Lo que circula por los medios

Registro de una época...
Powered By Blogger

8 de abril de 2008

De la Carta abierta de Fernando Peña a Cristina Fernández... a la intolerancia


De la Carta abierta de Fernando Peña a Cristina Fernández a la discriminación.

En la entrevista: Peña- D´ Elia, las dos caras de una misma moneda, que anudan discriminación e intolerancia.

Reproducimos: La carta de Peña a Cristina y una lectura imperdible en una nota de Fabricio Moschettoni de Impulso Baires sobre el dialogo Peña - D´ Elia


1-Carta abierta de Fernando Peña a Cristina Fernández
Lunes 31 de Marzo de 2008


Cristina (Fernández), mucho gusto. Mi nombre es Fernando Peña, soy actor, tengo 45 años y soy uruguayo. Peco de inocente si pienso que usted no me conoce, pero como realmente no lo sé, porque no me cabe duda que debe estar muy ocupada últimamente trabajando para que este país salga adelante, cometo la formalidad de presentarme.

Siempre pienso lo difícil que debe ser manejar un país... Yo seguramente trabajo menos de la mitad que usted y a veces me encuentro aturdido por el estrés y los problemas. Tengo un puñado de empleados, todos me facturan y yo pago IVA, le aclaro por las dudas, y eso a veces no me deja dormir porque ellos están a mi cargo. ¡Me imagino usted! Tantos millones de personas a su cargo, ¡qué lío, qué hastío! La verdad es que no me gustaría estar en sus zapatos. Aunque le confieso que me encanta travestirme, amo los tacos y algunos de sus zapatos son hermosísimos. La felicito por su gusto al vestirse.

Mi vida transcurre de una manera bastante normal: trabajo en una radio de siete a diez de la mañana, después generalmente duermo hasta la una y almuerzo en mi casa. Tengo una empleada llamada María, que está conmigo hace quince años y me cocina casero y riquísimo, aunque veces por cuestiones laborales almuerzo afuera. Algunos días se me hacen más pesados porque tengo notas gráficas o televisivas o ensayos, pruebas de ropa, estudio el guión o preparo el programa para el día siguiente, pero por lo general no tengo una vida demasiado agitada.

Mi celular suena mucho menos que el suyo, y todavía por suerte tengo uno solo. Pero le quiero contar algo que ocurrió el miércoles pasado. Es que desde entonces mi celular no deja de sonar: Telefe, Canal 13, Canal 26, diarios, revistas, Télam… De pronto todos quieren hablar conmigo. Siempre quieren hablar conmigo cuando soy nota, y soy nota cuando me pasa algo feo, algo malo. Cuando estoy por estrenar una obra de teatro –mañana (por este domingo), por ejemplo– nadie llama. Para eso nadie llama. Llaman cuando estoy por morirme, cuando hago algún “escándalo” o, en este caso, cuando fui palangana para los vómitos de Luis D’Elía. Es que D’Elía se siente mal. Se siente mal porque no es coherente, se siente mal porque no tiene paz. Alguien que verbaliza que quiere matar a todos los blancos, a todos los rubios, a todos los que viven donde él no vive, a todos lo que tienen plata, no puede tener paz, o tiene la paz de Josef Mengele.

Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D’Elía el miércoles porque quería hablar tranquilo con él por los episodios del martes: el golpe que le pegó a un señor en la plaza. Me atendió su hijo, aparentemente Luis no estaba. Le pregunté sencillamente qué le había parecido lo que pasó. Balbuceó cosas sin contenido ni compromiso y cortó.

Al día siguiente insistí, ya que me parecía justo que se descargara el propio Luis. Me saludó con un “¿qué hacés, sorete?” y empezó a descomponerse y a vomitar, pobre Luis, no paraba de vomitar. ¡Vomitó tanto que pensé que se iba a morir! Estaba realmente muy mal, muy descompuesto. Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Jorge Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel.

Acepto contradicciones, acepto enojos, peleas, puteadas, pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. Las ganas de desunir, de embarullar y de confundir a la gente tampoco.

Cuando me cortó diciéndome: “Chau, querido…”, enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar, que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con ese tipo que está tan cerca de los Kirchner, que D’Elía tiene muuuucho poder, que es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas, hablé con mi abogado. ¡Mi abogado me contestó que no había nada que hacer porque el jefe de D’Elía es el ministro del Interior (Florencio Randazzo)! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina? Tranquilíceme y dígame que no, que Luis no trabaja para usted o para algún ministro. Pero, aún siendo así, mi miedo no es que D’Elía me mate, Cristina; mi miedo se basa en que lo anterior sea verdad. ¿Puede ser verdad que este hombre esté empleado para reprimir y contramarchar? ¿Para patotear? ¿Puede ser verdad? Ese es mi verdadero miedo. De todos modos lo dudo.

Yo soy actor, no político ni periodista, y a veces, aunque no parezca, soy bastante ingenuo y estoy bastante desinformado. Toda la gente que me rodea, incluidos mis oyentes, que no son pocos, me dicen que sí, que es así. Eso me aterra. Vivir en un país de locos, de incoherentes, de patoteros. Me aterra estar en manos de retorcidos maquiavélicos que callan a los que opinamos diferente. Me aterra el subdesarrollo intelectual, el manejo sucio, la falta de democracia, eso me aterra Cristina. De todos modos, le repito, lo dudo.

Pero por las dudas le pido que tenga usted mucho cuidado con este señor que odia a los que tienen plata, a los que tienen auto, a los blancos, a los que viven en zona norte. Cuídese usted también, le pido por favor, usted tiene plata, es blanca, tiene auto y vive en Olivos. A ver si este señor cambia de idea, como es su costumbre, y se le viene encima. Yo que usted me alejaría de él, no lo tendría sentado atrás en sus actos, ni me reuniría tan seguido con él.

De todas maneras, usted sabe lo que hace, no tengo dudas. No pierdo las esperanzas, quiero creer que vivo en un país serio, donde se respeta al ciudadano y no se lo corre con otros ciudadanos a sueldo; quiero creer que el dinero se está usando bien, que lo del campo se va a solucionar, que podré volver a ir a Córdoba, a Entre Ríos, a cualquier provincia en auto, en avión, a mi país, el Uruguay… por tierra algún día también.

Quiero creer que pronto la Argentina, además de los cuatro climas, Juan Manuel Fangio, Diego Maradona y Carlos Monzón, va a ser una tierra fértil, el granero del mundo que alguna vez supo ser, que funcionará todo como corresponde, que se podrá sacar un DNI y un pasaporte en menos de un mes, que tendremos una policía seria y responsable, que habrá educación, salud, piripipí piripipí piripipí, y todo lo que usted ya sabe que necesita un país serio.

No me cabe duda de que usted lo logrará. También quiero creer que la gente, incluso mis oyentes, hablan pavadas y que Luis D’Elía es un señor apasionado, sanguíneo, al que a veces, como dijo en C5N, se le suelta la cadena. Esa nota la vio, ¿no? Quiero creer, Cristina, que Luis es solamente un loco lindo que a veces se va de boca como todos. Quiero creer que es tan justiciero que en su afán por imponer justicia social se desborda y se desboca. Quiero creer que nunca va a matar a alguien y que es un buen hombre. Quiero creer que ni usted ni nadie le pagan un centavo. Quiero creer que usted le perdona todo porque le tiene estima. Quiero creer que somos latinos y por eso un tanto irreverentes, a veces también agresivos y autoritarios. Quiero creer que D’Elía no me odia y que, la próxima vez que me lo cruce en un cine o donde sea, me haya demostrado que es un hombre coherente, trabajador decente con sueldo en blanco y buenas intenciones.

Cuando todo eso suceda, le daré la mano a D’Elía y gritaré: “Viva Cristina”… Cuántas ganas tengo de que todo eso suceda. ¿Estaré pecando de inocente e ingenuo otra vez? Espero que no.

La saluda cordialmente,

Fernando Peña


http://www.agencianova.com/nota.asp?n=2008_3_30&id=49422&id_tiponota=4


----------------------------------------------
Opinión de registromundo:

Peña dijo de todo, pero parece que se olvido de mencionar en su carta, su mención sobre el color de su nota... "de color negro porque está Luis D´ Elia del otro lado de la línea..." Parece que el Sr. Peña no es tan coherente y fiel a sus palabras... Dos expresiones de una misma moneda, la de la intolerancia y los prejuicios de clase


-----------------------------------------------------
Audio entrevista Fernando PEÑA con su nota de color a Luis D Elia (hasta el final del llamado telefónico ) -escuchar completo-
http://es.youtube.com/watch?v=fTK9ww7yrSc




-------------------------------------------------------


2-Debate/ D´Elía vs. Peña: Ambos autores de una maldita discriminación que nos involucra a todos
Por: Fabricio Moschettoni, de Impulso Baires

Las actitudes discriminatorias son un mal que revive de manera constante en nuestra sociedad. Si bien en la próxima primavera nuestra democracia cumplirá 25 años de manera ininterrumpida, -todo un triunfo en la historia del país-, la discriminación parece no encontrar un remedio definitivo, y en mayor o menor medida florece cada vez que puede, dejando su profunda marca y dañando de gravedad al tejido social.

El conflicto entre el gobierno y el campo por la política de retenciones para el sector del agro evidenciaron situaciones discriminatorias, en donde seguramente la mesa de entradas del INADI ha tenido trabajo recibiendo paquetes de denuncias. Aunque fueron muchas más aquellas cuestiones que se produjeron, y que quedaron como parte de la voluminosa “guerra” verbal entre ciudadanos que viven en un mismo país: el nuestro.

Hacer un detalle de las mismas implicaría elaborar un listado interminable, pero palabras y frases despectivas como “negros de mierda”, “negros villeros”, “odio a los blancos”, “odio a quienes tienen plata”, entre otras de un tenor similar, no hacen otra cosa que mostrar una realidad poblada de intolerancia y fastidio.

Pero de ese largo listado que se nos viene a la memoria, y que se sucedían a cada instante en los aproximadamente veinte días de conflicto, quisiéramos resaltar un hecho vergonzante que protagonizaron el ex funcionario y líder piquetero Luis D´Elía, y el conductor del programa “El Parquímetro”, Fernando Peña, que se emite por FM Metro.


El hecho

El patético episodio ocurrió el 27 de marzo, y el mismo bien merece ser analizado profundamente, porque a la luz de las repercusiones quedó en el ambiente un tufillo de parcialidad en donde se muestra a un solo intolerante, cuando en realidad hubo dos actores con actitudes similares.

Fernando Peña lo llama a Luis D´Elía y hace una introducción poco feliz. Dice Peña: “…tenemos una nota de colorrrr…adelante por favor…..De color…de color negro…porque está Luis D´Elía del otro lado de la línea….Hola Luis, Fernando Peña como te va…”. Así, de esa forma, comenzó una pieza radial que bien podría ser el reflejo absoluto de la intolerancia extrema. Obviamente, nada lento de reflejos, D´Elía devolvió la “gentileza”, sacudió con su estilo. Sin dejarlo respirar le respondió el saludo a Peña diciendo: “Como le va sorete…”, y Peña le agrega: “…bien, y usted, sorete…?”.

Sobre este acto, mucha gente, incluso periodistas y analistas de primer orden cometieron el pecado de la superficialidad y acusaron al más fácil, en este caso D´Elía. Los titulares condenaron a D´Elia y salvaron a Peña.

Bien vale leer toda la entrevista, que está cuidadosamente redactada al concluir esta nota, y también tomarse unos minutos escuchando la misma, ubicada al final de estos párrafos.
Pero, volviendo al tema, cabe preguntarse qué ocurrió. Será que Luis D´Elía tiene la fama ganada de intolerante?; o será que Peña encuentra un trato preferencial y a nadie se le ocurriría, por lo menos hasta ahora, ubicarlo entre quienes discriminan, ya sea por su historia o por aparentar una cierta onda “progre”.
O tal vez, mucho peor, será que somos tan intolerantes que hasta en estas cuestiones vemos una sola cara de la realidad.

En este caso lo observamos a D´Elía despotricar contra una supuesta “derecha oligarca explotadora”, que en la práctica no es más que una “pacata burguesía cacerolera”, que dos por tres deja salir a pasear al muñeco intolerante de nuestros tiempos, el mismo que algo más de dos décadas atrás se llamaba enano fascista.

Hacemos la salvedad, para aquel lector desprevenido, que no se trata de una defensa a D´Elía, sino de colocar en el debate un punto de vista bastante diferente a la forma en la que se fue difundiendo una noticia.

Peña cometió un exabrupto con su introducción. Ni sus más amigos, íntimamente, podrían “zafarlo” del incómodo papel, pero esa hipocresía social, que nos incluye por lo menos a la mayoría, lo terminó salvando, y una vez más quien pagó los platos rotos fue “el intolerante de siempre”.

Deberíamos preguntarnos sinceramente por qué buscamos a veces esa “complicidad social” para hacer una drástica diferencia entre distintos protagonistas que comenten el mismo acto repudiable. Eso también es la discriminación.

Peña conoce de discriminación. Ha sido muy discriminado, injustamente golpeado, y tal vez por eso, el acto fallido que cometió en su programa merece el doble de reprobación.
Y si hay algo positivo es que hace 25 años, cuando empezaba este ciclo democrático, seguramente la misma sociedad que ahora lo salvó a Peña, lo hubiese condenado severamente por su forma de vivir la vida.
Sería bueno, finalmente, que el INADI tome cartas en el asunto. No para hacer una condena administrativa, formal o incluso represiva, sino para utilizar este triste ejemplo y colocar en la escena pública el gran debate que todavía tenemos pendientes nosotros, “los intolerantes”.


Así fue la nota:

Dice Peña: “…tenemos una nota de colorrrr…adelante por favor…..De color…de color negro…porque está Luis D´Elía del otro lado de la línea….Hola Luis, Fernando Peña como te va…”

Luis D´Elía: “Como le va sorete…

Fernando Peña: …bien, y usted, sorete…

LD: Bien…me va bárbaro…

FP: …que linda forma de expesarse…

LD: Con un sorete como Ud. me va bárbaro…

FP: …bueno, muy linda la entrevista que estamos haciendo….

LD: ….uno a cero eh….dale…

FP: …dale. Bueno, contame qué hiciste, por qué le pegaste a la gente. A ver si te animas a contar la verdad… (..interrupción)

LD: Porque los odio….odio a la puta oligarquía…

FP: ….No, esperá, esperá…

LD: …odio a la puta oligarquía….odio a los blancos…

FP: …Divino!

LD: …odio, te odio Peña. Odio tu plata, odio tu casa (en le medio risas de Peña)…., odio tus coches, odio tu historia, odio a la gente como vos, que defiende un país injusto e inequitativo. Odio a la puta oligarquía Argentina, los odio con toda la fuerza de mi corazón. Entendés?...Los odio, te lo digo claramente….

FP: Seguí dale, te escucho…

LD…los odio. Ya decía Sarmiento en 1880…antes…en los albores de 1880, `no hay que ahorrar sangre de gaucho no´?, o sea no hay que ahorrar sangre de negros, nosotros somos bosta, caca, basura para vos y para la lacra que es igual que vos, está?....

FP: No, no está nada, no está nada….

LD….si, si querido…

FP: No, no está nada, no no. A mi no me patotees…

LD: …sos un forro, este…., un sirviente de la puta oligarquía nuestra, que la jugás de transgresor, pero no tenes bolas para bancar lo que bancamos nosotros. Vos vivis en San Isidro, y sabés donde estás hablando, con Laferrere, Asentamiento Tambo manzana 1, lote 3. Los odio, odio a las clases altas argentinas, que han hecho tanto daño, que han matado a tanta gente, en nombre de una sola bandera, que es la bandera de su propia ganancia. Chau querido…

FP: ….no, no, no…te quiero no, por qué chau querido?

Audio y video (Fuente YouTube).

http://www.impulsobaires.com.ar/nota.php?id=46018

------------------------------------------------



relacionadas:

VER PARTE 1: Informe TVR el personaje de la semana Luis D`Elia

http://registromundo.blogspot.com/2008/04/informe-tvr-el-personaje-de-la-semana.html

http://web.vxv.com/canal=Television_Registrada?22283

http://registromundo.blogspot.com/2008/04/desde-registromundo.html

0 comentarios:

Entrada destacada

¿No se crearon puestos de trabajo en los últimos 4 años?

Víctor Hugo transmitió en vivo. 9 de septiembre a las 8:50 · Facebook Mentions · Es #falso que en los últimos años no se creó #emple...

Blog Archive