Lo que circula por los medios

7 de noviembre de 2016

Mal fin de año y peor pronóstico para el que viene



Lunes, 07 de noviembre de 2016


ECONOMIA › ANTICIPAN UNA PROLONGACION DE LA RECESION Y MAYORES CONDICIONAMIENTOS POR LA DEUDA
Mal fin de año y peor pronóstico para el que viene
Un informe de FIDE advierte que los problemas de la economía se agravan con la solución vía endeudamiento. Recesión, desindustrialización y el espejismo de la abundancia de dólares, un combo explosivo.



Por Raúl Dellatorre
Una recesión que se prolonga y ya proyecta sombras sobre el año 2017. Un deterioro salarial que no se ve compensado ni siquiera parcialmente con la desaceleración de la inflación, que está resultando muy inferior a la esperada por el gobierno. La inversión externa que no sólo no produjo la lluvia que el gobierno prometía, sino que por el contrario muestra signos de “desinversión real”, con cifras de remisión de utilidades y dividendos al exterior que superan las cifras de inversión real en los primeros nueve meses del año, y más acentuadamente a partir de abril. Y un nivel de endeudamiento creciente que, lejos de fortalecer las posibilidades futuras de repago del país, está sirviendo a la acumulación de ganancias de capitales especulativos y financiando, internamente, una fuga de divisas de los residentes locales que no cesa. En ese contexto, si existe alguna posibilidad de recuperación económica el año próximo, no será homogéneo entre distintos sectores y tendrá a la industria perdiendo participación, afectando negativamente el nivel y la calidad de empleo, y también la distribución del ingreso. Estas son algunas de las conclusiones y precisiones sobre el actual contexto económico aportadas en el Informe mensual de noviembre de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo Económico. En el que, además, se advierte sobre los riesgos de un creciente grado de conflictividad social y sobre el “espejismo” del supuesto equilibrio en el sector externo a partir de la estabilidad cambiaria y el nivel de reservas internacionales, ocultando un creciente deterioro en la cuenta corriente de la balanza de pagos y un endeudamiento que ingresa en una “dinámica insostenible”.

Recesión

“A nivel productivo, la mayoría de los indicadores oficiales refleja la continuidad de la recesión, con nuevas contracciones en el nivel de actividad de la industria y la construcción durante septiembre (-7,3 y -13,1 por ciento, respectivamente). Estos números tornan inviable la hipótesis oficial de caída del PIB del 1,5 por ciento para 2016, proyectándose un retroceso en torno al 2,7 por ciento”, señala FIDE en las primeras líneas del informe.

“Durante el segundo semestre, el desequilibrio fiscal se acentuó y las cuentas externas evidencian una ampliación del déficit, un bajo dinamismo de la inversión externa y la aceleración de la fuga de capitales”, apunta enseguida. Y agrega que, “hasta el momento, el nuevo endeudamiento no ha contribuido a ampliar la capacidad de repago de la economía argentina, se trata más bien del ingreso de fondos para el financiamiento del desequilibrio de las cuentas públicas y del aprovechamiento, para los inversores, de la excelente oportunidad para las colocaciones de sus excedentes en el mercado financiero. La persistencia de la fuga de capitales de los propios residentes constituye otra señal sobre los desequilibrios estructurales de la economía argentina, que alertan sobre la sostenibilidad de este esquema en el mediano plazo”.

Concluye, al respecto, que “es cada vez más evidente que la inercia de este proceso no garantiza el reingreso a un sendero de crecimiento sostenido. En el contexto electoral del año que viene, es previsible que el gasto público asuma un rol más expansivo, pero este impulso aislado es insuficiente si no se logra dinamizar el consumo interno”. Advierte, además, que “frente a un marco de debilidad en la demanda efectiva como el que prevalece, se hace difícil esperar una reactivación sensible en el flujo de inversión privada. La industria, por ejemplo, exhibe los niveles de capacidad instalada ociosa más altos en los últimos diez años”, por encima del 36 por ciento.

De este modo, con un consumo interno deprimido y perspectivas poco favorables para el empleo, inversión privada sin dinamismo ni alicientes en el mercado local y una posibilidad bastante limitada de abrir nuevos mercados para las exportaciones manufacturadas, el gasto público en un año electoral aparece como una alternativa solitaria de inyección de crecimiento e impulsor de un cambio de tendencia. A todas luces, insuficiente.

Desindustrialización

El trabajo de FIDE repasa que, “en las definiciones estratégicas que han explicitado los funcionarios del Gobierno, se advierte poco espacio para la industrialización. La identificación de unos pocos sectores competitivos, liderados por el agropecuario y sus manufacturas, deja librada a su suerte a una parte sustancial del entramado fabril y a sus trabajadores, en un contexto interno de caída de demanda, creciente presión de las importaciones y un mercado internacional anémico. Todo indica, en consecuencia, que aunque se recupere el crecimiento, el mismo no será homogéneo entre sectores, con la industria perdiendo participación, tal como viene ocurriendo hasta el presente. Este tipo de crecimiento no resultará neutral para el nivel y la calidad del empleo y tampoco para la distribución del ingreso. Y en este contexto, es previsible que la puja distributiva y la conflictividad social se mantengan presentes en el escenario”.

Espejismo cambiario

El estudio de FIDE analiza, en otro aparte, la evolución del sector financiero y el frente externo. “El Gobierno realizó en el mes de octubre una colocación de deuda por el equivalente a 11.000 millones de dólares, el monto más elevado desde la emisión de bonos por 16.500 millones de dólares realizada en abril de este año, en el marco del acuerdo con los fondos buitre”, señala. A pesar de que la mayor parte de esta emisión fue nominada en pesos (se deberá cancelar en moneda local a su vencimiento), quienes suscribieron esos títulos los pagaron en dólares, “aprovechando el contexto de bajo riesgo cambiario”. Es decir, cambiaron sus dólares por títulos en pesos porque el interés que ofrece el gobierno es tan elevado que promete, cuando los cobren y vuelvan a cambiarlos por dólares, rendirles una renta muy superior a la que hoy podrían obtener en divisas en cualquier otra inversión. Dos terceras partes de esos 11 mil millones de dólares de títulos emitidos fueron colocados a cambio de dólares. Esto explica, en parte, la quietud y cierta tendencia a la baja en el precio del dólar y el aumento durante el mes del nivel de reservas internacionales del Banco Central, que por ahora retiene los dólares (que son del Tesoro Nacional para pagar futuros déficit fiscales).

Al respecto, FIDE advierte:

“Este contexto de afluencia de dólares, en un escenario de buenos negocios financieros para el capital, también contribuye a sostener el espejismo de que en la Argentina sobran dólares. Pero este proceso convive con el deterioro de las condiciones del sector externo. Ello se expresa en la acentuación del desequilibrio de la cuenta corriente, donde la mejora en el saldo comercial fue más que compensada con el deterioro en la cuenta de servicios, fundamentalmente financieros, por el mayor pago de intereses que devenga la nueva deuda. Además del aumento de las transferencias al exterior en concepto de utilidades y dividendos. Egresos que experimentaron, en los primeros nueve meses del año, alzas del 104 por ciento el primero, y más de 1000 por ciento el último”. Agregamos: alzas medidas sobre valores en dólares.

Puesto en cifras: por pago de intereses salieron, hasta septiembre, 9057 millones de dólares, cuando en todo 2015 se habían pagado algo más de 6600 millones. Por utilidades y dividendos, en nueve meses de este año se giraron 2179 millones de dólares, cuando en todo 2015 se transfirieron menos de 300 millones. Parte de los dólares que ingresan por nueva deuda, salen por intereses y pago de dividendos a casas matrices de multinacionales. Otra parte se va como fuga de capitales de grandes operadores en el mercado, aquellos que realizan compras mensuales por más de cinco millones de dólares. Esta es la rueda que se puso en marcha, como advierte FIDE, sobre una economía hundida en la recesión y sin muchas perspectivas de volver al sendero de crecimiento.

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-313625-2016-11-07.html

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Lunes, 07 de noviembre de 2016


ECONOMIA › KICILLOF CUESTIONO EL CRECIMIENTO DE LA DEUDA PUBLICA
“Endeudamiento desenfrenado”
“Este año fuimos el país que más deuda tomó en el mundo y en la historia argentina, considerando el plan Brady, el Megacanje y el Blindaje, creo que nunca se contrajo tanto endeudamiento en tan poco tiempo”, aseguró.



“La carrera de endeudamiento desenfrenado que está teniendo el gobierno de Macri ya ha batido todos los records. Este año fuimos el país que más deuda tomó en el mundo y en la historia argentina, considerando el plan Brady, el Megacanje y el Blindaje, creo que nunca se contrajo tanto endeudamiento en tan poco tiempo”, aseguró ayer el ex ministro de Economía y actual diputado nacional del Frente para la Victoria, Axel Kicillof. El legislador advirtió además que esa deuda no fue a parar ni a infraestructura ni a la industria sino a financiar la fuga de capitales, gasto corriente y financiamiento de importaciones.

Kicillof advirtió además que “si uno se guía por el presupuesto 2017 que se votó en la cámara de Diputados para el año que viene hay que esperar más de lo mismo”, en referencia al creciente endeudamiento combinado con una perdida creciente del poder adquisitivo de los trabajadores. El ex ministro de Cristina Fernández de Kirchner fue consultado además sobre el debate que generó el aumento en la dieta de los legisladores y, si bien criticó la medida, planteo sospechas sobre el momento en que se eligió para instalar el tema mediaticamente. “Me llamó la atención que estábamos discutiendo un presupuesto de un endeudamiento gigantesco y el tema era cuánto ganaban los diputados. No me parece nada bien ese aumento y creo que hay que discutirlo, pero tampoco me parece inocente que las discusiones que se estaban dando en la cámara fueran reemplazadas por algo que tiene que ver con la famosa idea del costo de la política. Son discusiones que hay que dar, pero cada vez hay que discutir una ley neoliberal aparece otra cosa”, remarcó en declaraciones radiales.

Con respecto al endeudamiento, el diputado del Frente para la Victoria también subió una nota a su Facebook para refutar un llamativo comunicado difundido el viernes por la noche por el Ministerio de Hacienda donde decía que hasta el 31 de octubre cancelaron 47 mil millones de dólares de deuda. “La aparición de esta verdadera pieza del museo del absurdo, sólo puede explicarse por la incomodidad que está sintiendo el gobierno de Macri ante la cuestión de la deuda externa”, remarcó. “Lo cierto es que Macri no pagó nada: simplemente tomó deuda nueva para pagar deuda, lo que técnicamente se llama roll over y en el barrio se llama ‘bicicleta’”, agregó. “Es un secreto a voces que Argentina es el país que más deuda tomó en el planeta durante este año. De hecho, casi duplicó la deuda externa con privados en moneda extranjera en 11 meses. Cuando asumió Macri, debíamos 43 mil millones de dólares en títulos. Además de esta deuda, estaba la deuda en pesos y la deuda con otras dependencias del Estado. Pero la deuda que realmente crea dificultades insalvables –y que eventualmente conduce al default– es la deuda en dólares con el sector privado. Y durante este año Macri lleva tomados casi 40 mil millones más. Más triste aún es que el presupuesto aprobado por Cambiemos –con la ayudita de buena parte de la ‘oposición’– anuncia que el año que viene piensan endeudarse por 44 mil millones más”, concluyó.


http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-313626-2016-11-07.html

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Domingo, 6 de noviembre de 2016 | Hoy


ECONOMIA › LA DEUDA EMITIDA POR PRAT-GAY Y STURZENEGGER SUMA IMPACTANTES 90 MIL MILLONES DE DOLARES EN ESTE AÑO
Chocar la calesita
El impresionante endeudamiento en pesos y en dólares, en el mercado local e internacional, no derivó en una fiesta económica. El desmanejo en la gestión económica tiene como saldo recesión, fuga de capitales, mayor desequilibrio externo y aumento del déficit fiscal.



Por Alfredo Zaiat
Alfonso Prat-Gay y Federico Sturzenegger disputan el liderazgo de endeudador serial.


La deuda en pesos y en dólares emitida por el gobierno de Mauricio Macri en el mercado local e internacional no suma 44 mil millones de dólares en lo que va del año. Ni serán los 50 mil millones de dólares que calculan analistas para fin de 2016. Hasta el último día de octubre la nueva deuda emitida en once meses de gestión de la dupla Alfonso Prat Gay - Federico Sturzenegger totalizaba 87 mil millones de dólares. Hasta fin de año superaría los 90 mil millones de dólares. Este monto impactante se integra con una cuenta que no se contabiliza en las evaluaciones corrientes pero que debe sumarse para dar cuenta de la magnitud del endeudamiento público: la emisión de Lebac. Es la deuda que está acumulando a mucha velocidad el Banco Central y que es aún más inquietante que la colocada por el Ministerio de Finanzas puesto que es de cortísimo plazo. El actual stock de Lebac está generando pagos de intereses en pesos equivalentes a 1000 millones de dólares mensuales, monto que se acelera a medida que se incrementa esa deuda que se ha convertido en la cadena de la felicidad para el mundo de las finanzas.

Si cualquier analista local o del exterior, ortodoxo o heterodoxo, hubiera planteado antes de las elecciones presidenciales un escenario económico 2016 con la posibilidad de emitir deuda (Nación, provincias, empresas y BCRA), en pesos y en dólares, por un total de 87 mil millones dólares en apenas once meses, no habría dudado de que quien estuviera al frente del gobierno estaría en condiciones de desplegar una fiesta económica y asegurarse el poder por más de un mandato. Pero esa bonanza global no se ha presentado. En lo que va del gobierno de Macri se ha sumado esa inmensa masa de recursos pero la economía se ha sumergido en una recesión fuerte. Y las dudas políticas aparecieron en el amplio dispositivo de propaganda oficial con miras a las elecciones de medio término del año próximo.

En 2017 continuará el festival de la deuda. Un reporte del agente del mercado financiero Research for traders calculó que por el pago de intereses (9217 millones de dólares), el vencimiento de capital (28.520) y el financiamiento del déficit fiscal previsto en el Presupuesto de 4,2 del PIB (23.052) la emisión de deuda será de por lo menos 60.790 millones de dólares.

El saldo en dos años sería entonces de unos 150 mil millones de dólares. El endeudamiento desenfrenado es utilizado por el gobierno para pagar deudas, entregar divisas para la fuga de capitales y para cubrir el déficit gemelo (fiscal y comercial). Respecto al desequilibrio comercial creciente, el endeudamiento facilita el pago del incremento de las importaciones de bienes de consumo final que desplazan a la producción nacional. O sea, los empresarios nacionales que estaban desesperados por comprar dólares sin restricciones ahora lo pueden hacer, pero otros empresarios también lo pueden hacer para comprar en el exterior productos que hunden en la recesión a los empresarios dedicados a la producción nacional. Ambos hoy pueden comprar los dólares que aporta la deuda, aunque sólo pueden estar aliviados los importadores.

La cuenta de APG

Otro informe de Research for traders detalla que el Ministerio de Finanzas a cargo de Alfonso Prat Gay (APG) lleva emitida deuda en pesos por 220.496 millones con Bonos del Tesoro en pesos atados al CER 2020 (Boncer 2020), Bonos del Tesoro en pesos atados al CER 2021 (Boncer 2021), Bonos del Tesoro a tasa fija con vencimiento en 2018, 2021, 2023 y 2026, y Bonar 2018 y 2020 (a tasa Badlar). A un tipo de cambio mayorista de 15,175 pesos representa unos 14.500 millones de dólares.

También colocó deuda en dólares en el mercado local por 5915 millones de dólares en Letras del Tesoro a corto plazo (que ya vencieron cerca de 1200 millones), a tasas de rendimientos en dólares de 3 y 4 por ciento anual.

En plazas financieras del exterior se colocaron papeles de deuda para cancelar la capitulación a los fondos buitre, los bonos para comprar cupones ligados al PIB y los bonos en Euros por un total de 22.080 millones de dólares.

Varias provincias y grandes empresas salieron a buscar dólares luego de que el pago a los buitres abriera las puertas del financiamiento externo. Por esa vía acumulan 12.038 millones de dólares hasta fines de octubre. La orgía del endeudamiento no se detiene. Por primer vez en su historia el Banco Provincia de Buenos Aires salió al mercado local a colocar títulos de deuda en pesos. En primera fila se ubican la ciudad de Rosario, Mendoza, Tierra del Fuego, Entre Ríos y decenas de empresas que están saliendo a buscar financiamiento en el exterior.

El gobierno nacional, provincias y empresas privadas han emitido deuda por 34.118 millones de dólares en el mercado internacional, bajo legislación de Nueva York insistiendo con el pecado de la cesión de la soberanía jurídica a favor de tribunales pro buitres. Hasta fin de año habrá colocaciones por unos 2300 millones más.

De ese modo, la cuenta de deuda de APG (en pesos y en dólares) será de 44.795 millones de dólares en 2016.

La cuenta de FS

Para desalentar la compra de dólares al tiempo que retira pesos del mercado con el esquivo objetivo de bajar la inflación, el Banco Central conducido por Federico Sturzenegger emite Lebac. Al 31 de octubre, el stock de esa deuda de cortísimo plazo era de 685.000 millones de pesos, superior al total de la Base Monetaria de 669.905 millones de pesos (dinero en circulación en manos de público y de los bancos depositados en el BCRA). El monto de esa deuda que crece en forma vertiginoso es equivalente a 45.670 millones de dólares. La cuenta de FS sigue en alza en forma permanente.

Como se adelantó en esta columna en abril pasado, los intereses a pagar en este año por las Lebac serán de unos 200.000 millones de pesos, equivalente a unos 13.500 millones de dólares. En los últimos dos meses de 2016, la autoridad monetaria desembolsará unos 30 mil millones de pesos en intereses de las Lebac, activos que hoy devengan una tasa de 26,75 por ciento anual.

Esas tasas siguen siendo atractivas para bancos e inversores conservadores: poco más de la mitad de las Lebac fue suscripta por empresas y particulares a través de bancos. Las Lebac ofrecen la oportunidad para inversores extranjeros de realizar lo que se denomina carry-trade sobre el peso argentino: ingresar dólares a la plaza local, luego venderlos y con los pesos obtenidos comprar Lebac, para que en un plazo determinado recomprar más dólares con el capital e intereses de esa inversión en pesos. Esta bicicleta es facilitada por la dupla Prat Gay-Sturzenegger porque el primero garantiza la provisión de dólares vía el festival de deuda y el otro asegura la estabilidad del tipo de cambio con una tasa elevada.

Competencia

La disputa por el nivel de la tasa de interés entre Prat Gay y Sturzenegger entretiene a los analistas orientando la cuestión al impacto del elevado costo del dinero sobre la actividad económica. En realidad, la discusión entre ellos oculta detrás de la controversia acerca de la tasa de interés quién de los dos lidera el nuevo gran ciclo de endeudamiento público. Es una pelea que está muy pareja. La competencia además es quién de los dos puede orientar mejor las expectativas de los agentes económicos, tarea en la que ambos no pueden mostrar resultados positivos. El ministro de Finanzas y Deshacienda sólo exhibe una gestión efectiva en emitir deuda y sus declaraciones acerca del repunte de la economía para alentar el consumo y la inversión se derriten ante cada nuevo indicador de actividad. El titular del Banco Central puede mantener el mercado cambiario sin alteraciones por la lluvia de dólares especulativos y la tasa de interés elevada armando una impresionante bola de nieve especulativa. Mientras su estrategia de manipular las expectativas sociales respecto a que la inflación del año próximo tendrá un techo del 17 por ciento no recibe acompañamiento ni de las propias filas del oficialismo.

Esta carrera del endeudamiento seguirá el año próximo de acuerdo al proyecto de Presupuesto 2017 que tuvo media sanción en Diputados.

Carlos Heller (Partido Solidario) argumentó en su rechazo en el debate en el recinto que del total de esa nueva deuda un ínfimo 0,6 por ciento se destinará a Gasto de Capital, el 42 por ciento se dedicará a la amortización de deuda, el 18 por ciento a gastos corrientes (principalmente pago de intereses), un 3 por ciento para aplicaciones financieras y el restante 36 por ciento sin asignación específica. “Algo que ocurre en todos los Presupuestos, aunque en éste llama la atención por su elevado volumen”, indicó Heller. El vertiginoso endeudamiento tiene como contrapartida un incremento muy importante del pago de intereses. La secuencia de ese rubro en el presupuesto nacional es la siguiente:

- 2015: 96.000 millones de pesos

- 2016: 186.500 millones de pesos.

- 2017: 246.629 millones de pesos.

Esta suma equivale al 11,5 por ciento del total de los gastos corrientes y al total del monto de los salarios de la administración nacional del año próximo.

El mejor equipo

Para el mundo de la ortodoxia, el recorrido negativo de la economía en estos meses con elevado endeudamiento es consecuencia de lo que consideraran el error inicial del gobierno de no haber realizado un fuerte ajuste fiscal en el primer año de gestión cuando existía un nuevo liderazgo político. Ahora dicen que el macrismo agudizará aún más el descalabro fiscal con el objetivo conseguir un buen resultado en las elecciones del próximo año. Soportan semejante descalabro de las cuentas públicas sin agudizar críticas por simpatía política apostando a que Macri gane las elecciones de 2017, esperanzados con que luego despliegue un mayor ajuste fiscal en 2018.

Para la heterodoxia, el diagnóstico de la dupla Prat Gay-Sturzenegger acerca de las tensiones que tenía la economía fue equivocado y la estrategia de gestión por consiguiente estuvo desvariada. Indica que la política económica ha estado subordinada a provocar exclusivamente una fuerte transferencia de ingresos hacia grupos concentrados. Para señalar que la recesión, el alza del desempleo y el deterioro social son consecuencia de esa estrategia regresiva en la distribución de la riqueza.

Una y otra lectura analítica acerca del desmanejo económico, que abrió las puertas a una recesión cuya salida por ahora son expresiones de deseos, coincide con un impactante aumento de la deuda que está financiando los desequilibrios provocados y la fuga de capitales. El mejor equipo de los últimos 50 años tiene el mérito de haber chocado la calesita con un endeudamiento record de más de 90 mil millones de dólares en pocos meses.


http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-313571-2016-11-06.html

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