrorismo y derogar el acuerdo con Irán",

Entrevista Completa



Repercusiones sobre los dichos de Macri con respecto al pago a los fondos buitre
Audio La Mañana
19 de junio de 2014
"Si Macri hubiera sido presidente hubiera pagado"


LaPistaOculta GN
http://www.lapistaoculta.com.ar/3/2/c/opinion/item/5569-macri-pidi%C3%B3-que-se-pague-a-los-fondos-buitre.html






Miércoles, 9 de julio de 2014 |


ECONOMIA › EL MINISTRO DE ECONOMIA RESPONDIO A UN EDITORIAL DEL ADMINISTRADOR DE NML EN EL FINANCIAL TIMES
“Los fondos buitre nunca quisieron negociar”
Axel Kicillof envió una nota al diario inglés refutando los argumentos de Jay Newman, del fondo de Paul Singer, quien anteayer lanzó duras críticas a la Argentina a través de ese medio. El funcionario acusó a los buitres de no prestarse a una negociación.


“Los fondos buitre no son víctimas, son sólo extorsionadores.” Con esa afirmación comienza un artículo de opinión enviado ayer por el Ministerio de Economía al periódico inglés Financial Times. El texto lleva la firma del titular de esa cartera, Axel Kicillof, y enfatiza la reticencia de los demandantes a buscar un mecanismo de pago para su sentencia que no viole las condiciones acordadas con el 92,4 por ciento de los bonistas del canje. “No quieren negociar; de ese modo creen que pueden obtener el total de su reclamo o forzar a Argentina al default. Pero esto no sucederá: Argentina defenderá su exitoso proceso de reestructuración de la deuda mediante el pago a sus tenedores de bonos”, afirma el funcionario en la nota difundida ayer entre los medios locales.

En forma breve pero contundente, el titular del Palacio de Hacienda buscó refutar afirmaciones de Jay Newman, representante del fondo buitre Elliott Management, que fueron difundidas por el diario especializado el lunes pasado. Por eso, Economía reclamó la publicación total de su artículo, invocando el derecho a réplica a la editorial del fondo buitre. “¿Qué tipo de negociación equitativa que involucra cientos de miles de millones de dólares puede llevarse a cabo en tres semanas?”, advierte el artículo de Kicillof, en referencia al renovado pedido argentino de suspender transitoriamente la ejecución del fallo del juez Thomas Griesa para avanzar en la definición de pautas “justas, equitativas y legales” y permitir, mientras tanto, el pago normal de los vencimientos de deuda.

En la disputa entre Argentina y los buitres existen varios frentes abiertos en simultáneo: la negociación judicial con el abogado Daniel Pollack –el mediador designado por el tribunal–, la intimación al Bank of New York Mellon y a Euroclear, agentes de pago, para que transfieran los 532 millones de dólares que depositó el Gobierno a fines de junio en favor de los bonistas que entraron al canje; los distintos foros regionales e internacionales que respaldan la posición argentina; y los medios donde los buitres desplegaron –millonarias inversiones mediante– una intensa campaña contra el Gobierno a través de sus lobbistas.

La editorial firmada por Newman el lunes en el Financial Times generó renovado malestar en el equipo económico, que se encontraba en Nueva York dialogando con Pollack. Durante el viaje de regreso a Buenos Aires, el ministro Kicillof terminó de pulir los borradores de respuesta a los argumentos buitres. El texto lo leyó la presidenta Cristina Fernández, que dio el visto bueno y luego fue enviado al periódico inglés que, según explicaron en la cartera económica, accedió a publicarla aunque solicitó que la versión original sea ligeramente reducida por cuestiones de espacio.

“Newman está tratando de retratar a la Argentina como un país que no negocia. Esto es rotundamente falso. Tras largas negociaciones, Argentina ofreció dos canjes de deuda, en 2005 y 2010, que fueron voluntariamente aceptados por el 92,4 por ciento de los tenedores de bonos del país”, enfatizó Kicillof. “Los fondos buitre nunca quisieron cumplir con los términos aceptados por la inmensa mayoría de los acreedores. Tratan de extorsionar a un país soberano”, profundiza el texto al advertir que esos inversores especulativos “quieren condiciones privilegiadas y no se detendrán ante nada para conseguir su objetivo”. “Van a causar daños irreparables en el sistema financiero internacional, haciendo que todas las reestructuraciones de deuda futuras sean prácticamente imposibles”, advierte el ministro en su artículo.

La dureza del texto no implica abandonar las conversaciones a través del mediador, donde Argentina reiteró anteayer que reponer una medida cautelar para la ejecución de la sentencia es condición necesaria para hallar una solución sustentable. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijo ayer que una delegación argentina y los buitres se reunirán con Pollack pasado mañana en Nueva York, aunque anoche en Economía no estaba confirmada la presencia de Kicillof (ver aparte). Lo que sí se confirmó es que a esa reunión irán el secretario de Finanzas, Pablo López, y el responsable del área legal de Economía, Federico Thea.

“Es una paradoja que un fondo buitre como Elliott intente limpiar su reputación arrogándose la representación de los jubilados y tenedores de bonos traicionados”, cuestiona Kicillof en la nota que envió al diario inglés al advertir el modus operandi de esos inversores carroñeros. “NML Capital ubicó su base en las islas Caimán para evitar el pago de impuestos en Estados Unidos, compró bonos argentinos en 2008 y de inmediato demandó a la Argentina. Estos bonos, en cesación de pagos desde 2001, fueron adquiridos con el único fin de obtener una sentencia favorable para hacer una ganancia exorbitante”, reseña el texto.

Por eso, la columna de opinión de Kicillof recuerda que “los fondos buitre nunca prestaron dinero a Argentina” sino que adquirieron un paquete de bonos en 2008 por 50 millones de dólares. “La orden del juez Griesa permitiría a NML cobrar más de 800 millones de dólares asegurándose un rendimiento del 1600 por ciento en sólo seis años. Si en lugar de litigar, NML hubiera aceptado los canjes de deuda ofrecidos por Argentina habría triplicado o incluso cuadruplicado su inversión. Pero quieren más que un beneficio del 300 por ciento, ya que no son los prestamistas de buena fe a los países emergentes. Son lo que son: buitres judiciales y financieros”, afirma el texto que será publicado en los próximos días en el diario especializado en economía y finanzas.
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-250395-2014-07-09.html

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