Orlando escribió una carta a los blogueros. Y al salir del blog, al terminar de leer la carta, me quede pensando en una frase: "el psicoanalista sólo se autoriza a partir de sí mismo". Cada analista se autoriza de sí mismo.
Y un par de horas más tarde, al volver a casa, la frase y el texto de Orlando vuelve a mi cabeza.
Hace un tiempo, un día decidí abrir un blog... corria el año 2007
Me interesaba registrar o reunir información sobre los conflictos humanos a nivel mundial... y en eso estaba; cuando un día entre tanto corte de ruta, humareda, televisión independiente y bravuconadas... mi blog tomó un giro hacia la realidad nacional.
De buscar datos sobre crónicas extranjeras; mi blog pasó a registrar, a copiar y a informar sobre personajes, hechos y sucesos de la vida diaria.
No sostengo este blog, por hobbie. Lo hago por compromiso social; en compromiso con mis valores; con el lugar que habito y con mis con-ciudadanos; Y con mi voz.
Y desde ese compromiso, si bien tengo una visión personal ( que no oculto) de la realidad a la hora de buscar información intento que las distintas versiones que conforman nuestro escenario tengan expresión en este blog, para que a partir de la contrastación de versiones y miradas sobre los hechos, surja una verdad y un análisis personal.
Es decir: un sujeto que sea protagonista de su lectura y de su reflexión
Orlando Barone, en su texto sobre blogueros dividía las aguas entre los blogueros malos y buenos escritores. Y quizás hasta podríamos agregar en esas aguas: divertidos, aburridos, con sentido, sin sentido, y seguro que así podríamos seguir con otras adjetivaciones desde la ventana de nuestra PC...
Pero me parece que hay que rescatar algo importante... y quizás por eso la frase insiste y vuelve...
Y quizás con ella se anude un registro: Cada bloguero se autoriza a sí mismo. Y desde allí sostiene su posición.
Todos sabemos que Feinman dijo: "no hay pelotudo que no tenga un blog".
Ahora si bien esa frase guarda una apreciación personal y una verdad; solo la refleja en parte, y desde allí también revela una enunciado que no se deja sorprender con facilidad, o simplemente que no esta abierto al hallazgo.
De alguna manera esa frase, más allá del sujeto pensante y brillante que la enuncia, se significa: totalizante y lapidaria; ya que la frase que pierde de vista la originalidad de un encuentro con la palabra, la frescura de una visión que si bien puede carecer de parámetros formales y técnicos del periodismo, bien puede sostenerse en una ética y en una praxis.
"No hay pelotudo que no tenga un blog" Un pelotudo puede tener un blog, pero NO cualquier pelotudo puede tener o llevar adelante un compromiso. Lo que no se universaliza con la pelotudes es el compromiso.
Cada blog define su compromiso. Su compromiso con la verdad, con el otro y con la ética personal. Un anudamiento entre lo personal y lo colectivo.
Y es desde ese lugar, más allá de la contingencia y de la singularidad de un estilo personal (y de la pelotudes que me a veces me aqueja) me autorizo a mi misma.
Me autorizo a mi misma a escuchar a los demás, a realizar una praxis.
Me autorizo a escribir con mi trazo un blog; no a tener un blog.
Lo que aquí se escribe puede gustar o no; pero es mi trazo, mi escucha, mi voz y mi praxis.
La escucha y una praxis de quien se autoriza a si mismo.
Gal
19 de Junio de 2009
Texto extraido de porque-tengo-un-blog







